El capítulo entre Valverde y Tchouaméni es un episodio más de una temporada para olvidar en el Real Madrid. El diagnóstico es claro: el mal ambiente en el vestuario y el pobre rendimiento deportivo han provocado un clima insostenible en todo lo que rodea al conjunto blanco. La relación entre compañeros, el vínculo con Xabi Alonso primero y con Arbeloa después, los silbidos constantes del Bernabéu a los futbolistas y las filtraciones internas han ido alimentando una crisis que recuerda, en parte, el final de la era de los Galácticos. Para entender cómo se ha llegado hasta aquí, hay que hacer una cronología e intentar poner luz a una situación cada vez más delicada.
Del sueño con Mbappé a la primera ruptura con Xabi Alonso
El Real Madrid ganó la Champions la temporada 2023-24 y, después de aquel éxito, cerró el fichaje de Mbappé. Era un movimiento destinado, en teoría, a hacer que el club blanco dominara Europa durante los años siguientes. Pero el plan no acabó de salir como se esperaba. La temporada posterior acabó sin ningún título y fue el primer síntoma claro de que algo no funcionaba. El club reaccionó con un cambio profundo: apostó por Xabi Alonso como entrenador e hizo una gran inversión en el mercado con fichajes como Trent, Huijsen, Carreras o Mastantuono. Sin embargo, el primer golpe llegó en el Mundial de Clubes, donde los blancos perdieron goleados contra el PSG. En aquel momento, sin embargo, todavía se interpretó como un accidente prematuro, con un técnico que apenas empezaba a implementar sus ideas.
La temporada comenzó con un Real Madrid ganador y sólido, aunque sin mucho brillo en el juego. Esta sensación se reforzó a finales de octubre, cuando los blancos superaron al Barça en el Clásico por 2-1 y se situaron líderes, cinco puntos por encima de los blaugrana. Pero aquel partido también marcó el inicio del desgaste interno. Vinícius montó un jaleo después de ser sustituido por Xabi Alonso y, en las disculpas posteriores, no mencionó al técnico en ningún momento. La crisis ya estaba servida. A partir de aquí, empezaron a aparecer informaciones sobre el descontento de una parte importante del vestuario, con nombres como Vinícius o Valverde, con los métodos del entrenador. Los resultados tampoco ayudaron y todo acabó con la destitución de Xabi Alonso después de perder la Supercopa de España contra el Barça en enero.
El efecto Arbeloa no ha frenado el estallido definitivo de la crisis
Florentino Pérez apostó entonces por Arbeloa para intentar revertir la situación. El técnico llegó con un mensaje conciliador y con la voluntad de recuperar el buen ambiente en el vestuario. El relevo, sin embargo, no gustó a todo el mundo de la misma manera, ya que una parte de la plantilla, con nombres como Mbappé o Tchouaméni, era partidaria de la continuidad de Xabi Alonso y no quería su salida. Su inicio, sin embargo, fue muy complicado: el Real Madrid quedó eliminado de la Copa del Rey contra el Albacete. Era un mal comienzo, pero aún parecía demasiado pronto para responsabilizar a Arbeloa. A partir de aquel momento, el equipo no ofreció un juego brillante y fue dejando puntos en Liga, pero al menos transmitió una cierta sensación de unidad. La eliminatoria de octavos contra el Manchester City reforzó esta idea.
Todo ello, pero, ha acabado siendo solo un espejismo. Los cuartos de final contra el Bayern supusieron otro golpe duro, con la eliminación europea, y los constantes tropiezos en la Liga han acabado de encender todas las luces de alarma. A partir de aquí, la crisis ha estallado definitivamente. Se ha filtrado que el vestuario está dividido y que hay grupos que ni siquiera se hablan entre ellos. También han aparecido informaciones sobre un golpe de Rüdiger a Carreras en un entrenamiento, sobre la mala relación de Carvajal o Asencio con Arbeloa y sobre el malestar de Mbappé con el cuerpo técnico. A todo esto se ha sumado el viaje del francés a Italia mientras el equipo se jugaba la Liga en el RCDE Stadium.
El panorama deportivo tampoco ha ayudado. Ninguno de los fichajes importantes del verano —Huijsen, Carreras, Mastantuono o Trent— ha acabado ofreciendo el rendimiento esperado, y la sensación de proyecto fallido se ha ido haciendo cada vez más grande. En este contexto ha llegado el último episodio: el conflicto entre Tchouaméni y Valverde, que ha acabado con el uruguayo en el hospital y con el club abriendo un expediente disciplinario a los dos jugadores. Y todo esto, a las puertas de un Clásico en el Spotify Camp Nou que puede ser definitivo. Si el Real Madrid no gana este domingo, dirá adiós a la Liga y cerrará una temporada marcada por el fracaso deportivo, las tensiones internas y un vestuario cada vez más roto.
