El Paris Saint-Germain sigue moviéndose en el mercado con un objetivo claro: reforzar su centro del campo con talento joven y diferencial. Y en esa hoja de ruta aparece un nombre que genera consenso en París: Gavi. No solo Luis Enrique presiona para intentar sacarlo del Barça, también hay otros pesos pesados dentro del vestuario que ven con buenos ojos su llegada.

La realidad es que uno de ellos es Ousmane Dembélé. El extremo francés, con pasado en el Barça, ha dejado un guiño público a Gavi a través de sus redes sociales, interpretado, por algunos medios de Francia, como una invitación indirecta a unirse al proyecto parisino.

Presión desde dentro del PSG

Y es que en el PSG consideran que Gavi encajaría perfectamente en la idea de juego de Luis Enrique. Intensidad, presión alta, capacidad para competir en cada acción y personalidad pese a su juventud son cualidades que encajan con lo que busca el técnico asturiano.

Ousmane Dembélé PSG
Ousmane Dembélé PSG

De este modo, el interés no es casual. Tanto el entrenador como jugadores como Dembélé ven en el centrocampista una pieza que podría elevar el nivel del equipo en el medio campo. La realidad es que estos movimientos forman parte de una estrategia habitual en el fútbol actual: generar atracción desde dentro del vestuario para convencer al jugador.

Barça y Gavi, sin intención de negociar

La realidad es que, pese a este interés, la posición del Barça es clara. Gavi no está en venta y forma parte del núcleo del proyecto deportivo. Es uno de los jugadores llamados a liderar el futuro del equipo. Y es que propio futbolista tampoco contempla un cambio de aires en este momento. Su intención es seguir creciendo en el club azulgrana y consolidarse como una pieza clave.

Además, su vínculo emocional con el Barça y su papel dentro del equipo refuerzan esa postura. No es una operación sencilla ni viable a corto plazo. Así pues, el PSG presiona, Luis Enrique insiste y Dembélé se suma al intento. Pero, por ahora, el escenario no cambia. Gavi sigue en el Barça y no hay señales de ruptura. El interés existe, pero la operación está lejos de concretarse.