Carlo Ancelotti es la clase de entrenador al que le gusta dialogar con sus jugadores. El italiano es muy cercano a muchos de los futbolistas de la actual plantilla del Real Madrid con los que mantiene una buena relación. Su comunicación es muy fluida a la par que clara. No se anda por las ramas.

Tras el último partido ante el FC Barcelona disputado en Estados Unidos, Ancelotti dio un toque de atención a los suyos. A pesar de que de cara al público el entrenador quitó hierro a la derrota, lo cierto es que no le gustó nada lo que vio sobre el terreno de juego.

Una marcha más

Ancelotti habló con los pesos pesados del vestuario. Con los Vinicius, Modric, Courtois y compañía, que disputaron minutos ante los azulgranas. Carlo avisó de que si se produce una bajada de tensión esta temporada pueden tener algún susto.

Y es que Carlo piensa que después de una temporada histórica en la que ganaron Liga y Champions, muchos pueden pecar de pasotismo en el vestuario. Y eso no le gustaría un pelo al italiano.

Pau Víctor gol Barça Real Madrid Nueva York / Foto: FC Barcelona

Sobre todo porque Ancelotti ha reconocido a su círculo más cercano que el Barça de Flick le causó una gran impresión. Con pocos días al cargo, el sello del alemán ya se nota y a pesar de que la plantilla será parecida a la temporada pasada, en el Real Madrid tienen la sensación de que este año sí tendrán un rival duro en la lucha por los títulos.

Florentino Pérez, en alerta

La misma idea pasa por la cabeza del presidente. Los dos primeros partidos de pretemporada se han perdido y no es momento de que salten las alarmas, pero el máximo mandatario no está contento con algunas cosas que está viendo en la plantilla.

Y lo que le transmite Ancelotti no es precisamente tranquilidad. La amenaza de un Barça reforzado y con un entrenador que tiene las ideas claras preocupa en los despachos del Bernabéu.

Cierto es que son los primeros días y que faltan la mayoría de jugadores clave. Pero más de uno ya piensa que en el vestuario hace falta que se pongan las pilas para no caer en una relajación desmedida. Saben que los rivales, ya sea Barça o cualquier otro, estarán con el cuchillo entre los dientes. Ancelotti ya ha avisado a los suyos y no quiere juegos.