El partido entre el Elche y el Espanyol ha quedado condicionado en el tramo final por un incidente muy grave, ajeno al juego e imposible de desligar del resultado. En el minuto 80, el colegiado Iosu Galech ha detenido el duelo después de que Omar El Hilali le haya comunicado que ha recibido un comentario de carácter racista por parte de Rafa Mir. El delantero del Elche ha negado los hechos de manera inmediata con gestos ostensibles, pero la denuncia del lateral perico ha obligado al árbitro a aplicar el protocolo previsto en estos casos. Durante unos minutos, el fútbol ha quedado relegado a un segundo término en un Martínez Valero tenso, pendiente de las conversaciones entre los protagonistas, los capitanes y el equipo arbitral. Después, en el acta del partido, el árbitro señala que El Hilali le dijo que el insulto fue: "Viniste en patera".
Del presunto insulto racista al empate de Rafa Mir
La secuencia se ha originado a raíz de una acción del partido que ha derivado en un intercambio verbal entre futbolistas de los dos equipos. El Hilali, visiblemente alterado, se ha dirigido enseguida a Galech para exponerle qué ha pasado. A partir de aquí, el árbitro ha interrumpido el juego y ha hecho el gesto que identifica la activación del protocolo antirracista, mientras se ha trasladado la incidencia a los delegados y al resto de agentes implicados. También se ha informado por megafonía del motivo de la parada, recordando que este tipo de conductas no tienen cabida en un terreno de juego. El partido se ha reanudado poco después, pero el ambiente ya ha cambiado del todo y la tensión se ha mantenido hasta el pitido final.
La paradoja ha querido que Rafa Mir se haya convertido poco después en protagonista futbolístico del desenlace. El delantero, señalado por El Hilali en la jugada anterior, ha asumido la responsabilidad de un penalti en los últimos minutos y no ha perdonado desde los once metros, firmando el 2-2 definitivo. La acción ha cerrado un partido intenso e igualado, pero el marcador ha pasado inevitablemente a un segundo plano por el alcance de lo que se ha denunciado sobre el césped. El Espanyol, de hecho, ha reaccionado en las redes sociales con un mensaje de apoyo a su jugador.
Ahora se deberá revisar con detalle todo el material disponible para aclarar qué ha pasado exactamente y determinar si el presunto insulto racista puede derivar en alguna sanción. El fútbol profesional español dispone desde hace tiempo de mecanismos concretos para actuar ante posibles comportamientos racistas, con protocolos específicos para proteger a los jugadores e investigar los hechos denunciados. En este caso, el episodio vivido en el Martínez Valero ha vuelto a poner sobre la mesa una problemática que continúa muy presente y que exige la máxima prudencia hasta que se aclare del todo qué ha pasado.
