El cine catalán está de luto. El director de fotografía Tomàs Pladevall ha fallecido a los 79 años. Con cincuenta años de trayectoria en el cine, la televisión y el teatro, donde se ganó el apodo de "maestro de la luz", Pladevall fue responsable de la imagen de películas como Tatuaje (1978), de Bigas Luna, El silencio antes de Bach (2007), de Pere Portabella, o Tren de sombras (1997), de José Luis Guerín. También fue el responsable de la iluminación de las ceremonias de inauguración y de clausura de los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992.
Nacido en Sabadell en 1946, Tomàs Pladevall trabajó en decenas de películas y se ocupó de la fotografía de unas setenta producciones para televisión, más de 400 cortometrajes, reportajes, spots publicitarios y numerosas obras de teatro, conciertos y espectáculos en vivo. En el séptimo arte, el director de fotografía sabadellense trabajó con cineastas como Francesc Bellmunt, Pere Portabella, Bigas Luna, Jordi Cadena, Gonzalo Herralde, José Luis Guerín, Rosa Vergés, Josep Maria Forn, Ventura Pons, Carles Benpar o Manuel Huerga. Pladevall se retiró de los rodajes en el año 2012, después de su último film, El gènere femení, de Carlos Benpar.
En el año 2022, Pladevall recibió el máximo reconocimiento honorífico de la Acadèmia del Cinema Català, el Gaudí de Honor, al conjunto de su trayectoria. Se le otorgó en un conmovedor homenaje con la luz como protagonista. El galardón se añadía a otras distinciones a lo largo de su carrera, como el Premi Sant Jordi de Cinematografia 1999, dos Premis de la Generalitat de Catalunya al mejor técnico del año (1986 y 1987) o el Prisma de Honor 2013 de la Asociación Española de Directores y Directoras de Fotografía.
Un trabajo que a menudo queda "en el anonimato"
Pladevall ensalzó la "responsabilidad" de hacer el trabajo "detrás de la cámara", un equipo que es la "mano derecha de la dirección" pero que a menudo queda "en el anonimato", y aparece solo en los títulos de crédito. Pladevall expresaba que el público de las salas conoce a las actrices y los actores, los a directores y las directoras, pero muy poco a quien se esconde detrás, como relató hace cuatro años en declaraciones a la ACN
Interesado por la tecnología digital desde los años ochenta, cuando tuvo el primer ordenador, recordaba que fue el primero en utilizar una cámara Sony en Barcelona. Pladevall rehuía con modestia las etiquetas "grandilocuentes" y "pretenciosas", pero agradecía las buenas palabras de alumnos y compañeros de profesión. El director de fotografía reconocía la necesidad "de estar al día" de un oficio en el que "hay que tener muchos conocimientos". "Añadir el digital no ha sido ningún problema, es un soporte más", apuntó. Con todo, reivindicaba el trabajo "en analógico", que no ha desaparecido. Así, recordaba cómo en Hollywood muy a menudo se rueda en analógico y la cinta se transforma a digital: "La película tiene un look más orgánico que el que se puede conseguir con sensores electrónicos, y eso hace que pueda interesar en el ámbito de imagen".
