Si hay un personaje denostado en la historia del arte catalán, este es Gala. Elena Ivanovna Diakonova, Gala (Kazán, 1894 - Portlligat, 1982), es casi unánimemente considerada la responsable de la ruptura de Salvador Dalí con su familia y con sus amigos y compañeros, e incluso de la buena sintonía del pintor con el franquismo. Se la ha calificado de arpía, interesada, ambiciosa, farsante... Ahora, una gran exposición en el Museu Nacional  d'Art de Catalunya, Gala Salvador Dalí, intenta analizar a este personaje más allá de estos prejuicios. Esta exposición, la primera gran muestra consagrada específicamente a Gala, ha sido realizada gracias a la colaboración de la Fundació Gala - Salvador Dalí y al apoyo económico de Abertis. Gala Salvador Dalí estará en el MNAC hasta el 14 de octubre, y tan sólo se podrá ver en Barcelona, porque por problemas de conservación de las piezas no se podrán hacer itinerancias.

Gala en el centro

La exposición se plantea el personaje de Gala como centro. La comisaria de la muestra, Estrella de Diego, asegura que lleva 20 años repensando la figura de Gala, desde la primera vez que visitó Púbol, en 1998, y le explicaron "una historia que no le cuadraba". A lo largo de los años ha ido analizando obras y buscando documentos y esta exposición es en parte un resumen de sus investigaciones sobre Gala. No sólo incluye numerosos cuadros de Dalí con Gala en el centro, sino muchos otros tipos de materiales. Un amplio apartado analiza la relación de Gala con Élouard y los surrealistas. Dedica una sala espectacular a los objetos personales de Gala, donde hay desde su clásico vestido de marinerito, con el que tantas veces la retrató Dalí, hasta el espectacular sombrero-zapato que en alguna ocasión había lucido (al lado de peluches, diarios personales y otros objetos personales). Algunos de estas piezas nunca habían salido de Púbol para ser expuestas. Pero también hay una espectacular colección de fotografías de Gala, con y sin Dalí, la correspondencia intercambiada por Gala con Dalí y con otros intelectuales, sus libros, esbozos de proyectos en papel... Partiendo de la base de que "Dalí y Gala se construyen juntos", Estrella de Diego afirma que "revisar a Gala es también revisar a Dalí" y apunta que esta exposición nos obliga a mirar al pintor ampurdanés de forma diferente.

Más allá de la musa

La exposición explora la vertiente creativa de Gala para hacer frente a los que la ven tan sólo como una musa. Se la presenta como una persona con una amplia cultura, que lee mucho, en francés y en ruso... Se afirma que tuvo un papel clave en el éxito de Paul Élouard y que mantuvo una relación fluida con los surrealistas. A través de su diario y de su correspondencia se nos plantea una Gala "mucho más compleja de aquello que se cree habitualmente". De hecho, la teoría de la exposición es el de la coautoría: la obra de Dalí habría sido posible gracias a las aportaciones del genio de Gala, que a pesar de mantenerse en la sombra habría estado decisiva en las creaciones dalinianas (o galo-dalinianes, según Estrella de Diego). "No es una mujer devoradora, participa en un proyecto colaborativo", especifica la comisaria: "Era un personaje con un aura propia, que se refleja en su marido". Y, además, afirma que Gala ayudó mucho a Dalí con su sentido práctico, del que carecía el pintor ampurdanés.

Desde el punto de vista del género

Esta exposición está planteada desde el punto de vista del género, y quiere analizar Gala más allá de como el acompañante de Dalí. Se afirma, incluso, que una muestra así no se podría haber hecho hace 20 años, cuando la mujer sólo era percibida como una acompañante. Frente a los que ven Gala sólo como una aprovechada, De Diego afirma que la rusa que no era así: "No buscaba sólo dinero y fama". Dice que en el momento en que Gala se fue a vivir con Dalí "podría haber tenido a quién hubiera querido", y que en cambio prefirió irse a Púbol, a una habitación, porque quedó fascinada por Dalí. Con Dalí, Gala podría expresar su creatividad, a través de la obra que firmaba su marido, se explica en la muestra. Los paneles hablan de "la obstinación de Gala por esconder sus dotes creadoras detrás del éxito y el esplendor de Dalí". Si bien Estrella de Diego está convencida de que hubo amor de Gala hacia de Dalí, explica que este no era "un amor de renuncia", sino una colaboración que beneficiaba a los dos. Eso sí, reconoce que eso no es tan fácil de verificar: "la realidad sólo la sabían ellos. Lo que explicaban era siempre una escenificación".

Una compleja obra colectiva

Pepe Serra, el director del MNAC, ha querido dejar claro que este proyecto, que tiene un alto coste, no hubiera sido posible sin la colaboración de la Fundación Gala - Salvador Dalí, que ha hecho un "esfuerzo inmenso" y sin el apoyo económico de Abertis, que apostó por el proyecto desde sus inicios. De la misma forma, Montse Aguer, directora de los Museos Dalí, ha apuntado que esta exposición era muy necesaria, con el fin de dejar claro que "Gala era una artista en sí misma" aunque "consolidó su mito a través de Salvador Dalí". Aguer ha explicado que además de la exposición, también tiene un gran valor el catálogo sobre ella que ha editado el MNAC, con textos de Estrella de Diego y materiales adicionales que no han entrado en la exposición: "a partir de ahora Gala Salvador Dalí. Una habitación propia en Púbol será un libro de referencia para todos aquellos que quieran escribir sobre Gala", ha asegurado. Sergi Loughney, de Abertis, ha afirmado que su empresa se encuentra muy satisfecha de su colaboración con el MNAC y con la Fundación Gala - Dalí, y que mantendrán su compromiso con ambas instituciones. Eso sí, ha hecho un llamamiento a aprobar una buena ley de mecenazgo, que podría ayudar en las "empresas a llevar la cultura a todas partes".

Gala para incrédulos

Sin duda, esta exposición generará polémica entre el ejército de detractores de Gala y el pequeño colectivo de sus defensores (y sobre todo defensoras). Sin duda, esta muestra aporta elementos de reflexión. Se exhiben 315 piezas, entre las cuales algunos geniales cuadros de Salvador Dalí, y nos ofrece un nuevo ángulo a partir del cual estudiar al personaje en toda su complejidad. Sin duda la gran aportación de esta exposición es cambiar el ángulo de análisis, y estudiar Gala desde la misma Gala. ¿Hasta qué punto la producción daliniana también es obra de la artista Gala? La respuesta podéis encontrarla en el MNAC.