"¿Qué ha pasado con animaciones como Bola de Drac o Inuyasha?" "¿Dónde puedo encontrar las películas Disney en catalán para los niños?" "¿Sabías que existe un doblaje al catalán de Los Simpson?" Las plataformas como Netflix, HBO o Disney+ se han convertido en la elección principal cuando nos sentamos en el sofá a ver alguna cosa, cambiando el paradigma del consumo audiovisual en los últimos años. Y menos en alguna excepción, la presencia del catalán es casi nula.

Solo hay que hacer un recorrido rápido por las principales plataformas de streaming para ver que el catalán es casi inexistente, incluso en películas o series que nos hemos hartado de ver en catalán, y que han contribuido a la normalización lingüística. En febrero del año pasado, Plataforma per la Llegua puso cifras con el ejemplo de Netflix: 326 películas y documentales que forman parte de su catálogo tienen una versión doblada o subtitulada, pero solo en cuatro está disponible. Estas son La propera pell e Incerta Glòria, en versión original, el documental inglés Little Miss Sumo, subtitulado para el BCN Sports Film, y el documental Dues Catalunyes, producido y subtitulado por Netflix.

A este informe de la ONG se sumó un segundo del Consell Audiovisual de Catalunya (CAC), que avisa que del total de 3.512 obras, incluyendo las series, solamente nueve están disponibles en catalán. Pero esta situación no es exclusiva de Netflix, es un patrón que se reproduce en el resto: HBO, Amazon Prime o Disney+, y de la que solo Filmin es la excepción.

En mayo de 2020, solo había nueve obras disponibles en catalán en Netflix. Fuente: CAC Gráfica: Maria López

¿Quién paga por los doblajes y subtitulaciones?

El peso de las instituciones públicas ha sido siempre fundamental con respecto a incentivar contenido audiovisual en catalán. Los doblajes y subtitulaciones en Catalunya se han hecho, y se siguen haciendo, básicamente de dos maneras: o a través de TV3, y de su servicio de doblaje, o de las ayudas y subvenciones que la Direcció de Política Lingüística pone a disposición de estudios y distribuidoras.

Gran parte de los doblajes más conocidos de los últimos años han estado en manos de los primeros, TV3, que tenían su propio servicio. Siguiendo el mismo ejemplo, de los 326 filmes que Netflix no tiene en catalán, 257 se doblaron a través de la Corporació Catalana de Mitjans Audiovisuals (CCMA) y 69 gracias a las ayudas de Política Lingüística. Este servicio, sin embargo, desapareció en 2015 para reconvertirse en una línea de subvención específica de Política Lingüística para contenido audiovisual con salida en Blu-Ray, DVD o plataformas de streaming, y ahora la cadena solo realiza puntuales. Así lo explica Ester Franquesa, directora general de Política Lingüística: "El servicio de doblaje era una unidad interna que se reorganizó, y por eso abrimos una línea para subvencionar explotación posterior, más allá del estreno en salas de cine. Nos correspondía a nosotros hacer el trabajo de cara hacia fuera, con las distribuidoras y las plataformas". El año 2020 se llevaron a cabo unos 1.600 contenidos audiovisuales doblados o subtitulados a través de Política Lingüística. 

Hacerse con doblajes ya existentes puede tener un coste para la plataforma de 20 a 200 euros si se trata de material antiguo que se tiene que convertir. En caso de que no sea así, el coste es cero

¿Por qué no llegan a las plataformas?

"Lo que dicen para dar las subvenciones de doblaje es que se tiene que acreditar que se harán las gestiones necesarias para que haya una posterior explotación, sea en Blu-Ray o DVD como en plataformas de streaming", explica Miquel. Él es la persona que hay detrás de la cuenta de Twitter de @doblatgecatalà, con más de 10 mil seguidores, desde donde recupera y defiende la necesidad del catalán en el audiovisual. Había tenido un blog hacía muchos años sobre doblaje, hecho que le llevó a conocer a mucha gente del sector.

En concreto, en las bases de las ayudas se especifica que "se tendrá que disponer del compromiso de la distribuidora de incorporarlo en, como mínimo, un soporte de distribución". El problema, con el que coinciden desde Plataforma per la Llengua, es que eso queda en "papel mojado", ya que quien accede a la mayoría de subvenciones son las distribuidoras, empresas diferentes de las plataformas, y estas no pueden obligar ni controlar lo que hace la plataforma con el material.

Esto ha llevado a que existan doblajes y subtitulaciones en catalán a los cuales la audiencia no puede acceder online. Franquesa apunta que "no se pueden exigir las bases de las ayudas al material hecho con anterioridad" y que, por eso, "negocian directamente con todas las plataformas para que lo incorporen". Además, se tiene que tener en cuenta que muchas veces incorporar metrajes antiguos es más complicado, ya que se tienen que hacer conversiones para que los formatos sean compatibles con los actuales, como explica Franquesa. Plataforma per la Llengua calcula que el coste de estas conversiones podrían oscilar entre los 20 y los 200 euros. Cuando se trata de doblajes más recientes, compatibles, el coste es cero (o lo que le pueda suponer en la plataforma a nivel técnico incorporar un idioma más). TV3 cede de forma gratuita todos los doblajes hechos, siempre que quien los pida tenga los derechos de la obra.

La presencia de estos doblajes, por lo tanto, acaba quedando en dos vías posibles: la proactividad de la empresa para pedirlos a quien los hizo en su momento, o que la distribuidora a quien hayan comprado el material se los haga llegar y lo acaben incorporando. Desde Filmin, sin embargo, no dicen que sea una tarea difícil. Juan Carlos Tous, su CEO, afirma que "intentan que estos doblajes circulen" y que, "excepto en casos puntuales, la predisposición es muy buena". En 2017 lanzaron FilminCAT, que cuenta con unos 1.500 títulos en catalán, con el apoyo de Política Lingüística.

"En el caso de Disney+ la situación se agrava, ya que muchas veces ha sido Disney quien ha recibido el dinero público para hacer los doblajes anteriormente, pero no los ofrece a la plataforma de stream que ha creado", explican desde Plataforma per la Llengua. Esta última ha incorporado recientemente el catalán, con cuatro películas disponibles, Soul, Espies Disfressats, Frozen 2 y Raya i l'últim drac, fruto de un acuerdo con la Dirección de Política Lingüística.

"Raya y el último dragón" ha sido la última incorporación de un filme doblado en catalán por parte de Disney+

Las consecuencias: consumo en castellano y piratería

En medio de este contexto, hay unas cifras que preocupan específicamente, que son las del consumo en niños y adolescentes. Según un estudio de la Direcció de Política Lingüística, las plataformas superan claramente la televisión convencional entre los jóvenes de 16 a 29 años, y este mismo estudio afirma que un 50% de los catalanes ha visto series en catalán, pero en castellano llega a un 90%. En el caso de la televisión pública, la audiencia del Club Super3 se encuentra en un 0,6 de share, cuando a principios de los 2000 estaba sobre el 6% y el 7%.

Evolución de la audiencia del Club Super 3 los últimos 10 años

Fruto de este cúmulo de factores, han nacido iniciativas como MiqueletsTV, un servicio de streaming que emite series y películas en catalán a través de Twitch. "Tú puedes ir a TV3 y pedir el doblaje: pagarás, te lo darán y tendrás que firmar un documento con tal no lo distribuirás y lo podrás ver en casa", explica Miquel. Pero no todo el mundo cumple no distribuirlo.

MiqueletsTV nació el septiembre pasado, con la voluntad de dar salida a este contenido existente. "Queríamos llenar el vacío que dejó el cierre del 3XL en 2012, ya no sólo para nosotros como consumidores que éramos de estos doblajes, sino para una generación que parece que no tiene contenido de calidad", explican desde el anonimato. Subir y emitir estas producciones no es legal, ya que infringe la ley de propiedad intelectual. "No lo tendríamos que hacer así y no podemos estar eternamente en esta situación, pero ahora mismo no hay alternativa, y ya estamos sufriendo las consecuencias en el uso de los hablantes", añaden. Su canal supera a los 9 mil seguidores y han entrado 83 mil espectadores únicos.

¿Y ahora, se está doblando?

"Hoy en día casi todo es en castellano", sentencia Albert Trifol. Él es doblador, forma parte de la Asociación de Doblaje Unida de Barcelona (DUB), y explica que trabaja un 95% para doblajes en castellano y un 5% en catalán, pero que antes de la crisis del 2008 había llegado a tener un 70% de trabajo en catalán. "Estamos trabajando por Netflix, HBO, Amazon..."

"La sensación es que el mercado ha cambiado radicalmente y nosotros todavía trabajamos con parámetros de hace 20 años, es muy preocupante. La normalización lingüística en este país la hemos hecho a través de las series... ¿Dónde está el catalán en las que ve todo el mundo?", afirma Miquel.

Soluciones: "Más recursos y una nueva legislación"

Llegados a este punto, Trifol considera que "el problema con las plataformas es que las plataformas no dejan de ser una empresa privada que se moverá por dinero. Por lo tanto, la Generalitat tiene que poner toda la fuerza para hacerles entender que funcionará, que hay un público detrás y que les saldrá a cuenta". Desde Plataforma per la Llengua animan a Política Lingüística a convertir todo el material antiguo, actualizarlo y distribuirlo donde haga falta. Si es necesario, con obligaciones legales para que los doblajes aparezcan en las plataformas. O con propuestas diferentes, como "la creación de una plataforma de contenidos en catalán donde hubiera series, películas, documentales, programas o youtubers", señalan desde la asociación de dobladores.

"Hay una parte que es evidente: tenemos un sector muy grande y con mucha fuerza delante, y nosotros contamos con instrumentos más débiles", asegura Franquesa. La directora reconoce los retos a los que se enfrentan: "Necesitamos aportaciones potentes para poder doblar series, líneas de subvenciones directas para las plataformas y un cambio en la legislación".

A principios de este año, el Consell Audiovisual de Catalunya aprobó un informe para dar el pistoletazo de salida a un nuevo decreto ley del Govern, que pretende modificar la ley del audiovisual de Catalunya. Entre otras medidas, se inspira en la directiva europea que incorpora la obligación de un 30% de reserva de obras europeas en las plataformas digitales. El proyecto de ley del Govern contempla que de este 30%, un 50% —o sea, el 15% de la reserva—​ tendrá que ser en catalán.

 

Foto principal: Imagen promocional de la serie "Sakura, la cazadora de cartas", disponible en Netflix en catalán.