El Departament de Cultura ha comprado la pintura La Virgen con santos intercediendo ante la Santísima Trinidad, una obra atribuida al pintor del barroco catalán Josep Juncosa, que pasará a formar parte de la Col·lecció Nacional de la Generalitat de Catalunya. La pieza inédita, que salía a subasta como obra anónima, ha sido identificada como una creación plenamente coherente con el lenguaje estilístico de Juncosa, uno de los principales maestros de la pintura barroca catalana de la segunda mitad del siglo XVII. La obra se ha adquirido por un importe de 12.000 euros y el Departament de Cultura prevé depositar la pieza en el Museu del Barroc de Catalunya o en el Museu Nacional d'Art de Catalunya (MNAC).
Josep Juncosa desarrolló una trayectoria artística paralela a su dedicación eclesiástica como sacerdote y predicador, especialmente en la catedral de su ciudad natal, Tarragona, donde nació en el siglo XVII. El maestro se formó en el taller familiar de su tío, Joan Juncosa, y vinculado también a su primo y también pintor, fray Joaquim Juncosa Donadeu. Actualmente, las colecciones públicas no disponen de ninguna obra de Juncosa, aunque sí que las hay en las colecciones de entes religiosos en Tarragona y Barcelona. “La adquisición de esta pintura para la Col·lecció Nacional representa un paso significativo en la preservación y difusión del patrimonio artístico catalán, y contribuye a ampliar la representación del barroco catalán en los fondos públicos”, ha celebrado el Departament de Cultura.
Gran parte de su obra se ha perdido
La obra se puso a la venta sin autoría reconocida, pero el estudio comparativo llevado a cabo por los especialistas ha permitido establecer una clara relación entre esta pintura y otras obras documentadas de Juncosa. El maestro desplegó gran parte de su actividad artística en el Camp de Tarragona, donde la historiografía de la época cita su participación en la decoración del santuario de la Misericordia de Reus o su paso por la cartuja de Escaladei. También está documentada su intervención en la capilla mayor del convento de Santa Mónica de Barcelona.
Nada queda ya de todo esto, así que la auténtica vara de medir sobre su arte es la decoración de la capilla de la Inmaculada Concepción de la catedral de Tarragona (1680-1690). Una restauración de la misma permitió recuperar las pinturas originales, ocultas durante más de dos siglos bajo las escenas sustitutivas que se hicieron con su muerte por los problemas de humedad que tenían los lienzos originales. De obras atribuidas a Juncosa las hay también en el Museo Diocesano de Tarragona y en el monasterio de Santa María de Pedralbes, en Barcelona y, desde esta compra, en las colecciones nacionales catalanas. El Departamento contempla la opción de exhibir la obra recientemente adquirida, bien en el Museu Nacional d’Art de Catalunya o bé al Museu del Barroc de Catalunya, que está en Manresa.
Obras en instituciones eclesiásticas y en el Prado
Las pinturas conservadas en la catedral de Tarragona y en el Santuario del Miracle presentan coincidencias evidentes en el tratamiento de los elementos figurativos: los angelitos de cabellera movida, la pincelada suelta y espontánea, la intensidad del color y la resolución luminosa de las escenas. Estos rasgos, característicos del lenguaje del pintor, lo sitúan como una figura clave del barroco catalán y refuerzan la autoría de la obra adquirida. Estas afinidades estilísticas también se alinean con el conjunto de obras conocidas de Juncosa, entre las cuales destaca la decoración de la capilla de la Inmaculada Concepción de la catedral tarraconense, considerada su intervención más relevante. Otra obra atribuida a Juncosa se conserva en el Museo del Prado de Madrid, una obra confiscada por el franquismo después de las decomisiones republicanas para proteger obras de arte y financiar la guerra.
