El Museu Nacional d'Art de Catalunya (MNAC) inaugurará este viernes una de las muestras más relevantes del año en cuanto al arte románico catalán. Se trata de una muestra temporal sobre el Mestre de Cabestany, autor medieval desconocido del siglo XII, y una de sus obras más relevantes, la portada de Sant Pere de Rodes. De este conjunto se exponen por primera vez un relieve, tres cabezas masculinas, la cartela del 'Titulus Crucis' de la antigua crucifixión pétrea, un nuevo fragmento del marco de la puerta, así como dos documentos del desmontaje de la abadía y de la fachada escultural en el siglo XIX. La muestra, que se podrá visitar hasta el 29 de junio, reúne más de 100 obras de escultura, pintura, manuscritos, dibujos y documentos bajo el título Sant Pere de Rodes y el Maestro de Cabestany. La creación de un mito.

El Mestro de Cabestany es considerado como uno de los artistas más destacados de la escultura románica catalana e internacional. Escultor itinerante, se movió por diferentes lugares del comtat de Empúries para hacer la portada de la iglesia de Sant Pere de Rodes, una de sus obras más destacadas y también una de las que se ha considerado como gran obra desconocida del románico catalán. La muestra en el MNAC plantea interrogantes aún abiertos hoy en día alrededor de las fuentes y las intenciones originales de su arte. El punto de partida de la exposición ha sido la entrada de cinco piezas (un relieve, dos cabezas masculinas, un fragmento de vestimenta y la cartela del INRI' de la cruz) a la colección del museo.

Sobre Sant Pere de Rodes hay diversos interrogantes abiertos, teniendo en cuenta que en 1832 la portada fue desguarnecida de piedras, sobre todo mármoles, que fueron extraídos y, según algunas informaciones, a golpes de martillo. Un ámbito de la exposición del MNAC aborda la destrucción y dispersión de la portada. La crítica Laura Bartolomé explicaba en 2023 al semanario El Temps que "no está claro" si esto se debe a un acto vandálico, una "venganza antifeudal" de los habitantes del lugar o "algún otro tipo de motivación". "Lo que resulta innegable es que se trata de un acto deliberado que contravino las indicaciones explícitas del abad, que habiendo dado permiso para extraer piedras del monasterio, deshabitado y en ruinas, había ordenado, sin embargo, 'conservar intacta la Galilea o fachada de la Yglesia'", recuerda la crítica. El destino de los mármoles se desconoce y actualmente solo se conservan algunos fragmentos en colecciones públicas y privadas catalanas, y también internacionales. 

Fragmentos repartidos por todas partes

El capitel ha ido a parar al Worcester Art Museum, en el estado norteamericano de Massachusetts, y un capitel pequeño a las colecciones del Fitzwilliam Museum de Cambridge, en Inglaterra. En Cataluña, el Museu Frederic Marès de Barcelona conserva algunos de los restos más importantes, concretamente el relieve de la Aparición de Jesús a sus discípulos después de la Resurrección. El Museu d’Art de Girona y el Museu d’Arqueologia de Catalunya de la misma ciudad, el Museu Empordà de Figueres y el Museu d’Història de Catalunya disponen de otros fragmentos de la portada.

La exposición del MNAC quiere poner de relieve la obra del Maestro de Cabestany y destacar su originalidad y modernidad, a la vez que subraya la dimensión artística de la abadía benedictina de Sant Pere de Rodes. Una segunda dimensión de la exposición tratará sobre la época de esplendor del monasterio a través de sus vínculos con Roma. Finalmente, un tercer ámbito propone una reflexión sobre la inspiración antigua del escultor y el carácter retrospectivo de su arte y técnica.

Foto: Maestro de Cabestany. 'Aparición de Jesús a sus discípulos en el mar', segundo tercio del siglo XII. Museo Frederic Marès. ©Foto: ArtWorkPhoto.eu.