El suelo pélvico es importante. No es una moda. Tampoco debería relacionarse únicamente con las mujeres, puesto que los hombres también tienen suelo pélvico. Pero aún hay quien piensa que no le afectará y que forma parte de la terminología que se emplea en disciplinas como el yoga o el pilates. Y nada más lejos de la realidad.

El suelo pélvico es un conjunto de músculos y ligamentos que cierran la cavidad abdominal en su parte inferior. Y su función es sostener los órganos pélvicos, es decir, vejiga y uretra, útero y vagina, y también el recto, en la posición adecuada, porque de ello depende su normal funcionamiento.

Un problema que no solamente afecta a las mujeres

¿Y por qué es importante el suelo pélvico?

La debilidad de la musculatura del suelo pélvico puede provocar diferentes grados de incontinencia urinaria o fecal, alteraciones en la esfera sexual, como dispareunia o vaginismo, descenso de distintos órganos pélvicos, que provoquen cistocele, rectocele, histerocele o prolapsos, o dolor, con un gran impacto en la calidad de vida de la persona afectada.

Es verdad que hay más tendencia a asociar el suelo pélvico con las mujeres por cómo pueden llegar a afectarle embarazos y partos. No en vano, las mujeres tienen entre un 10 y un 20% de posibilidades de someterse a una cirugía de suelo pélvico por los problemas asociados.

Así que sí. Fortalecer el suelo pélvico y saber cómo realizar los conocidos como ejercicios de Kegel, es importante para hombres y mujeres. O debería serlo, porque las alteraciones en la musculatura del suelo pélvico provocan una disminución en nuestra calidad de vida y en nuestros hábitos.

suelo pelvico

Suelo pélvico

¿Qué daña al suelo pélvico?

A nivel general, el embarazo, parto y postparto, los deportes de impacto como correr y saltar, el estreñimiento, el sobrepeso, una postura incorrecta, la menopausia, el envejecimiento y la tos crónica son algunos de los factores que influyen negativamente en la musculatura del suelo pélvico. Es cierto que no todos los embarazos y partos son iguales y que también influye, generalmente, el número de partos. También que en deportes de impacto, posturas o estados físicos como el sobrepeso o la tos crónica influye la intensidad y el tiempo. Pero en cualquier caso, son situaciones que los expertos recomiendan controlar y contrarrestar para proteger y cuidar el suelo pélvico.

¿Cómo cuidamos nuestro suelo pélvico?

También para tener una visión general, estos son algunos consejos:

  • Orinar cada dos horas o dos horas y media. Que no pasen más de tres horas sin orinar.
  • Para no despertarse por la noche, evitar líquidos dos horas antes de irse a dormir
  • Vaciar la vejiga sin prisas
  • No empujar durante la micción y defecación
  • Llevar una correcta hidratación
  • No abusar del café, té o bebidas gaseosas porque irritan la vejiga
  • Eliminar hábitos tóxicos como el tabaco
  • Cuidar el estreñimiento
  • Hacer ejercicio controlando siempre la musculatura del suelo pélvico
  • Hacer los ejercicios de suelo pélvico correctamente. No hacer “stop pipí”