La importancia del arquitecto Antoni Gaudí en el modernismo catalán es incuestionable, pero en cuanto al conocimiento que se tiene sobre la persona todavía queda bastante camino por recorrer, y este es uno de los principales objetivos que se ha marcado el Any Gaudí, que se celebra a lo largo de todo el año 2026 con el objetivo de conmemorar el centenario de su muerte, el 10 de junio de 1926, a consecuencia de las heridas provocadas por el atropello por un tranvía. “Sabemos quién es Gaudí pero no lo conocemos como es debido, y para llegar a este conocimiento nos hace falta hacer aportaciones todavía cien años después de su muerte”, ha apuntado el comisario del Any Gaudí, Galdric Santana, en la presentación de los actos este martes. 

Así, bajo el lema L'ordre invisible, y además de uno de los momentos culminantes del año, que será la inauguración de la torre de Jesús de la Sagrada Familia, la efeméride llega cargada de sorpresas, entre las cuales una experiencia inmersiva de una obra solo proyectada, pero nunca realizada de Gaudí, así como rutas con visitas guiadas a espacios poco conocidos y situados fuera del circuito turístico, así como un mapping que se podrá ver este mismo fin de semana en la Casa Batlló, combinando así la parte más popular y divulgativa con una de más científica que incluirá un congreso académico que tendrá lugar en octubre en La Pedrera.

El calendario del Any Gaudí, que aún no está cerrado del todo, incluye actividades para todas y cada una de las edificaciones de Gaudí, también las situadas fuera de Catalunya, pero también un programa general que incluye diversas exposiciones, como Codi Gaudí, l'experiència inèdita, una exhibición inmersiva producida por Mediapro Xperiences centrada en “explicar la complejidad de la obra de Gaudí con nuevos medios para que llegue a todos los públicos”, según Santana. El mismo comisario ha recordado que el conocimiento de Gaudí “es un caso singular, porque la documentación principal desapareció en la Guerra Civil” y precisamente el propósito es “profundizar en el conocimiento de Gaudí”.

Primera sorpresa: ¿una fuente monumental en la plaza de Catalunya?

En cuanto a la experiencia inmersiva, que se podrá ver a finales de año, parte de un proyecto de Gaudí -de hecho, un trabajo de carrera- que nunca llegó a ejecutarse, el de una fuente monumental en la plaza de Catalunya. Gaudí presentó el proyecto en 1877 y le valió la calificación de notable, principalmente porque se saltó una norma no escrita de la Llotja: los estudiantes pasaban la noche en las instalaciones haciendo esta prueba y Gaudí prefirió hacerla en casa. En todo caso, el resultado, bastante notable, es el de una fuente que Santana querría “ver construida y arreglar así la plaza de Catalunya”.

Any Gaudí 2026 / Foto: Catlos Baglietto
La experiencia inmersiva permite entrar virtualmente en un proyecto nunca ejecutado de Antoni Gaudí / Foto: Carlos Baglietto

La fuente, en todo caso, solo se podrá ver en imágenes virtuales 3D, ya que no hay ninguna intención de llevarla a la realidad, pero, aun así, conforma, según Santana, una muestra de Gaudí de las “capacidades tremendas de generar una idea y plasmarla”. A partir de las “dos láminas” que constituyen el proyecto, se ha podido elaborar un modelo virtual que permitirá entender un Gaudí totalmente inédito, que en su momento planteó una fuente en la plaza Catalunya de unas dimensiones notables: 66,66 metros de diámetro y una altura de 47 metros. Esta experiencia se realizará el segundo semestre del año en un espacio aún no determinado.

Segunda sorpresa: visitas a tres espacios poco conocidos

También dentro de la celebración del Año Gaudí se propone una sorpresa para los seguidores de Gaudí, una ruta a tres espacios de Gaudí fuera del circuito turístico. Se trata de una ruta que se estrenará en primavera con el nombre El Gaudí desconocido y que permitirá conocer la obra menos conocida de Gaudí y explicar todo el legado gaudiniano de manera transversal con tres obras: los Pavellons Güell (1884-1887), el Col·legi de las Teresianes (1888-1889) y la Torre Bellesguard (1900-1909). El primero de estos espacios son los Pabellones Güell, es decir, los restos de lo que queda de la gran finca de los Güell en lo que hoy es el parque de Pedralbes. Se trata de la primera obra de Gaudí para Eusebi Güell donde destaca la utilización por primera vez de la técnica del trencadís, así como la puerta del dragón, que forma parte de la leyenda del jardín de las Hespérides cantada por Verdaguer en L'Atlàntida.

Any Gaudí 2026 / Foto: Catlos Baglietto
El impresionante dragón de la puerta de entrada a los Pavellons Güell / Foto: Carlos Baglietto
Any Gaudí 2026 / Foto: Catlos Baglietto
Los pasillos del Col·legi de les Teresianes abrirán por primera vez al público / Foto: Carlos Baglietto
Any Gaudí 2026 / Foto: Catlos Baglietto
Escalera interior de la Torre Bellesguard, la obra más catalana de Antoni Gaudí / Foto: Carlos Baglietto

El segundo espacio es el Col·legi de les Teresianes, donde se puede reflexionar sobre el legado religioso del arquitecto, cautivado por Santa Teresa de Jesús y su obra Las Moradas. De este edificio destacan los pasillos que conforman una especie de claustro interior, donde resaltan sus arcos de catenaria, que dotan de majestuosidad un espacio pensado para la reflexión y la comunión con Dios. Tanto es así que las Teresianes es un espacio donde comprender el misticismo de la arquitectura de Gaudí, que a medida que pasaban los años era más y más creyente, y que ahora, con motivo del Any Gaudí, abrirá puertas a visitas guiadas por primera vez.

El tercer espacio es la Torre Bellesguard, una obra que es toda una oda a la grandeza de la Cataluña medieval, edificada sobre las ruinas del castillo de Bellesguard, finca de descanso del rey Martín el Humano y donde Gaudí plantea una casa residencial que a la vez es un ejercicio de historia y un homenaje a Catalunya donde Gaudí integró los restos del castillo para recrear lo que podía haber sido el castillo medieval dando una importancia de primer orden al simbolismo, como se puede ver en los alicatados y forjados. Sin ir más lejos los bancos de trencadís de la entrada reflejan peces con las cuatro barras en el lomo en los frontales, mientras que en los laterales hay imágenes del alba y el ocaso de Catalunya simbolizando el inicio de la decadencia que, desde una visión romántica de la historia de Catalunya, supuso la llegada de reyes castellanos.

Tercera sorpresa: un mapping en la Casa Batlló

Finalmente, la Casa Batlló realizará una aportación muy emblemática este mismo fin de semana, sábado 31 de enero y domingo 1 de febrero, con un mapping en la fachada creado por United Visual Artists, que se titula Hidden order. Se trata de la quinta edición del ya casi tradicional mapping que realiza Casa Batlló, con la característica de que este año se enmarca en el Año Gaudí. La fachada del paseo de Gracia acogerá una obra audiovisual monumental de United Visual Artists (Matt Clark) y, además, se inaugurará una sala de exposiciones dedicada al arte contemporáneo en la segunda planta del edificio, que se suma a la recientemente restaurada fachada posterior.