Uno de los palacios más sorprendentes de Barcelona, el del Marquès d'Alfarràs, situado en la entrada del parque del Laberint d'Horta, se puede visitar gratuitamente, una vez ha empezado la segunda temporada de visitas con el inicio de septiembre. Este palacio, de titularidad pública, ha sido íntegramente restaurado, una reforma que se dio por terminada en junio de 2025, cuando se abrió a visitas en una primera temporada. El éxito de esas visitas ha hecho que este septiembre se reanuden y, de hecho, hasta mediados de este mes las reservas ya están agotadas. Hay que tener en cuenta que las visitas son gratuitas, pero obligatoriamente con reserva previa en este formulario.
En concreto, estas visitas guiadas se harán miércoles y domingos a las 10:30 h y a las 12:00 h, siempre en catalán y con un aforo máximo de 25 personas. La reserva de entradas abre una semana antes, los miércoles a las 12:00 h, y ya no hay plazas disponibles para las visitas de los días 6, 9 y 13 de octubre. Esta nueva temporada de visitas prevé alargarse hasta el mes de junio de 2027 a excepción del periodo de vacaciones de Navidad y Semana Santa, y tienen como objetivo el de acercar a la ciudadanía este espacio patrimonial que desde 1968, junto con sus jardines, que forman el Parc del Laberint d'Horta, son de titularidad municipal. En el marco de estas visitas, hay que recordar que el mismo parque está inmerso en una intervención de rehabilitación del laberinto y que, además, está cerrado a causa de las restricciones en Collserola dentro de las medidas preventivas por la peste porcina.
El Palau del Marquès d’Alfarràs o Palau Desvalls está catalogado como Bien Cultural de Interés Local, a excepción de la Torre Sobirana, que data del siglo XI, que tiene la catalogación de Bien Cultural de Interés Nacional. Desde el año 1993 acoge el Centre de Formació El Laberint, que imparte cursos y talleres de jardinería, agricultura y biodiversidad, con el objetivo de incrementar y consolidar el conocimiento y la divulgación del verde y la naturaleza urbana de Barcelona al conjunto de la ciudadanía. Ahora, la esperada rehabilitación ha permitido consolidar la estructura del edificio y, lo que sorprenderá de entrada a los visitantes, rehabilitar la fachada exterior, de un atrevido estilo historicista con elementos orientalistas que, con todo, conforman un monumental trampantojo, un artificio donde la decoración de la fachada aparenta ser en tres dimensiones, pero en realidad es toda pintada.



En cuanto a los espacios interiores, destaca la restauración de la decoración de varias salas nobles y escaleras señoriales, así como terrazas con vistas a Barcelona y el mar y varios jardines privativos. También hay que tener en cuenta la bodega del sótano, ya que el edificio se convirtió en los siglos XIV-XV en una masía fortificada rodeada de viñedos. Después de ser abandonada en el marco de la Guerra de Sucesión, la masía se fue transformando en palacio a base de ampliaciones y reconfiguraciones, pasando por la época dorada del siglo XIX y, lamentablemente, su abandono hasta la rehabilitación integral finalizada en 2025.