El GEI de los Mossos acumula más de 4.200 horas abatiendo jabalíes para frenar la peste porcina en Collserola

El Grup Especial d'Intervenció (GEI) de los Mossos d'Esquadra ha destinado, a petición de la Jefatura de la policía catalana, más de 4.200 horas de servicio nocturno en la zona de Collserola para abatir jabalíes en el marco del plan de choque diseñado por el Departament d'Agricultura para intentar contener la peste porcina en nuestro país. Concretamente, según ha podido saber ElNacional.cat, se han planificado 537 servicios con la activación de tiradores del GEI para matar jabalíes, de manera coordinada con los Agentes Rurales, que han comportado, solo con agentes de este grupo especial, 4.296 horas desde el 13 de marzo y hasta finales de junio.

Según han confirmado fuentes policiales, los Mossos se han integrado en el grupo de orden y en el grupo de intervención de este dispositivo. En el primero, el de orden, para dar seguridad en la zona de exclusión, con vigilancia perimetral y también en los cierres. Al mismo tiempo, en la segunda parte, la de la intervención, los Mossos han desplegado también el GEI para hacer, en términos técnicos, "vaciado sanitario", que no es nada más que abatir jabalíes. Estas tareas se han hecho durante varios días de noche —todavía hay planificadas— y de manera coordinada con los Agentes Rurales, que son los que han llevado el liderazgo operativo del plan y también quienes, una vez se habían abatido los animales, se encargaban de retirarlos siguiendo los protocolos de seguridad biológica. Se desconoce, por ahora, durante estas largas horas nocturnas haciendo de cazadores, cuántos jabalíes han eliminado.

Un grupo de élite de la policía catalana

El Grup Especial d'Intervenció (GEI) es la unidad de los Mossos d'Esquadra que se despliega en incidentes graves o críticos donde hay o puede haber personas hostiles y hay que actuar con armas de fuego para intentar neutralizar el objetivo. Aunque son un equipo discreto, se les ha podido ver recientemente en el dispositivo Albus para dar seguridad a la visita del Santo Padre a Barcelona o, anteriormente, en otros dispositivos, activados de manera urgente, con el pistolero de Maspujols, el pistolero del Ripollès o el pistolero de Sant Hipòlit de Voltregà. Recientemente, en Osona, resultaron heridos, como también un agente en prácticas de los Mossos, en una casa donde un hombre mató a su hermano y después abrió fuego contra la policía.

El GEI reclama revisar cómo se computan las noches

Según un documento interno que desde el GEI han hecho llegar a los sindicatos policiales, la activación del grupo especial para el servicio vinculado a los jabalíes y a la peste porcina ha puesto sobre la mesa un malestar interno que va más allá de este dispositivo concreto. Los operadores denuncian que estos servicios nocturnos planificados no se están reconociendo como nocturnidad efectiva, sino que quedan absorbidos dentro del paquete de disponibilidad funcional operativa que tienen asignado en la Relación de Puestos de Trabajo (RLT). Esto, según exponen, genera un doble perjuicio: trabajan de noche de manera presencial, pero sin el reconocimiento específico de esta nocturnidad, y a la vez esta activación puede reducir la disponibilidad operativa computable de la unidad. El GEI remarca que esta cifra de más de 4.200 horas por los jabalíes no incluye otros servicios nocturnos habituales de la unidad, como entradas, asaltos o dispositivos especiales, y que, históricamente, la unidad acumula cada año alrededor de un 10% de la jornada laboral en horario nocturno. Por ello, los agentes consideran que el problema no es puntual ni limitado al servicio de los jabalíes, sino estructural.

VERTICAL Mobile World Congress 2026, mossos esquadra GEI / Foto: Carlos Baglietto
Uno de los operadores del GEI, en una imagen de archivo / Foto: Carlos Baglietto

La actual organización no refleja la realidad del GEI

La queja principal es que el actual encuadramiento del GEI en la RLT no refleja la realidad del servicio que prestan. Los operadores sostienen que no solo están disponibles para ser activados, sino que asumen servicios presenciales nocturnos, trabajo en fin de semana, alteraciones constantes de la planificación y un régimen especial específico que afecta directamente a la previsibilidad horaria, el descanso y la conciliación. En este sentido, denuncian un agravio comparativo con otros efectivos del cuerpo que sí tienen reconocidos complementos vinculados a la nocturnidad o al trabajo en fin de semana cuando estas franjas forman parte de su actividad ordinaria.

En el documento al que ha tenido acceso ElNacional.cat, el GEI pide revisar su encuadramiento en la RLT y encontrar una solución específica que integre la disponibilidad real, la nocturnidad planificada, los servicios en fin de semana y el régimen especial propio de la unidad. También reclama medidas provisionales, organizativas o retributivas, mientras no se haga esta revisión, para evitar que estos servicios queden sin reconocimiento específico. Los operadores insisten en que no piden una doble retribución ni ningún trato privilegiado, sino que se diferencie claramente entre estar disponible, ser activado desde la disponibilidad y prestar un servicio presencial planificado.