Hay expresiones catalanas que forman parte del lenguaje cotidiano y que, precisamente porque las usamos a menudo, pueden generar dudas a la hora de escribirlas. Una de las más curiosas es una expresión que utilizamos para remarcar la importancia o la intensidad de algo, y también para manifestar admiración o sorpresa. Ahora bien, tienes que saber que no es ni deunidó ni déu n'hi do: así se escribe correctamente esta expresión catalana.
Una expresión catalana con una única forma normativa de escribirse
Durante muchos años, esta expresión catalana se escribía en tres elementos: déu n'hi do. Pero la normativa ortográfica aprobada por el Institut d'Estudis Catalans en 2016 introdujo un cambio en su grafía. A partir de la Ortografía catalana, la forma normativa pasó a ser déu-n'hi-do, con dos guiones. La obra normativa explica que este cambio responde al proceso de lexicalización de la expresión.
¿Y qué significa exactamente lexicalización? En lingüística, es el proceso por el cual una expresión formada inicialmente por varias palabras acaba funcionando como una unidad léxica. En este caso, déu-n'hi-do conserva sus elementos, pero la normativa los une gráficamente con guiones para reflejar que la expresión se ha consolidado como un conjunto.
Por lo tanto, deunidó, todo junto, es una propuesta que existe en el debate lingüístico, pero no es la forma establecida por la normativa actual. De hecho, la idea de aglutinar completamente la expresión ya hace años que ha sido defendida por algunos lingüistas. Uno de los argumentos es que el uso popular muestra que los hablantes perciben deunidó como una unidad, hasta el punto de que también se ha documentado el diminutivo deunidoret.
Una muestra de la evolución de la lengua catalana
Sin embargo, una propuesta lingüística y una forma normativa no son necesariamente lo mismo. Actualmente, el DIEC recoge la entrada déu-n'hi-do, de manera que esta es la grafía que hay que utilizar en un texto escrito de acuerdo con la normativa del IEC.
El caso también es interesante porque muestra cómo las lenguas evolucionan. Algunas expresiones que originalmente se percibían como una combinación de palabras pueden acabar convirtiéndose en unidades léxicas. La ortografía, sin embargo, no siempre acompaña este proceso de manera inmediata: puede establecer fases intermedias, como ha pasado aquí con los guiones.
Así pues, si algún día dudáis entre déu n'hi do, déu-n'hi-do y deunidó, la respuesta normativa actual es clara: déu-n'hi-do. La forma totalmente aglutinada sigue siendo una propuesta que algunos especialistas han defendido, pero todavía no es la grafía normativa. Una pequeña expresión que, detrás de sus dos guiones, esconde todo un proceso de evolución de la lengua catalana.