La figura de Gustau Muñoz, joven independentista que murió a los dieciséis años a causa de disparos policiales en la calle Ferran durante la Diada Nacional de 1978, recuperó el lunes una placa conmemorativa en el lugar donde fue asesinado; eso sí, una placa moderna, ya que la histórica, de mármol, desapareció en el marco de la rehabilitación de la finca del número 34 de la calle Ferran. Después de que el pasado jueves se diera a conocer que el Gobierno español indemnizará con 250.000 euros a la madre de Muñoz admitiendo que murió "en defensa de la democracia y reivindicando el ejercicio de las libertades públicas y los derechos democráticos", y que el viernes recibió el habitual homenaje de la izquierda independentista en el marco de las celebraciones del Onze de Setembre, esta semana ha sido el momento de situar la placa.
El acto, que tuvo lugar el lunes por la tarde, supuso llevar a cabo la resolución de la Ponencia del Nomenclátor de Barcelona del pasado mes de enero, que aprobó la instalación de un elemento memorial dedicado a Gustau Muñoz, una decisión que respondía también a la petición formulada por la familia, que había solicitado la restitución de la antigua placa conmemorativa instalada años atrás y retirada posteriormente a raíz de las obras de rehabilitación del edificio. La placa recoge textualmente: "En aquest indret va ser assassinat Gustau A. Muñoz de Bustillo Gallego, militant independentista de la Unió de Joves Marxistes-leninistes, en el marc de la repressió policial hereva del franquisme durant la manifestació de l'11 de setembre de 1978".
Se trata de un texto similar, pero no igual al de la placa histórica, colocada por familiares, amigos y compañeros de militancia, que recordaba a Muñoz como "militant de la Unió de Joves Marxistes-Leninistes" y "assassinat per les forces d'ocupació l'11 de setembre de 1978". Un facsímil de esta placa aún permanecía estos días después de ser colocada en el homenaje de la Diada. En todo caso, el Ayuntamiento ha apuntado que la placa de memoria instalada ahora se adapta a los criterios y la normativa municipal de señalización de los espacios de memoria democrática, y se garantiza así la preservación y la visibilización permanente del recuerdo de Gustau Muñoz en el espacio público.
En el marco de la inauguración, la teniente de alcaldía responsable del área de Memoria democrática, Raquel Gil, subrayó que "durante demasiado tiempo, el relato de la Transición ha invisibilizado o minimizado episodios de violencia política que también formaron parte de aquel periodo". "La muerte de Gustau Muñoz es una de las heridas abiertas de aquellos años, un caso que continúa interpelando nuestra conciencia democrática", recordó. El Ayuntamiento también ha querido reconocer expresamente la perseverancia de la familia de Gustau Muñoz, como también el papel de sus amigos y de las entidades memorialistas, que durante décadas han mantenido vivo el recuerdo de los hechos y la reivindicación de su figura.
