Aunque la continuidad de la Fira de Barcelona en el recinto de Montjuïc está totalmente garantizada más allá del 31 de diciembre del 2025, una vez expire la actual concesión municipal, el Ayuntamiento de Barcelona trabaja en la dirección de "repensar" los usos futuros de parte del ámbito. Es en este contexto que se ha puesto en marcha un proceso participativo abierto a toda clase de propuestas de la ciudadanía que incluye proyectos como conectar por medio de la Fira los barrios de la Font de la Guatlla y el Poble-sec, o dedicar espacios a un Centro de Atención Primaria (CAP) o instalaciones deportivas. Otra de las iniciativas es la que ha presentado un colectivo de ciudadanos, que fórmula su deseo de dedicar uno de los palacios feriales a la creación de un Museo del Transporte.

De hecho, que Barcelona tenga un Museo del Transporte es un anhelo que incluso en algún momento de la historia reciente ha tenido sobre la mesa el ayuntamiento, pero que nunca se ha llevado a cabo, convirtiéndose de hecho en una carencia en un tipo de instalaciones que otras grandes ciudades tienen de hace años, como Londres, o que han abierto recientemente, como Madrid.

"Hace cincuenta años que hay proyectos de hacer un Museo del Transporte, sin embargo, nunca se ha llegado a concretar ninguno", especifica Manuel Marina, uno de los miembros del colectivo ciudadano a favor del museo, en declaraciones a elNacional.cat, que recuerda que históricamente se habían apuntado algunos espacios posibles, como las estaciones del Nord y de França e incluso el Mercat del Born para situar este proyecto. Ahora, aprovechando el proceso para repensar la feria, han propuesto reconvertir uno de los palacios, en concreto el de Comunicación y Transporte -el primero a la izquierda de la avenida Maria Cristina desde plaza de Espanya- para reconvertirlo en espacio dedicado a la museización de los antiguos transportes de Barcelona, en concreto autobuses, tranvías y metros.

Los promotores del Museo critican que mucho material histórico está "abandonado" / Manuel Marina

Según Marina, el eventual futuro museo serviría para mostrar una importante colección de transporte antiguo que en la actualidad está depositada en las cocheras de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) del Triangle Ferroviari. Este material, sostiene Marina, "está abandonado y se debería preservar y musealizar". Es por eso que hacen un llamamiento a TMB y al Ayuntamiento de Barcelona a tener en cuenta una propuesta que comportaría la exhibición de un material que hoy en día no es visitable por el público en general y que, según los promotores de la idea, "es propiedad de los ciudadanos de Barcelona".

Tranvías, autobuses y metros

La propuesta del colectivo que promueve el Museo del Transporte incluye la colección de viejos tranvías, autobuses y metros, que en algún momento de la historia circularon en Barcelona y que actualmente estan en manos del ayuntamiento vía TMB, pero no prevé material histórico de Ferrocarriles de la Generalitat de Catalunya (FGC), ya que esta empresa ya está haciendo un museo propio en Martorell y, además "tiene una sensibilidad muy diferente con respecto a conservación del patrimonio".

Antiguo autobús, con publicidad también antigua / Manuel Marina

De momento, los promotores del Museo han presentado su propuesta dentro del proceso participativo y ha sido incluido en el documento del Ayuntamiento de la primera propuesta de conclusiones, aunque se señala que el grado de consenso para conseguirlo es de momento bajo e insta a seguir debatiendo la idea.

Cabe decir que, además, el fallido proyecto de la construcción de un Museo del Transporte de Catalunya en Castellar de n'Hug espolea a los promotores a dar forma a una iniciativa parecida en la capital de Catalunya y con un aire marcadamente barcelonés y así resolver también lo que consideran "un déficit de la ciudad".

A dos años del centenario del Metro

En este sentido, Marina recuerda que en 2024 se celebrará el centenario de la inauguración del Metro, "y entonces todo serán prisas", y por eso defiende que para aquel año Barcelona debería tener algún tipo de instalación, y recuerda con cierta envidia que "en Madrid ya lo han hecho".

Vehículos del parque histórico de autobuses de Barcelona / Manuel Marina

Por eso no escatima reproches a TMB, a quién acusa de no conservar su patrimonio ni de mostrarlo más allá "de sacar algunos autobuses antiguos por la cabalgata de Reyes", y recuerda que hasta hace unos años se ponía en circulación un convoy histórico del Metro, en fechas señaladas, y ahora ya no lo hacen". Por todo ello piden implicación de TMB, el Ayuntamiento de Barcelona y "si puede ser", también la Generalitat de Catalunya. "Si no se hace ahora, no se hará nunca", concluye Marina, que de esta manera pone sobre la mesa la necesidad de encontrar una ubicación en el Museo del Transporte, la necesidad del cual parece estar fuera de duda, sea en la Feria de Montjuïc o en algún otro espacio.

Imagen principal: Autobús antiguo de dos pisos en el recinto ferial de Montjuïc / Manuel Marina