El clima de inseguridad que se ha vivido los últimos días en Barcelona y su entorno, entre los cuales el apuñalamiento mortal de una persona en el Raval después de un robo en Sant Antoni, un barrio del Eixample que acumula problemas de convivencia, drogas e incivismo, ha comportado que la asociación de comerciantes Sant Antoni Comerç haya reclamado un plan integral y urgente de seguridad y convivencia. En un comunicado, la entidad explica que diversas calles y plazas, especialmente en la parte baja de Sant Antoni y alrededor de la ronda de Sant Pau, sufren “problemas de inseguridad, venta ambulante irregular, incivismo, falta de limpieza, sinhogarismo y degradación del espacio público”; una situación que asegura que se encuentra “enquistada desde hace años” y “agravada en los últimos meses”. 

Por todo ello, esta entidad, con 261 establecimientos asociados, expresa “preocupación” y afirma que es “del todo insostenible para la convivencia”, porque estos problemas que menciona afectan “directamente el día a día de los establecimientos, de sus trabajadores, del vecindario y de todas las personas que visitan el barrio” y que la situación genera “una sensación creciente de miedo e inseguridad, especialmente a partir de las ocho de la noche”. La asociación reclama una “respuesta urgente, coordinada y sostenida en el tiempo” a las administraciones y la presencia de patrullas fijas las 24 horas de la Guàrdia Urbana y/o de los Mossos d’Esquadra en la ronda de Sant Pau. 

La asociación también pide más presencia policial y acciones específicas contra la delincuencia en la parte baja de Sant Antoni, especialmente en las calles Aldana, Marquès de Campo Sagrado y Parlament, en el tramo comprendido entre la ronda de Sant Pau y la calle de Comte Borrell. La asociación ve “imprescindible” una coordinación real y efectiva entre los dos distritos afectados, l’Eixample y Ciutat Vella.  “La situación no es nueva, pero se ha cronificado y en los últimos meses ha empeorado. Los comerciantes y el vecindario necesitan una respuesta clara, coordinada y continuada. No se trata solo de seguridad, sino también de convivencia, de dignidad del espacio público y de futuro comercial del barrio”, sostiene Jordi Arias, presidente de Sant Antoni Comerç, en declaraciones recogidas por la agencia Efe.

Sirera reclama la dimisión de Batlle

En este mismo marco, el cabeza de lista del Partido Popular en Barcelona, Dani Sirera, ha reclamado este martes por la mañana la dimisión de Albert Batlle, teniente de alcaldía de Prevención y Seguridad así como concejal de Ciutat Vella. Sirera ha presentado la campaña Calles seguras en el barrio del Raval, apuntando que el PP trasladará a todos los distritos de Barcelona sus propuestas en seguridad, entre las cuales la creación de minioficinas móviles en los puntos “más problemáticos”.