Un centenar de guías turísticos se han manifestado esta mañana ante la fachada de la Pasión de la Sagrada Familia de Barcelona para hacer oír su protesta ante la implementación de la llamada Zona Bus 4.0, una nueva normativa para los autocares turísticos que incrementa los precios que pagan por estacionar en la ciudad, así como regula los lugares y tiempos de estacionamiento. Precisamente, la franja horaria de estacionamiento, restringida a doce minutos para la operativa de subir y bajar pasaje del vehículo, se ha convertido en el principal punto de fricción entre los guías turísticos y el gobierno municipal, si bien el diálogo está abierto y hay prevista una nueva reunión entre todas las partes para este mismo jueves.
Convocados por las asociaciones APIT (Asociación de guías oficiales de Barcelona) y AGUICAT (Asociación de guías de turismo habilitados por la Generalitat de Catalunya para un turismo responsable y de calidad), y con presencia también de guías no asociados o de otras entidades, los manifestantes han hecho oír su voz en contra de las restricciones horarias y han exhibido pancartas con lemas como Stop al monopolio del Ayuntamiento, Somos guías, no raiders, Salvemos el turismo guiado y de calidad’, No al monopolio del Bus Turístic y Bus 4.0 + atascos + caos + buses dando vueltas, entre otros, ante la atónita mirada de los turistas que visitaban la Sagrada Familia esta mañana.
Negociaciones en marcha
En todo caso, el Ajuntament de Barcelona ya ha apuntado que hay “diálogo” y que “no sancionará retrasos” por el uso de las zonas de aparcamiento. En este sentido y en el marco de la concentración, Anna Carrasco, presidenta de AGUICAT, ha declarado a ElNacional.cat que la “flexibilización de los horarios resuelve parte de los problemas”, apuntando que otra demanda es la de “aumentar espacios para aparcar”. Además, ha reclamado más información por parte de los Agentes Cívicos hacia los conductores de autocares, especialmente los que hacen tours desde el extranjero “y que no conocen la normativa de Barcelona”, ya que a menudo se encuentran con los espacios reservados para aparcar ocupados por otros vehículos que no han pedido la autorización.
Por su parte, Lídia Santiago, presidenta de APIT, ha señalado que la sensación de los guías es que “no nos escuchan”, porque a pesar de participar en todas las reuniones, considera que “se usa el turismo como una plaga”. Por eso mismo ha añadido que tenían “pocas expectativas” de cara a la reunión del jueves, a la que ambas asociaciones de guías piensan asistir. En todo caso, el centenar de guías que se han manifestado han operado como una medida de presión ante el Ayuntamiento para reclamar que se escuche su voz.
