Los barrios de la Marina de Barcelona, es decir, la Marina del Prat Vermell y la Marina de Port, en el distrito de Sants-Montjuïc, articulados alrededor del paseo de la Zona Franca, conforman una de las grandes zonas en expansión de la ciudad, donde zonas que históricamente habían tenido un componente industrial se están convirtiendo en nuevas zonas residenciales. De hecho, se trata de una de las zonas de Barcelona, junto con los entornos de la Sagrera, donde las grúas de construcción marcan el paisaje. Tanto es así que en un territorio de unas 80 hectáreas se prevé que en un futuro próximo vivan unas 30.000 personas más, especialmente en el cuadrado delimitado por las calles Foc, Metal·lúrgia, Motors y el paseo de la Zona Franca, en la Marina del Prat Vermell.
En este entorno mencionado ya hay nuevos vecinos, y con la llegada de estos residentes, que se suman a los de toda la vida, como los de la Colònia Bausili, así como los trabajadores de los nuevos espacios, entre los cuales los de la Agència Tributària de Catalunya y en la banda montaña de la calle Foc, los del nuevo distrito administrativo de la Generalitat, queda al descubierto la necesidad de dotar al barrio de equipamientos, como un CAP y una guardería, ya proyectados, así como equipamientos deportivos, educativos, culturales y vecinales pensados para un entorno de 12.000 nuevas viviendas, la mitad de las cuales protegidas, y donde se prevé que trabajen entre 8.000 y 11.000 personas.
En todo este nuevo complejo residencial toma un papel importante la movilidad, especialmente en una zona de Barcelona separada del centro por la montaña de Montjuïc y donde la principal vía de comunicación la conforman el paseo de la Zona Franca hasta la plaza Cerdà y, desde allí, la Gran Via hacia la plaza de Espanya y el centro y la ronda del Mig hacia Sants y les Corts. Es en este contexto que la apertura en 2018 de las estaciones de Metro de Foc y Foneria de la L10Sud ya supuso un revulsivo en la comunicación en transporte público, al cual se añadió en mayo de 2025 la línea de bus X3, que conecta estos barrios con la plaza Espanya cruzando Montjuïc. Ahora, ya impulsados por la llegada de los nuevos vecinos, se suman proyectos a corto, medio y largo plazo que supondrán un cambio radical para la movilidad.
Novedades a corto plazo: cambios en la línea V5 y futura línea por el Morrot
La primera novedad es a tan corto plazo que está en marcha desde esta misma semana. Se trata de un importante cambio en el recorrido de la línea de bus V5 de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB). Esta línea hacía el recorrido entre Mare de Déu de Port y Pedralbes y hasta ahora tenía el origen/final en el paseo de la Zona Franca con la calle Cisell y ahora ha cambiado el recorrido para llegar hasta la calle Acer con Motors, donde está el nuevo origen/final, con ocho nuevas paradas y un alcance más completo en este barrio en plena expansión.
La línea ha cambiado también la denominación del recorrido, a partir de ahora, Marina del Prat Vermell - Pedralbes, y se ha ampliado en dirección sur desde la calle de la Mare de Déu de Port y ahora transcurre por la calle del Foc y el paseo de la Zona Franca hasta la esquina con la calle Motors. La línea continúa en este punto hasta la esquina con la calle del Acer, donde se encuentra el nuevo Origen/Final de la V5. Desde este punto, los autobuses giran a la calle de Cal Cisó, para reanudar el recorrido ascendente hasta volver al paseo de la Zona Franca, ampliando de esta manera el trazado en cerca de dos kilómetros.

Las tres paradas anuladas para esta línea son, en sentido mar, la 2495, situada en la calle Mare de Déu de Port y la 3517, situada en la calle Cisell. En sentido montaña, la parada anulada será el antiguo punto de origen/final de la línea, situado en el Pg. Zona Franca-Sant Eloi (parada 3546). La línea V5 transportó en 2025 casi 2,8 millones de personas, un 4,5% más que durante el año 2024. Esta línea registra una media de cerca de 9.000 validaciones en días laborables, 3.500 validaciones en sábados y 2.700 en días festivos. La V5 circula los días laborables de 5.50 de la mañana a 22 horas y los sábados y festivos de 6 a 22 horas. La prolongación de la línea no afectará la frecuencia de paso habitual.
También a corto plazo, este mismo 2026, se prevé la entrada en servicio de una nueva línea de bus que conectará la Marina con Drassanes por el Morrot. Según avanzó Betevé el pasado jueves, se tratará de otra línea de formato exprés, con un recorrido a través del Morrot que permitirá una conexión rápida entre el barrio de la Marina del Prat Vermell con Drassanes y Ciutat Vella, es decir, con el centro de la ciudad. Según anunció la concejal de distrito de Sants-Montjuïc, Raquel Gil, en el último consejo de barrio de la Marina, la intención es que esta línea entre en servicio a finales de 2026, y supondría un primer paso de la reconversión de todo el espacio del Morrot en un corredor ciudadano que permita acercar las dos vertientes de Montjuïc ahora separadas por la zona portuaria. Este siguiente paso, sin embargo, sí que será a largo plazo.
A medio plazo, apertura de la estación de Metro de Motors
La segunda novedad a medio plazo es la apertura de la estación de Metro de Motors. Se trata de una estación de la L10 Sud a medio camino entre las de Foc y Zona Franca, las dos ya en servicio, que se situará en la intersección entre la calle Motors y el paseo de la Zona Franca. Esta estación supondrá una mejora importante de la movilidad para los vecinos o futuros vecinos de la zona más cercana al mar, a la que la estación de Foc queda a un kilómetro de distancia. En cuanto a la apertura de esta estación, no hay una fecha concreta, pero fuentes del departamento de Territori consultadas por ElNacional.cat han apuntado que se hará en paralelo a la entrada en servicio del tronco central de las líneas L9 y L10, es decir, dentro de un programa de actuaciones que prevé la conexión de los ramales norte y sur el año 2031 y la apertura de las últimas estaciones en 2032.

La llegada de la L2 de Metro, el gran proyecto a largo plazo
En cuanto al gran proyecto a largo plazo, este es el de la llegada de la L2 del Metro, un viejo proyecto que supone conectar el centro de Barcelona con Montjuïc, la Marina y hacer posible que llegue al aeropuerto a través de la infraestructura de la L9. Esta línea ya formaba parte del sueño olímpico, pero un avance tímido en 2006 se paralizó en 2009, hasta que en diciembre de 2024 el Ayuntamiento de Barcelona y el Govern se pusieron de acuerdo para desatascar un proyecto que, en todo caso, sigue yendo para largo, ya que se trata de construir una prolongación de seis kilómetros de túnel que reclamará una inversión de alrededor de mil millones de euros. De momento, se trabaja en la actualización del proyecto constructivo para pasar a continuación a la licitación y posterior ejecución de las obras, sin calendario ni financicación sobre la mesa.
Según el proyecto constructivo de 2009, punto de partida de la actualización, la prolongación empezará en la actual estación de Sant Antoni, desde donde se dirigirá hacia la estación de la L3 en Poble Sec, de manera que el actual ramal de la L2 hasta Paral·lel quedaría fuera de uso, o al menos, sin explotación comercial. Desde Poble Sec se adentraría en Montjuïc con estaciones en el MNAC, entorno de la Font Màgica y en INEFC -anteriormente la estación se proponía como Foixarda-, en el ámbito de la Anella Olímpica, para pasar después al otro lado de la montaña, conectar con la estación de Foc (L10) y las estaciones de Fira y Parc Logístic de la L9.

Se trata, pues, de una obra que contempla seis nuevas estaciones de la L2: Poble Sec, MNAC, INEFC, Foc, Fira y Parc Logístic, con punto de partida desde Sant Antoni. Todo ello implica la construcción de un túnel de 6 kilómetros que se empezaría a excavar desde Parc Logístic. El túnel se excavará en su mayor parte con tuneladora, excepto un tramo de 600 metros que se ejecutará mediante pantallas. Sobre el papel, además, se mantiene la posibilidad, también a largo plazo, de que, una vez que la L2 llegue a la estación Parc Logístic, los convoyes de esta línea conecten a la infraestructura de la L9 y lleguen también al aeropuerto del Prat, lo cual supondría un cambio radical en las conexiones con esta instalación aeroportuaria, ya que implicaría que se podría llegar en Metro desde el centro de la ciudad, con estaciones como Universitat y Passeig de Gràcia.