David Martínez Herrada (Barcelona, 1977) es conocido en las redes sociales como Històries de Barcelona, el mismo título con el cual creó un blog dedicado a la divulgación de las historias de la ciudad, y el mismo nombre con el que ha bautizado su primer libro, Històries de Barcelona (Viena Edicions, 2026), un compendio de ochenta “pequeñas historias dentro de esta gran historia de la ciudad de Barcelona”, según sus propias palabras. Se trata de un volumen que, entre la profusión de libros relacionados con la ciudad, “busca sobre todo historias que fueran poco conocidas” y capaces de sorprender a “gente que ya está muy acostumbrada a seguir la historia de Barcelona”.
De hecho, en esta entrevista en ElNacional.cat, Martínez explica algunas de estas historias con capacidad para sorprender al lector, como la existencia de lo que denomina “el barrio más pequeño de Barcelona”, la Colonia Bausili, o el resultado de una investigación que le ha llevado a demostrar, con fotografía incluida, que los focos del Palau Nacional de Montjuïc “proyectaban los colores de la senyera”. Ahora bien, otra muy sorprendente, y además oportuna en la semana de San José, es que durante los años treinta y cuarenta del siglo pasado, la comunidad de valencianos residentes en Barcelona organizaba sus fallas. “Me pareció una historia muy curiosa e interesante, que en Barcelona también se quemaban fallas”, afirma Martínez.

Usted es el autor del blog Històries de Barcelona y difunde contenidos por redes sociales, pero este es su primer libro. ¿Cómo ha sido esta transición de pasar de las redes y del blog a escribir un libro?
Para mí ha sido un paso relativamente natural, porque es verdad que hago mucha actividad en redes, pero también mantengo un blog, que es algo que ahora suena un poco antiguo, pero en su momento estuvo muy de moda. Son textos más largos y llevarlo al libro era un paso más fácil y más natural. En el libro hay algunas historias que están explicadas en el blog, y también hay muchas otras que no había explicado en el blog; aun así, el formato es similar. La complicación siempre es llevarlo a redes, que es un lenguaje más breve; no obstante, al estar acostumbrado a trabajar con el blog, no me ha sido complicado llevarlo al papel, porque el formato del libro es similar al del blog.
Defina de forma breve qué es este libro, ¿qué encontrará el lector?
Este libro es una recopilación de ochenta historias cortas, de curiosidades, anécdotas históricas y episodios poco conocidos de la historia de Barcelona. Es un viaje por la historia de Barcelona desde la prehistoria hasta la actualidad a partir de anécdotas de momentos históricos. Permite recorrer Barcelona desde la prehistoria, la Barcino romana, la Barcelona medieval, la Barcelona de los siglos XVII, XVIII, XIX y hasta la actualidad, con pequeños episodios o curiosidades, que algunos han dejado algún vestigio en la ciudad, que es visible, y de otros que no queda nada. Pero sobre todo a partir de pequeños episodios, pequeñas anécdotas que son muy poco conocidas, pequeñas historias dentro de esta gran historia de la ciudad de Barcelona.
¿Qué tiene el libro Històries de Barcelona que no tienen otros libros de historias de Barcelona?
Había un doble reto: hacer un libro que pueda interesar a todo el mundo en general, pero también que pueda interesar a la gente que ya está muy acostumbrada a seguir la historia de Barcelona. Y es verdad que en los últimos años se han editado muchísimos libros de curiosidades de Barcelona. La idea era buscar sobre todo historias que fueran poco conocidas, o bien porque son de un ámbito muy local, o quizás porque son temas que se han trabajado en ámbitos académicos e históricos, pero que no son conocidos por el gran público, y también historias que a veces no se han explicado, con las que me he topado yo estos años, a veces haciendo investigación de hemerotecas, de archivos, de archivos fotográficos... Historias que, sorprendentemente, fueron importantes en su día, y que, en cambio, no se ha explicado nada hasta el día de hoy.
Había un doble reto, hacer un libro que pueda interesar a todo el mundo en general, pero también que pueda interesar a la gente que ya está muy acostumbrada a seguir la historia de Barcelona"
Para conocer Barcelona, ¿hay que pisarla cada día?
Esta es mi máxima. Para mí es muy importante caminar y recorrer Barcelona. No solo el recorrido del trabajo a casa o al supermercado. Lo que me gusta, lo que intento, es recorrer periódicamente Barcelona, todos los barrios de Barcelona. Creo que para conocerla es importante caminar Barcelona, y además, caminarla con la mirada atenta, fijándonos en lo que hay en el suelo, lo que hay en las paredes, lo que hay arriba, lo que hay abajo... Reivindico esta mirada curiosa de caminar y encontrarte una loseta, o encontrarte esta casa orientada diferente del resto de la calle. O por qué esta casa es tan antigua en medio de estos bloques. Todo esto es lo que muchas veces te lleva a descubrir estas historias.

Hay ochenta historias en este libro. ¿Ha sido difícil elegir estas ochenta? ¿Han quedado muchas fuera?
Me han quedado bastantes fuera. Tengo una lista muy larga de historias y temas que querría tratar, que son hojas y hojas de un word con miles de temas que voy apuntando. Para hacer la elección, por un lado, quería que quedara más o menos equilibrado, que hubiera historias de todas las épocas. Aunque es verdad que tengo una cierta predilección por el siglo XIX, que me parece muy interesante históricamente para entender la actualidad. Pero he intentado que sean de todas las épocas y que estén todos los distritos y una gran diversidad de barrios. Y también he buscado que haya desde la Zona Franca, que quizás es la gran desconocida para la gente que no vive allí, hasta el Besòs y Vallbona y Torre Baró. Es decir, que haya un poco toda Barcelona, también de la montaña al mar. Todo este equilibrio me ha llevado a dejar alguna historia, o porque no me acababa de cuadrar, o porque a veces no encuentras toda la información que necesitas para completar aquella historia.
Efectivamente, se trata de un libro muy diverso. De hecho, en este tipo de obras, según el escritor, uno se centra en la arquitectura, el urbanismo, las infraestructuras o el patrimonio histórico, y en Històries de Barcelona hay un poco de todo, ¿verdad?
Sí, eso es buscado. Me interesa mucho el tema arquitectónico y urbanístico, pero no es un libro de piedras solo, sino que para mí era importante que hubiera también historias humanas, y también con la parte tradicional de leyendas, historias, tradiciones que se han perdido. Joan Amades es un personaje trascendental en cuanto a recoger historias de tradición oral, que muchas veces quizás no son ciertas, pero son tradiciones que han quedado olvidadas y que aquí he intentado rescatar algunas. No quería que fuera un libro solo de urbanismo, sino que también tuviera una parte de eso de cultura popular, cultura tradicional e historias de personajes.
Cuénteme alguna curiosidad de la Zona Franca.
Pues una de las que hablo en el libro es la Colonia Bausili, que yo defino como el barrio más pequeño de Barcelona. Es verdad que en Barcelona hay una división administrativa de 73 barrios, pero también es verdad que hay muchos barrios que no están reconocidos. La división administrativa, al final, es por un criterio administrativo, de recursos, de bibliotecas, de servicios públicos..., que no siempre responden a la realidad de los barrios. En el caso de la Zona Franca tenemos, por ejemplo, el caso de la Colonia Bausili, que era como un barrio que era una calle, con las casitas que tenía al lado de Eudard Aunós, que ya han desaparecido. Yo lo defino como el barrio más pequeño de Barcelona, porque realmente era una calle, que es una construcción de casas más de tipo obrero, muy singular, y que es uno de estos patrimonios que estuvo a punto de irse a tierra y finalmente se ha salvado. Pero, vaya, en la Zona Franca, lo que ahora llamamos la Marina, encontramos mucho esto, en la calle Motors también hay unas casitas muy singulares, de las que nadie habla, antiguas viviendas de Renfe que ahora han quedado muy aisladas, que es una hilera de casitas que ahora van a tierra.
La Colonia Bausili, un barrio que era una calle, lo defino como el barrio más pequeño de Barcelona"
¿Qué capítulo le ha parecido más sorprendente?
El de los focos de Montjuïc, que proyectaban los colores de la senyera, porque esta es una historia que había leído, pero que no quedaba muy claro si era cierto o no. Se comentaba que había pasado, pero no se esclareció nunca del todo si hubo una época en que el foco en Montjuïc proyectaba los colores de la senyera. Hice una búsqueda para el blog, encontré referencias en hemerotecas donde ser recogía que, efectivamente, en los años de la República sí que los reflectores habían proyectado los colores de la senyera. Encontré fotos, compré alguna. Y a raíz de publicar el artículo en el blog, tuve la suerte de conocer a una persona que había trabajado con Buïgas, que era la persona que hizo la Font Màgica y llevaba también el tema de los focos, y que tenía una foto porque en los años setenta se intentó recuperar esta proyección. Tenía una foto de las pruebas que se habían hecho, que finalmente no cuajaron, y ahora son unos haces de color azul, pero hay una foto incluida en la portada del libro que certifica que sí, que había la proyección de la senyera, con una fotografía que no se había publicado nunca. No había ninguna foto en color de esto. Esta historia, reconstruirla entera me ha hecho especial ilusión.
Como lector, el que me ha parecido más sorprendente, y además muy oportuno esta semana, es el capítulo de las Fallas de Barcelona. ¿Qué eran las Fallas de Barcelona?
Es una historia totalmente desconocida; he estado buscando información y no se había publicado absolutamente nada. Es verdad que vía hemeroteca y vía archivo fotográfico, se puede reconstruir esta historia. Esto es porque, en los años de la República, la colonia de valencianos establecidos en Barcelona, que había muchísimos, decidió replicar la Fiesta de las Fallas. Crearon ninots, monumentos falleros como se hace en València, con la única diferencia o con la gracia de que en lugar de hacerlo por San José, lo hicieron por la verbena de San Juan. De esta manera se fusionaba la cremà y la noche del fuego con la verbena y las hogueras de San Juan catalanas. Se hacía sobre todo en la zona del Paralelo, del Poble-sec y Sant Antoni, que era donde había una comunidad más activa de valencianos. Esto se hizo los años hasta la Guerra Civil. Se hizo también en Tarragona y de esta sí que hay publicaciones e incluso libros, pero de Barcelona no se había explicado nada. Me pareció una historia muy curiosa e interesante, que en Barcelona también se quemaban fallas y, pasada la guerra civil, se continuó haciendo de forma no tan seguida, de forma aislada en algunas calles, hasta que se fue perdiendo. De hecho, en 1936 se hizo una falla institucional en el marco de una fiesta de hermanamiento entre el País Valencià y Catalunya. Se trajo un maestro fallero y se plantó la falla justo delante del Palacio Nacional, al lado de las cascadas, y se quemó por la verbena de San Pedro.
El barcelonés tiene mucho interés en conocer la historia de su ciudad. ¿A qué se debe este interés?
No sabría decir exactamente, pero sí que es verdad que hay un cierto orgullo e interés en Barcelona. Barcelona es una ciudad de la que los barceloneses nos quejamos mucho y criticamos mucho; pasa ahora y pasaba hace cien años, pero también es cierto que nos sentimos muy barceloneses. Este libro también quiere ser este punto de orgullo de sentir que, a pesar de todos los problemas, somos de Barcelona, que es una gran ciudad.

A veces a los que nos dedicamos a la divulgación de Barcelona se nos acusa de barcelonacentristas. No sé si a usted lo han acusado alguna vez de eso.
Algún comentario sí que me han hecho, pero yo me centro en el territorio que conozco más. Pero en el ámbito divulgativo, sobre todo en las redes, están saliendo proyectos en diferentes lugares, l'Hospitalet, Vallès, Granollers... Son muy interesantes y ayudan a dar más variedad, que no todo sea de Barcelona.
Quizás corremos riesgo de saturación de libros divulgativos sobre Barcelona.
Hay muchos libros, sí, y es cuestión de encontrar la perspectiva nueva. Hubo un momento en que hubo muchos blogs de Barcelona, en los años 2010, 2015, y eso hizo una bajada. Ahora sí que hace un año o así que están saliendo muchos divulgadores, muchas iniciativas de divulgación en redes. Tenemos que ver todo esto hacia dónde va evolucionando. Al final, cada uno va buscando su discurso, su relato, su manera de explicarlo. Es interesante y cada uno se irá situando.
El problema con la estación de mercancías de la Sagrera es que se ha reaccionado demasiado tarde"
Lo más interesante de la historia de Barcelona es que es una historia viva y que no se acaba. Le quería plantear un problema del que quizás hablaremos en los próximos días, el derribo de la estación de mercancías de la Sagrera.
El problema con la estación de mercancías es que se ha reaccionado demasiado tarde. La estación de la Sagrera es un proyecto muy largo y, lamentablemente, es un patrimonio que se derribará. Creo que se ha reaccionado o hemos reaccionado demasiado tarde, cuando ya era muy difícil poder salvarla. El tema de Sagrera va unido a ADIF y a la nueva estación de la Sagrera y era muy complicado poder hacer una presión efectiva a tan última hora para que se pudiera salvar y a mí me sabe realmente muy mal. Pero como este hay muchas cosas quizás no tan visibles, más pequeñas, como la ampliación del parque de la Pegaso y la ampliación del parque de Glòries, que también está suponiendo una serie de derribos. A mí me supo especialmente mal el tema de los cuarteles que había en la Ciutadella. La lucha por el patrimonio es continua.
Tampoco se puede intentar conservar la ciudad como era hace cien años, porque la ciudad tiene que crecer, se tiene que transformar y, en el caso de la Sagrera, hace treinta años que sabíamos que caería.
Es una crítica que a menudo me hacen, que si fuera así todavía tendríamos las murallas. Quizás estaría bien que las tuviéramos, pero es verdad que se derribaron en un contexto en el que todo el mundo odiaba las murallas. Es evidente que no todo se puede salvar. A mí me gusta intentar luchar por algunos patrimonios. A veces no hay suficiente sensibilidad.
Acabamos, ¿habrá una segunda parte de este libro?
Yo tengo muchas historias todavía por contar. Tengo una lista larguísima de historias y la ciudad continuamente cambia. De hecho, hay historias que están en el libro que ya han sufrido alguna evolución después de la publicación. Para mí, sí. Si funciona bien, podríamos tener una segunda parte. Y si no, yo de momento continuaré tanto en el blog como en redes explicando historias de Barcelona.
Entrevista completa: