El escritor y colaborador de televisión Bob Pop va con todo para ser el próximo alcaldable de Barcelona de los Comuns y planta batalla frente al candidato oficialista Gerardo Pisarello, diputado en el Congreso y exteniente de alcalde de Ada Colau. Roberto Enríquez, que presentará este sábado su candidatura oficialmente, quiere marcar distancias con su rival en las primarias, de quien ha subrayado que tiene "una posición ideológica y política que no tiene nada que ver" con la suya. "Gerardo representa la teoría y yo soy la práctica. Él es la ficción y yo la realidad. Él está trabajando con una ficción, una posibilidad, y yo estoy en la calle", ha lanzado Bob Pop este viernes en una entrevista en Catalunya Ràdio.

El aspirante a liderar Barcelona en Comú ha afirmado que quiere "ganar la ciudad, abrir el espacio y ser alcalde" en vez de "replegarse" ante el avance de la extrema derecha y "hacer planes de qué haremos con el pequeño espacio que tendremos". Al hilo, ha asegurado que Pisarello, a quien define como "un tío brillante", tiene, por el contrario, una propuesta "de esperar hasta que llegue la ultraderecha, que arrase con todo y ya veremos qué hacemos". "Yo no quiero esperar a eso, no quiero que pase", ha subrayado Bob Pop, para defender que hay que "poner solución" y "ahorrarnos la ruina" antes que tener que "esperar a que queden adoquines" y reconstruir "lo poco que dejen".

Asimismo, Bob Pop también se ha diferenciado de su rival en las primarias en lo que respecta a que tienen "formas diferentes de ver la política". Según el aspirante alternativo al oficialismo, su vida no gira en torno a la política, sino que ha hecho política desde su trabajo, pero su dinero y lo que le mantiene "no es la política". "Yo vivo de mi trabajo como escritor, como guionista, colaborador, y estoy en política porque tengo la sensación de que puedo aportar", ha apuntado. Así, Bob Pop ha defendido que él trabaja con su imaginación y que en la política actual hay “falta” de ella y ha añadido que quiere aportar su capital mediático y su voz reconocida para hacer una ciudad mejor. "Tenemos nuevos problemas y debemos encontrar soluciones imaginativas, no las de siempre", ha resuelto

Enríquez ha defendido, ante el “repliegue” de la izquierda hegemónica, que quiere abrirse "a todos" y hacer una ciudad "con todos". En este sentido, ha cargado contra la percepción que tiene de la izquierda en Barcelona, a la que acusa de asumir el discurso "muy peligroso" de que la ciudad es "un gran negocio, con patrones con caras que desconocemos y nombres que no sabemos" y ante el cual la izquierda hace "como si fueran un delegado sindical que nos defiende de los abusos". Al contrario, Bob Pop defiende que la ciudad no es una empresa y que debe ser "una cooperativa", así como que la izquierda "no sea un mal menor, sino una lucha por el bien común".

Un equipo de gente "muy potente"

Así, Bob Pop ha dado pistas de alguna de sus propuestas. Sostiene que Barcelona "nos está expulsando a quienes vivimos, a los inquilinos, con espacios no accesibles ni asequibles" y que hay que luchar por construir "una ciudad vivible". Por ejemplo, coger al Ayuntamiento pisos grandes y segregarlos en más pequeños y hacer alquiler social para diez o quince años. También ha propuesto revisar todo lo que se puede hacer dentro de la ley, las herramientas que ya hay, trabajar con menos burocracia y poner más gente trabajando en la cuestión de la vivienda. El escritor ha reafirmado que su campaña no es un “chiste” y que tiene detrás un equipo de "gente muy potente" de los Comuns como Enric Bárcena, David Pequeño o Itziar González.

No “demonizar” al votante de Aliança o Vox 

En cuanto a la política de pactos, Bob Pop ha criticado la política de vivienda del PSC y "la falta de pediatras en los CAP de barrio", pero ha afirmado ser “abierto”. Así, ha preferido hablar de pactos y medidas concretas con personas y no de partidos. "Quiero hablar con todo el mundo, la ciudad es de todo el mundo", ha aseverado. Con Sílvia Orriols no, pero sí con el votante de Aliança Catalana, a quienes no quiere "demonizar", para proponerles "soluciones que quizás nadie les ha dado". En este sentido, ha recordado que hay "muchos" antiguos votantes de los Comuns o de Podemos que "ahora votan Vox o Aliança". "Quiero ofrecer la posibilidad de una ciudad mejor y que nos vote a nosotros", ha zanjado.