La plantilla de las bibliotecas de Barcelona, en huelga indefinida desde el pasado 26 de mayo, ha convocado un paro total del servicio para este martes 1 de septiembre y una concentración a las 11 horas ante la basílica de la Sagrada Familia, para denunciar el "inmovilismo" del Ayuntamiento en las negociaciones entre el gobierno municipal y el comité de empresa. En este sentido, señalan la "falta de avances" para llegar a un acuerdo para la adhesión al nuevo Acuerdo de condiciones del Ayuntamiento de Barcelona 2025-2028. En declaraciones a ElNacional.cat, la bibliotecaria y delegada de la CGT en el Comitè del Consorci de Biblioteques de Barcelona, Irene Lameiro, asegura que con este nuevo convenio "nos han chantajeado", ya que, según dice, "aprovechan para integrar una parte de la plantilla —que es personal con convenio de la Diputació— al convenio del ayuntamiento, pero sin equiparar las condiciones al resto de trabajadores municipales".
Las reclamaciones de la plantilla continúan siendo las mismas que al inicio de la huelga indefinida: el reconocimiento profesional, una mejora retributiva y la mejora de los horarios. Unos horarios de los cuales se quejan de que, "por el hecho de no tener doble turno, nos hacen pasar 11 horas en la biblioteca". En este sentido, la plantilla denuncia que estas jornadas son incompatibles con la vida familiar y recuerda que el sector está "feminizada", con una clara mayoría de mujeres. Hablan de turnos rotativos de lunes a domingo, de mañanas y tardes que pueden prolongarse hasta las 20:45 horas.
🤜🏼DEMÀ ÉS EL DIA🤛🏼
— Defensem Biblios Bcn (@defensembiblios) August 31, 2026
TORNEM A SECUNDAR LA VAGA DE FORMA MASSIVA I TORNEM A TANCAR LES BIBLIOTEQUES!
📌 1 de setembre, 11 hores, davant la Sagrada Família (entrada del carrer Marina) pic.twitter.com/GAxvnbfQzs
Por su parte, desde el Ayuntamiento aseguran que "mantienen la negociación abierta con la voluntad de alcanzar un consenso que permita acercar al Consorcio a las condiciones laborales del resto de la plantilla municipal". El consistorio señala que desde el mes de febrero se han celebrado trece reuniones y con CC. OO., UGT y CSIF —la representación sindical en el Consorcio es de Intersindical-CSC y CGT— con el objetivo de alcanzar un acuerdo de adhesión al convenio. Según el gobierno municipal, la propuesta de la Administración ha avanzado hasta el ofrecimiento de 35 horas semanales para las 482 personas de la plantilla; la funcionarización del conjunto de la plantilla; un nuevo modelo horario de turnos de mañana o de tarde y un día semanal de jornada partida con 8,5 horas de trabajo; y una mejora retributiva del 8 % del personal técnico bibliotecario integrado en el convenio municipal.
El conflicto se enroca sin la adhesión al nuevo convenio
Ante este escenario de confrontación entre ambas partes, desde el comité de empresa aseguran que ahora mismo se encuentran en una situación en la que el consistorio está intentando "presionar a la plantilla". Esto es "por el hecho de no haber firmado el nuevo convenio y el antiguo haya caducado", y esto ha hecho que "nos hayamos quedado con las condiciones básicas del Estatuto de los Trabajadores", afirma Lameiro. Esto, tal como explica, significa "menos horas sindicales, no poder hacer asambleas en horarios de trabajo y recortes en el número de delegadas sindicales" y asegura que "están intentando entorpecer con todo lo que pueden". Por todo ello, el comité de empresa considera que esta medida "dinamita los puentes de diálogo y que pretende castigar al colectivo".
Ahora, tras la vuelta de las vacaciones y a las puertas de un nuevo curso, desde el comité de empresa aseguran a ElNacional.cat que no hay ninguna reunión programada con el ayuntamiento y Lameiro añade que "no vemos que haya voluntad de llegar a un acuerdo", a pesar de que desde el consistorio aseguran que sí que hay la voluntad de "alcanzar un consenso que permita acercar ambas posiciones". Por todo ello, el comité de empresa espera tener "alguna buena noticia" este septiembre, pero Lameiro dice que "esto depende del PSC". "Nosotros ya hace tiempo que hemos rebajado nuestras demandas", lamenta la delegada sindical, que comenta que "si quieren que seamos un servicio premium, no podemos tener unas condiciones low cost".
