Por tercer año consecutivo, los datos de la calidad del aire en Barcelona mejoran respecto a años anteriores, con un descenso de los niveles de contaminación que llevan al gobierno municipal a cifrar en unas 800 las muertes evitadas gracias a esta mejora. Esta es una de las principales conclusiones a las que ha llegado el Ayuntamiento de Barcelona en la presentación, este lunes por la mañana, de los datos de calidad del aire del 2025 registrados por las diez estaciones de la Red de Vigilancia y Previsión de la Contaminación Atmosférica, que se mantienen dentro de los umbrales europeos y se encaminan hacia el cumplimiento de la reducción de topes marcada por la Unión Europea de cara al año 2040.
La cifra de estas 800 muertes ahorradas sale, según ha explicado la concejal de Salud, Personas con Discapacidad y Estrategia contra la Soledad, Marta Villanueva, de una reducción atribuible a la contaminación en el entorno de un 40/45% respecto a los niveles prepandemia, dato que lleva a hacer una “estimación de unas 800 muertes anuales evitadas” en cuanto a las enfermedades atribuibles a la contaminación. “Es un dato que nos motiva para seguir trabajando”, ha añadido Villanueva, que ha recordado que “la calidad del aire tiene impacto directo en la salud”, porque “la contaminación del aire afecta a todas las etapas de la vida, incluida la gestación”.
La calidad del aire 2025 en cifras
“Volvemos a tener las mejores cifras en términos de calidad del aire desde que tenemos registros marcando un nuevo mínimo histórico de dióxido de nitrógeno (NO2)”, ha anunciado la teniente de alcaldía de Urbanismo, Acción Climática, Movilidad, Plan de Barrios y Servicios Urbanos, Laia Bonet, a la hora de presentar unos datos que han supuesto una bajada de entre el 4 y el 12% respecto a los datos del año anterior y “consolidan” la tendencia descendente. En este sentido, los datos de 2025 son los más bajos de toda la historia, y la estación de vigilancia del Eixample ha pasado de los 33 µg/m³ (microgramos por metro cúbico) de NO2 (2024) a los 29 µg/m³ en 2025, la de Gràcia-Sant Gervasi ha pasado de 27 microgramos por metro cúbico a 25 de media anual, 15 por debajo de lo que marca el umbral actual.
Estos datos suponen el cumplimiento de la normativa europea vigente, mejorando las cifras de 2024, que marcan un tope máximo de 40 µg/m³ y más cerca del objetivo marcado también por la Unión Europea para el año 2030 de 20 µg/m³ como máximo. Además, Bonet ha rechazado las acusaciones de entidades como Eixample Respira que atribuía esta disminución a la bajada del tráfico provocada en el Eixample por las obras del prolongamiento de la L8 de FGC, ya que la estación de medición está situada en la calle Urgell, apuntando que estas estaciones “están avaladas por el Govern”, y según la propia Generalitat, las obras de la L8 “no desvirtúan los resultados porque la disminución del tráfico generada por las obras no es lo suficientemente importante como para desmerecer los resultados”.
Cambios en el parque automovilístico
Así mismo, Bonet ha atribuido esta bajada de la contaminación a los “cambios en el parque circulante”. “Hace dos años anunciamos un punto de inflexión, cuando Barcelona cumplía los umbrales europeos en todas las estaciones y los vehículos con etiqueta ECO superaban a los de la etiqueta B, y ahora podemos hablar de una tendencia consolidada”, ha apuntado Bonet para añadir que “la renovación del parque circulante ha tenido mucho que ver”, ya que “los vehículos con etiqueta ECO y 0 Emisiones ya son el 31 por ciento cuando hace un año eran el 28, mientras que los de etiqueta B, han bajado del 15 al 12 por ciento”.
“Estos buenos datos tienen que ver con la descarbonización de la flota de vehículos”, ha continuado Bonet, que también ha considerado que ayuda “el buen funcionamiento del transporte público, con récords de pasajeros de bus y metro y una notable mejora del tranvía con un crecimiento del 35% de usuarios coincidiendo con la prolongación hasta Verdaguer”. Además, la teniente de alcalde ha recordado el plan de ayudas presentado en noviembre del año pasado para subvencionar con 600 euros la compra de ciclomotores eléctricos, con “el objetivo de que en 2030 el parque de ciclomotores sea 100% eléctrico y de cero emisiones”.
Nueva estación de medición en la Meridiana
Finalmente, el gobierno municipal ha anunciado el establecimiento de una nueva estación de medición de la calidad del aire que se situará en la avenida Meridiana, en el barrio de Navas de Sant Andreu. Concretamente, esta nueva estación ya está instalada en el número 216 de la avenida Meridiana y actualmente está en “fase operativa de estabilización de datos”, con el objetivo de integrarla a la red cuando acabe esta fase para ampliar la representatividad de las mediciones, especialmente en una arteria que concentra parte de las entradas y salidas de la ciudad, donde el patrón de movilidad está estrechamente ligado a los horarios lectivos y de entrada y salida del trabajo.
