El pleno del Ayuntamiento de Barcelona de este viernes ha aprobado inicialmente la propuesta de ordenanzas fiscales del 2022 propuestas por el gobierno de Barcelona en Comú y el PSC, gracias a la abstención de ERC, ya que el resto de grupos de la oposición han votado en contra. En su intervención inicial, el primer teniente de alcaldía, Jaume Collboni, ha defendido la propuesta de impuestos y ha asegurado que tienen la "voluntad" de mantener la bonificación del 75% de la taxa de terrazas, una de las peticiones que había hecho la oposición, mientras que con respecto al resto de tributos la propuesta incorpora una bonificación del 30% del impuesto de bienes inmuebles (IBI) a los inmuebles de uso industrial para la instalación de sistema para el aprovechamiento térmico o eléctrico de la energía del suelo, y una reducción del 20% a la tasa de recogida de residuos domiciliaria a los vecinos que tienen un sistema individualizado, mientras que el resto quedarían congeladas.
De hecho, Collboni ha anunciado que las ordenanzas fiscales se podían entender como "una rebaja fiscal 'de facto'" y ha señalado que la presión fiscal en Barcelona es menor que la de Madrid, y ha defendido la propuesta de congelación como un objetivo de "protección social". La concejal de Hacienda y Régimen Interno, Montserrat Ballarín, ha celebrado que las ordenanzas puedan pasar el primer trámite, ha explicado que ahora se abre un periodo para el diálogo y ha defendido que más allá de la congelación "hay mensajes importantes de carácter ambiental".
La aprobación definitiva será en el pleno de diciembre, después de un periodo de información pública de 30 días hábiles, pero en el debate se ha cernido la incertidumbre por la anulación del impuesto de la plusvalía por parte del Tribunal Constitucional que supondrá que el Ayuntamiento de Barcelona deje de ingresar 182 millones de euros de este impuesto, que se paga cuando se vende, da o hereda un inmueble.
Con respecto al impuesto de plusvalía, los grupos de la oposición registraron el jueves una petición que solicitaba al secretario del consistorio un informe sobre la "idoneidad" de seguir tramitando las ordenanzas fiscales después de la sentencia del TC. En este sentido, Ballarín ha lamentado que la sentencia sea "un golpe muy duro a las economías de todos los municipios de España", pero ha asegurado que el Ministerio de Hacienda trabaja aceleradamente para solucionarlo.
182 millones menos
Por su parte, el grupo republicano ha avisado en el gobierno de Colau que se abstienen para permitir el debate pero que están "muy lejos" de lo que plantea la propuesta de ordenanzas fiscales del ejecutivo y ha apuntado que ahora hay que afrontar la sentencia sobre las plusvalías, ya que "ponen en riesgo 182 millones del presupuesto del año próximo". De hecho, para el concejal de ERC Jordi Castellana este es otro escollo a la posibilidad de que este partido apruebe las cuentas del ayuntamiento: "Si no hay estos millones, no se como haremos el presupuesto".
Más allá de la abstención de ERC, que es lo que ha propiciado que el trámite de las ordenanzas salga adelante, el resto de grupos ha mostrado su disconformidad. La presidenta del grupo municipal de Junts per Catalunya en el Ayuntamiento de Barcelona, Elsa Artadi, ha asegurado que las ordenanzas no dan "ninguna esperanza a las familias ni a la actividad económica" y cree que son las mismas que se habrían presentado si no hubiera pasado la pandemia. La líder de Cs en Barcelona, Luz Guilarte, ha reprochado al gobierno municipal que su objetivo es recaudar por recaudar: "Lo que se está congelando es la capacidad de los barceloneses de poder salir de esta crisis", ha dicho, y ha añadido que la única rebaja que se ha hecho es en la calidad de vida y el bienestar de la ciudadanía.
Por su parte, Josep Bou (PP) ha lamentado que Barcelona esté en el ranking de fiscalidades más altas de España, según él, y ha reprochado al Gobierno de Colau que esta fiscalidad no esté "a la altura de los servicios municipales" y que vea las ordenanzas como una herramienta para incrementar los ingresos mientras se vacían los bolsillos de los vecinos, mientras que Eva Parera (BCN pel Canvi) ha sostenido que estas no son las ordenanzas que necesita Barcelona y cree que para recuperar la economía no hay suficiente con congelar impuestos, sino que hay que bajarlos: "Si aprobamos las ordenanzas tal como están no ayudaremos a la recuperación económica de la ciudad", ha concluido, y ha dicho que están abiertos a negociar y a cambiar el voto.
Imagen principal: Plano general del pleno municipal / ACN
