El 61.º Saló Nàutic de Barcelona cierra las puertas con una afluencia en cinco días de 50.000 visitantes. Se trata de una cifra similar a la de las últimas ediciones, si bien los expositores han sufrido un ligero retroceso, y se han situado de los 279 del año pasado en los 240 de este año. El presidente del Saló, Luis Conde, ha destacado en declaraciones en la ACN que la afluencia demuestra la "ilusión" que tiene el público por la náutica y por un certamen que actúa como un aglutinador de todo el sector. Sobre la edición del próximo año, que coincide en tiempo y espacio con la Copa América, Conde ha explicado que todavía no se ha decidido cómo afectará al certamen. "Estamos pensando en hacer alguna cosa importante, pero no tiene que ser necesariamente un Saló".
Luis Conde ha explicado que los expositores que más han llamado la atención de los visitantes han sido aquellos relacionados con los barcos eléctricos o híbridos. "La tendencia va hacia allí, lo que pasa es que todavía se tienen que ver muchas cosas, como por ejemplo cuándo tardan las baterías en tener más autonomía, pero la idea es muy buena porque consumen menos, contaminan menos y hacen menos ruido", ha dicho Conde. El presidente también ha destacado que este año ha habido "mucha curiosidad", sobre todo entre los más jóvenes, por aparatos recreativos "que van bajo el agua y a una velocidad determinada parece que estés flotando".
El presidente del Saló ha defendido el certamen como el "escaparate" de cualquier empresa que quiera vender barcos. "Si tú quieres comprar uno lo encuentras aquí, aquí están todos", ha señalado. Sobre si el Saló es un buen lugar para la actividad comercial de aquellos que se exponen, Conde ha explicado que la respuesta será diferente dependiendo el segmento a quien preguntes. "Hay de todo, pero sí que es verdad que los barcos que van de los seis a los ocho metros han subido mucho de precio, en los dos últimos años en torno a un 30%. Con unos tipos de interés caros, el público interesado en comprar uno de estos barcos se lo piensa más", ha explicado. "En cambio en los barcos de más de 15 metros hay menos problema", ha añadido.
Organizado por Fira de Barcelona con la colaboración de la Asociación Nacional de Empresas Náuticas (ANEN), la edición de este año ha contado con más de 240 expositores y 640 embarcaciones, 160 en la muestra flotante, ocupando las tenazas de la Madera, España y Port Vell.
Copa América: "Una oportunidad para Barcelona"
Conde ve la Copa América que se celebrará en Barcelona el año que viene como un acontecimiento que dará "valor añadido" a la náutica y a Barcelona. Si hasta la celebración de los Juegos Olímpicos la ciudad vivía de espalda al mar, el presidente del Saló Nàutic espera que la Copa América genere "interés" en la ciudadanía "para jugar al mar, ir al mar y meter la ciudad el mar".
Tal como está planteado actualmente, el año que viene el Saló no se podrá celebrar. Coincidirá desde finales de agosto hasta finales de octubre en el Port Vell. "No habrá sitio, en estas tenazas habrá todos los barcos de la Copa América y sus equipos", ha señalado Luis Conde. "Pero seguro que haremos alguna cosa interesante, no se puede dejar pasar una fecha tan importante para Barcelona", ha añadido.
Conde ha explicado que la decisión sobre cómo será el Salón del año que viene se tiene que decidir también con todo el comité organizador. Una de las posibilidades que habría sobre la mesa sería celebrarlo cuando acabe la Copa América, en noviembre. Lo que tienen claro es que la cita será en Barcelona y descartan moverla a otro puerto de la geografía catalana.
