Seat ha comenzado el año con una clara mejora de sus resultados financieros, en un contexto de mercado altamente competitivo y de tensiones geopolíticas que afectan al sector. Según ha informado la firma, el beneficio del primer trimestre ha alcanzado los 43 millones de euros, lo cual supone un incremento de 38 millones respecto al mismo período del año anterior. Esta evolución positiva refleja el impacto de las medidas de control de costes puestas en marcha por la empresa y representa un paso adelante decisivo en su proceso de transformación, que ahora entra en su fase final.
El resultado positivo se ha logrado a pesar de que los ingresos de la compañía ascendieron a 3.677 millones de euros, un 5,6% menos que en el mismo período de 2025. Esta aparente contradicción se explica por la reducción efectiva tanto de los costes de producto como de los costes indirectos, dos de las prioridades del programa de actuaciones que la compañía anunció en la presentación de los resultados anuales.
Además, un factor externo ha ayudado: desde el mes de febrero, la Comisión Europea aceptó un compromiso de precios para el Cupra Tavascan fabricado en Catalunya, que exime este modelo de los aranceles adicionales que la UE había impuesto a los vehículos producidos en China. Esta medida ha tenido un impacto positivo en los resultados del trimestre.
Cupra continúa siendo el motor de ventas
Una vez más, la marca Cupra ha sido la gran impulsora de las ventas del grupo. Entre enero y marzo, la marca entregó 79.800 vehículos en todo el mundo, un 2% más que en el mismo período del año anterior, lo cual supone un nuevo récord para la marca en un primer trimestre. Además, el mes de marzo ha sido el mejor mes de ventas de toda la historia de Cupra, con 36.300 entregas, una cifra que refuerza el impulso de la marca justo cuando se prepara para la llegada del nuevo Cupra Raval, que se presentó mundialmente hace pocas semanas. Las entregas globales de Seat y Cupra en conjunto alcanzaron las 145.300 unidades, lo cual representa el tercer mejor primer trimestre de la historia de la compañía. La marca Seat, por su parte, entregó 65.500 coches, apoyándose en el lanzamiento de las versiones actualizadas de sus dos modelos más vendidos, el Seat Ibiza y el Seat Arona, que continúan siendo fundamentales para el volumen de negocio.
El consejero delegado de Seat, Markus Haupt, ha calificado el 2026 como "un año decisivo" para la compañía y ha mostrado su satisfacción por los resultados del primer trimestre, que confirman que la empresa va por el buen camino. Haupt ha destacado que esta mejora financiera es "un primer paso importante" que refleja las decisiones firmes que se están adoptando para reforzar la resiliencia y alcanzar un crecimiento sostenible. Aunque la compañía prevé que las condiciones del mercado global continúen siendo complejas durante el resto del año, con factores externos que configuran un entorno empresarial difícil, la dirección confía en mantener la flexibilidad y la agilidad operativas para hacerles frente.
De cara a los próximos meses, la compañía espera un impulso adicional con la comercialización de tres nuevos modelos. En verano de este año llegará el Cupra Raval, un vehículo que marca el final del proceso de transformación de Seat, pero también el inicio de una nueva etapa. Antes, sin embargo, ya deben llegar al mercado el nuevo Cupra Born, con una versión actualizada, y el Cupra Tavascan, que gracias al acuerdo de precios con Bruselas podrá competir en mejores condiciones. El vicepresidente ejecutivo de finanzas, Patrik Mayer, ha explicado que la empresa está centrada ahora en reforzar la calidad de los márgenes y en maximizar el potencial de su gama de modelos para impulsar los ingresos.
