El fabricante valenciano Vicky Foods, conocido entre otras por su marca de bollería Dulcesol, ha comprado la emblemática marca de panadería Panrico, al grupo catalán Adam Foods. La operación, con alcance en los mercados español y portugués, comprende tanto la adquisición de la enseña como su centro de producción en Gulpilhares (Portugal). La fábrica portuguesa, de más de 50.000 m², cuenta con tres líneas de producción especializadas en pan de molde y una capacidad anual de 21.000 toneladas.
El precio de la operación no ha trascendido, pero la firma valenciana sumará un negocio de 23,8 millones de euros -entre España y Portugal-, en 2025. La compañía ha destacado que la adquisición refuerza su división de productos de pan que, desde 2022, es la primera línea de negocio, por delante de la bollería. Además, aporta mayor capacidad productiva en una categoría clave, especialmente en el segmento de pan de molde, donde la marca cuenta con un fuerte reconocimiento entre los consumidores, con la marca Dulcesol y productos como pan de molde, hot dog, burger, tortillas y wraps.
“La incorporación de Panrico supone reforzar nuestra identidad como compañía de origen panadero. Apostamos por hacer crecer la categoría de pan, por fortalecer nuestras marcas y por seguir avanzando en nuestra expansión internacional con una visión industrial sólida y a largo plazo”, ha manifestado, en un comunicado, Rafael Juan, consejero delegado y miembro de la familia propietaria de Vicky Foods.
La compra de Panrico se enmarca en la estrategia de expansión internacional de Vicky Foods y supone "un avance relevante en el fortalecimiento de su estructura industrial en la península ibérica". El grupo cuenta con cuatro centros de producción situados en Villalonga y Gandía (España), Argelia y Francia, donde inauguró su primera planta de producción en Fragnes-La Loyère el pasado mes de noviembre. Así, la incorporación de la planta de Gulpilhares consolida su presencia en el mercado portugués, "refuerza su capacidad operativa en la región y amplía su potencial de desarrollo en mercados europeos estratégicos". Con presencia en más de 50 países, "la compañía continúa construyendo una red industrial y comercial sólida y diversificada, orientada a garantizar un crecimiento sostenible, competitivo y a largo plazo", señala el citado comunicado.
El grupo valenciano, con más de 4.000 trabajadores, además de Dulcesol (pan, pastelería, bollería y helados) posee las marcas Be Plus, focalizada en la alimentación saludable y de conveniencia; Hermanos Juan, que ofrece bollería y pan congelados para hostelería y el canal alimentación; Il Forno di Giovanni Ricci, con recetas italianas; y FIT´z, la marca de alimentos preparados congelados.
Pro su parte, José Manuel Faria, director general de la división de galletas de Adam Foods, ha señalado que “esta operación responde a la voluntad de encontrar un socio que garantice la continuidad de la actividad industrial y del empleo a largo plazo de Panrico, y se enmarca en la estrategia de expansión internacional del grupo enfocada en la categoría de galletas, iniciada con la adquisición de Dr. Gerard en Polonia y reforzada con otras operaciones, como la reciente incorporación de la planta de Biscoland de Casablanca”.
De la invención de Donuts, al preconcurso
Adam Foods, perteneciente a la familia Ventura -exaccionistas de Nutrexpa- elaboraba los productos Panrico, creados en 1962 por las familias Rivera y Costafreda, desde 2016. En aquella fecha, Bimbo adquirió la empresa Panrico pero las autoridades de la Competencia obligaron a desprenderse de los activos de pan de molde para evitar un monopolio. Bimbo cedió el pan de molde a Adam Foods y se quedó con enseñas como Donuts, Bollycao, Donettes o La Bella Easo. La familia Costafreda lideró durante años el segmento de la bollería y el pan de molde con la marca Donuts i Panrico, hasta 2005 cuando, con un 53% del capital y el resto en manos de la banca y 490 millones en ventas, se desprendió del 75% del capital que pasó al fondo de capital riesgo Apax, por 900 millones de euros.
La crisis de 2008 pasó factura a Panrico y la política de compras de Apax, con la adquisición de las galletas Artiach, a Kraft Foods, y La Bella Easo,al grupo italiano Barilla. Las deudas ahogaron a la compañía y, en 2010, Apax la dejó en manos de Oaktree, un fondo buitre. La mala gestión de esos años abocó al grupo a un preconcurso de acreedores, en octubre de 2013. Tras un profundo proceso de reestructuración y recortes, Oaktree vendió la compañía al grupo mexicano Bimbo, en 2015, por 190 millones de euros.