Los negocios del grupo cementero Molins han tenido una evolución estable durante 2025, con pocas variaciones respecto del ejercicio anterior. La compañía ingresó 1.368 millones de euros en 2025, en línea con el ejercicio anterior (1.365 millones), con un impacto negativo de los tipos de cambio, especialmente en Argentina y México. En términos comparables, con tipos de cambio constantes y el mismo perímetro de consolidación, las ventas aumentaron un 8%, según ha informado la compañía.
Respecto a los resultados anuales, Molins ha obtenido un beneficio neto de 185 millones de euros, un 1% superior al del año anterior (184 millones), lo que equivale a un beneficio por acción de 2,80 euros. Mientras que el resultado operativo (ebitda) alcanzó 356 millones de euros, igualando al año anterior. Se muestra así el buen desempeño de los negocios en Europa, apoyado en el efecto neto positivo de precios sobre costes y en los planes de eficiencia intensificados por la compañía, junto con las incorporaciones de nuevos negocios, en el segundo semestre del año. Ello facilitó compensar el impacto desfavorable de los tipos de cambio. En términos comparables, el ebitda ha aumentado un 10%, manteniéndose el margen sobre ebitda en el 26,1%, informa en un comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) este jueves.
El grupo cotizado, con participación de la familia Molins, destaca "una evolución sólida, apoyada en un crecimiento sostenible y rentable, con un comportamiento diferenciado entre el primer y el segundo semestre", en un contexto global marcado por la complejidad de los mercados y la incertidumbre financiera y geopolítica. "2025 ha sido un año en el que hemos alcanzado nuevamente resultados sólidos y
culminado nuestra apuesta por el crecimiento en todos los negocios, alineados con las prioridades de nuestro plan estratégico", ha defendido Marcos Cela, consejero delegado de la compañía.
Crecimiento inorgánico
El directivo ha destacado el plan de crecimiento inorgánico que se ha acelerado en los últimos doce meses. "Hemos cerrado adquisiciones como Concremat y Baupartner, impulsado la nueva fábrica industrializada en el centro de España, reforzado la planta en soluciones para la construcción de Quer en España y ampliado nuestra presencia en paisaje urbano con una nueva fábrica en Estados Unidos”, ha comentado.
Estas adquisiciones se han llevado el 60% del paquete de inversiones valorado en 170 millones de euros, un 74% más que en 2024. El 40% restante se ha destinado a inversiones de continuidad, con foco en sostenibilidad, digitalización, y eficiencia.
Expansión en Portugal
A finales del ejercicio, en diciembre, Molins anunció el acuerdo con el grupo inversor portugués Semapa para la adquisición de Secil. Con sede en Lisboa, Secil es una compañía de referencia en materiales y soluciones para la construcción, con presencia en ocho mercados y una capacidad anual de producción de cemento de 10 millones de toneladas. La operación refuerza la presencia de Molins en Europa y completa su expansión en Latinoamérica con la entrada en Brasil, último gran mercado de la región en el que la compañía no estaba presente.
Asimismo, impulsa su estrategia de sostenibilidad mediante la combinación de capacidades técnicas y de innovación de ambas organizaciones. La operación está sujeta a las condiciones habituales previas al cierre y se espera que se complete en el primer trimestre de 2026.
“La firma del acuerdo para la compra de Secil representa una operación transformadora para el futuro de Molins. Nos permitirá reforzar nuestras posiciones en cemento, hormigón, áridos, soluciones para la construcción, prefabricados, economía circular y ampliar nuestra presencia geográfica hasta 18 países", ha destacado Cela.