La mataronina Boboli se apunta al Mundial
La firma, que lleva 45 años vistiendo a los niños, vende en más de 60 países y en todos los canales de distribución
- Maria Teresa Coca
- Barcelona. Sábado, 18 de julio de 2026. 05:30
- Tiempo de lectura: 2 minutos

Qué sería mejor para una marca de moda infantil que defiende que los niños tienen que ser niños que seguir de cerca las manías de los críos. Esto es justamente lo que determina el ADN de la marca de moda infantil Boboli, con una trayectoria de 45 años que empezó en Mataró.
Este año, siguiendo la estrategia de fomentar las licencias, Boboli también quiere estar a la última y, por lo tanto, sabe del interés mimético que ha despertado la celebración del Mundial de fútbol, que justo llega este domingo a la celebración de la final. Para sumarse a la afición infantil -que no solo se limita a la colección de cromos-, la marca ha presentado la colección oficial FIFA World Cup 2026, desarrollada por Sun City bajo licencia de la FIFA. Los niños no solo tienen que ser espectadores, sino que tienen que vivir el fútbol desde el primer minuto y con "el mejor estilo", argumentan desde la firma.
La compañía la gestiona la segunda generación de la familia Algás, que fundó e impulsa la marca desde 1992. El artífice fue Francisco Algás, que fundó Star Textil con una vocación claramente industrial y con la mirada puesta en la exportación, asegura la compañía. Su esposa Teresa Ochoa fue quien se lanzó con la marca Boboli que, inicialmente, era de ropa de punto para toda la familia.
De Mataró al mundo
Actualmente, la empresa comercializa más de 4 millones de prendas al año y ocupa a 250 personas, y factura alrededor de los 35 millones de euros. Está presente en más de 100 puntos de venta exclusivos -entre tiendas propias y franquicias-. El 50% del negocio lo genera fuera de España, con presencia en más de 60 países, principalmente de Europa -con un peso destacado de Italia, Francia, Grecia, Bélgica- y de Sudamérica -con filiales en México y Colombia para facilitar los procesos de importación-. Las prendas de ropa de Boboli se comercializan en diferentes canales de distribución.
Desde 2014, la sede central está en Llinars del Vallès, donde está todo el equipo de diseño y comercial, además de 10.000 m² de almacén. La dimensión del proyecto, que se inició en 2007 con la compra de los terrenos, fue una de las causas para que Boboli no continuara en Mataró, donde todavía tiene el outlet. El diseño es muy importante porque la empresa siempre trabaja con estampados exclusivos. La producción hace años que se externalizó a proveedores de Asia, pero siempre cuidando los valores fundacionales: innovación y calidad.
La segunda generación está formada por las hermanas Arantxa, Mónica y Cristina Algás. Arantxa, consejera delegada y directora general, está al frente y es con Mónica con quien llevan el día a día de la empresa. Cristina está en el consejo, pero tiene cargos ejecutivos.
Coincidiendo con el 45 aniversario, ha inaugurado una nueva etapa señalada por la evolución de su identidad de marca: una infancia libre, divertida y auténtica. Manteniendo el color como una de las apuestas que la hacen diferente, Boboli tiene ahora unos diseños más depurados y minimalistas donde las texturas y los tejidos cobran protagonismo.
La sostenibilidad: nuevos materiales y economía circular
Al mismo tiempo, la sostenibilidad se ha incorporado como una pieza clave de la marca que, aunque trabaja con proveedores de Asia desde hace unos años, apuesta por el uso de nuevos materiales y por la economía circular fomentando el sector textil.
En el primer capítulo, el último ejemplo es la nueva campaña de ropa de baño de este verano: Wave Stories. Se trata de una propuesta que combina diseño y funcionalidad con una gama de más de 35 modelos fabricados con tejido con filtro UPF50+, es decir, unas telas muy espesas que impiden que los rayos UV atraviesen el tejido. Trajes de baño, gorras y camisetas que actúan de barrera contra la radiación solar.
Al mismo tiempo, en esta gama, Boboli ha incorporado 9 modelos confeccionados al 100% con materiales reciclados obtenidos de botellas PET tanto en la parte exterior, como en el forro interior.
En 2025 sacaron adelante una nueva línea de negocio con ropa utilizada de la misma marca. Se trata de reivindicar el proceso de recogida que ya realizaban de prendas de ropa usadas de la misma marca que los clientes podían depositar para su reciclaje o donación a entidades sociales en las tiendas de la marca. Pero fue un paso más allá y ahora se recogen prendas que estén en buen estado de cualquier marca y se les da una segunda vida a través de la misma red de tiendas.