Los examinadores de tráfico son funcionarios del Cuerpo Técnico de la Administración de la Dirección General de Tráfico. Su sueldo depende de diversos factores, como la antigüedad, el puesto concreto dentro de la jefatura territorial y los complementos asociados. El cuerpo de examinadores pertenece al subgrupo C1 de la Administración General del Estado. Para acceder a esta categoría se requiere el título de bachillerato o de Técnico de Formación Profesional de Grado Superior, además de superar el proceso selectivo convocado por la DGT.
Las retribuciones básicas para este subgrupo son uniformes para todos los funcionarios de la Administración, con independencia del cuerpo o ministerio al que pertenezcan. Estas retribuciones incluyen el sueldo base, que para el subgrupo C1 es de 9.870 euros anuales. A ello se añaden los trienios, que son importes adicionales que se perciben por cada tres años de servicio activo. Cada trienio supone 390 euros brutos adicionales al año. Además, los funcionarios reciben dos pagas extraordinarias al año, equivalentes a media mensualidad cada una.
Además de estas retribuciones básicas, los examinadores de tráfico perciben complementos que varían en función del puesto de trabajo. El complemento de destino está vinculado al nivel del puesto ocupado, que suele situarse entre el nivel 18 y el nivel 20. Un nivel 18 supone 345 euros mensuales, mientras que un nivel 20 aporta 422 euros. El complemento específico, por su parte, retribuye la dificultad técnica del puesto y puede oscilar entre los 380 y los 580 euros mensuales. Aunque las retribuciones básicas y el complemento de destino son uniformes para todos los examinadores, el complemento específico varía según la jefatura territorial.
En grandes ciudades como Madrid o Barcelona, este complemento puede alcanzar los 580 euros mensuales, lo que eleva el sueldo bruto anual hasta los 28.000 o 29.000 euros. En jefaturas de menor volumen, como las de provincias pequeñas, el complemento específico puede quedarse en 380 euros mensuales, con un sueldo bruto anual de unos 22.500 euros. Esta diferencia salarial refleja las condiciones de trabajo y el volumen de exámenes que se realizan en cada provincia. Las jefaturas con más tráfico y mayor número de solicitantes suelen ofrecer complementos más elevados.
La jornada laboral y funciones
Los examinadores de tráfico tienen una jornada laboral de 37,5 horas semanales, lo que constituye el estándar en la Administración General del Estado. Trabajan en las jefaturas territoriales de tráfico, pero realizan los exámenes prácticos en circuitos urbanos e interurbanos de la zona asignada. Sus principales funciones incluyen la evaluación práctica de los aspirantes a los distintos permisos de conducción, la gestión de la documentación relacionada con los exámenes, la atención al ciudadano en materias de tráfico y la colaboración en campañas de seguridad vial y educación vial. Una característica importante de esta profesión es que la función de examinador oficial es exclusiva de la DGT, lo que garantiza que no exista competencia directa del sector privado en esta tarea.
La DGT convoca plazas de examinador de tráfico de forma irregular, normalmente vinculadas a las tasas de reposición por jubilaciones. En los últimos procesos, las plazas ofertadas han oscilado entre 30 y 150 por convocatoria. El proceso selectivo incluye un ejercicio tipo test con 100 preguntas sobre el temario oficial, en el que las respuestas incorrectas penalizan. También hay un ejercicio práctico sobre legislación de tráfico o una simulación de una situación de examen, así como un curso selectivo de formación en el Centro de Estudios Superiores de Tráfico. El temario oficial comprende cuatro grandes bloques: legislación de tráfico, circulación, conductores y mecánica y psicología, que incluyen manuales oficiales de la DGT y guías de examen.
Los aspirantes deben superar todas las fases para obtener una plaza. Con el paso de los años, el sueldo de un examinador de tráfico aumenta gracias a los trienios. Un examinador que comienza sin trienios puede tener un sueldo bruto anual de unos 22.000 euros. Con 6 años de servicio (2 trienios), el sueldo asciende hasta los 26.800 euros. Con 12 años (4 trienios), alcanza los 29.600 euros y con 24 años (8 trienios), puede llegar a los 35.200 euros. La progresión es sostenida, aunque no espectacular, y la combinación de trienios con un puesto de nivel 20 en una jefatura de gran volumen permite alcanzar los salarios más altos dentro del cuerpo. La diferencia salarial entre un examinador novel y uno veterano puede superar los 10.000 euros anuales.
En comparación con otros cuerpos del subgrupo C1 de la Administración General del Estado, los examinadores de tráfico se sitúan en una franja intermedia. Un agente tributario puede ganar entre 24.000 y 27.000 euros brutos anuales, mientras que un técnico auxiliar de informática se mueve entre los 23.000 y los 26.000 euros. Un auxiliar administrativo, que pertenece al subgrupo C2, tiene un sueldo más bajo, de entre 18.000 y 21.000 euros. El perfil de examinador de tráfico tiene la ventaja de una especialización muy concreta, lo que reduce la competencia en cada convocatoria y hace que sea una opción atractiva para quienes desean acceder a la función pública. El trabajo, que combina tareas de oficina y de campo, con exámenes prácticos en distintos entornos, ofrece una variedad que otros puestos del mismo subgrupo no tienen. La formación continua y la actualización normativa también forman parte de la rutina diaria, en un sector que no deja de evolucionar.