Los principales bancos estatales han salido al paso de las sospechas de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia y han defendido su actuación en el mercado hipotecario. Las entidades argumentan que el Estado tiene uno de los mercados de financiación para vivienda más competitivos de Europa y que las condiciones que ofrecen a los clientes son mejores que las de la mayoría de los países de la Unión Europea.
El debate se abrió a mediados de junio, cuando la CNMC abrió un expediente a las seis entidades cotizadas. El regulador consideró que las declaraciones públicas de los directivos sobre su política comercial en hipotecas podrían haber constituido prácticas anticompetitivas. El organismo centró su atención en los comentarios sobre los tipos de interés de las hipotecas fijas, que habrían permitido a los competidores anticipar las estrategias comerciales del resto.
El sector bancario no ha tardado en reaccionar. La presidenta de la Asociación Española de Banca, Alejandra Kindelán, fue una de las primeras en pronunciarse, y destacó que el mercado hipotecario estatal es el más competitivo de Europa entre los grandes países, solo superado por Malta y Bulgaria. Según los datos que aportó, el tipo de interés medio de las hipotecas en España es un punto porcentual por debajo de la media de la zona euro, hecho que demuestra que las entidades ofrecen condiciones muy favorables a sus clientes.
Kindelán también subrayó que los bancos estatales cumplen escrupulosamente la legalidad, especialmente en materia de competencia, y que sus prácticas comerciales son transparentes. Desde la AEB se considera que las acusaciones de la CNMC tienen "muy poca base", y han recordado que en el pasado el organismo ya archivó una denuncia similar contra cuatro grandes entidades por no incrementar la rentabilidad de los depósitos.
La voz de los consejeros delegados
En las últimas ruedas de prensa de presentación de resultados, los consejeros delegados de las entidades investigadas han mostrado prudencia, pero han querido dejar claro que se encuentran tranquilos ante el procedimiento. El consejero delegado del Banco Santander, Héctor Grisi, insistió en que España tiene uno de los mercados hipotecarios más competitivos de Europa y "del mundo". Destacó que las hipotecas tienen un coste inferior al del bono soberano, lo que significa que un particular consigue financiación más barata que el propio Estado.
Por su parte, el consejero delegado del BBVA, Onur Genç, evitó valorar el expediente, pero dejó claro que la entidad está "plenamente comprometida" con el cumplimiento normativo y que el mercado hipotecario español es "muy competitivo". Su homólogo de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, mostró respeto por la investigación, pero aseguró que la entidad está tranquila porque considera que no ha vulnerado la competencia.
El máximo ejecutivo del Banc Sabadell, Marc Armengol, fue el más prudente y no quiso hacer ningún comentario sobre el procedimiento. En cambio, la consejera delegada de Bankinter, Gloria Ortiz, expresó su confianza en que el expediente se resolverá de manera favorable para la entidad. Finalmente, el consejero delegado de Unicaja, Isidro Rubiales, se limitó a señalar que las hipotecas son un producto clave para el banco, sin entrar a valorar la investigación. La apertura del expediente por parte de la CNMC ha generado un debate sobre la transparencia y la competencia en el sector financiero. Mientras que el organismo regulador considera que las declaraciones públicas de los banqueros podrían haber influido en la fijación de precios, el sector defiende que sus intervenciones se limitan a explicar las estrategias comerciales en un contexto de máxima transparencia.
Los bancos insisten en que sus políticas comerciales se deciden de manera autónoma, y que las declaraciones públicas de sus directivos son reflejos de una realidad competitiva y no un intento de coordinar el mercado. También señalan que los tipos de interés de las hipotecas son determinados por factores macroeconómicos que las entidades no pueden controlar. Mientras tanto, la CNMC continúa con la investigación, que podría derivar en una sanción si se demuestra que las entidades han infringido las normas de competencia.
Las entidades esperan que el procedimiento se resuelva sin consecuencias, confiando en la solidez de sus argumentos. El resultado de este expediente será clave para el sector financiero, que ha salido reforzado de la crisis y que está en plena transformación hacia un modelo más digital y competitivo. La decisión de la CNMC podría marcar un precedente en la manera como se evalúan las declaraciones públicas de los directivos del sector financiero.