Iberia y Vueling mandan un mensaje de tranquilidad a sus clientes, durante la temporada de verano —que en el sector aéreo se extiende desde marzo y hasta octubre— no cancelarán vuelos ni cobrarán recargos por billete pese a la crisis del combustible que se vive desde el estallido de la guerra en Irán y aunque otras aerolíneas europeas sí están haciendo ajustes en la oferta.
Dentro del grupo IAG —al que también pertenecen Iberia y Vueling— también se están viendo afectadas algunas aerolíneas. Es el caso de Level y Bristish Airways. La catalana ha suspendido su ruta de Barcelona a San Francisco y ha ajustado algunas frecuencias a destinos como Nueva York, Boston, Los Ángeles y Santiago de Chile. No obstante, justifican este ajuste a la escasez en el suministro de motores.
La británica ya tuvo que suspender todos sus vuelos a Abu Dabi tras el estallido de la guerra, pero estudia ahora si reducir su oferta desde el Reino Unido, porque el país ha levantado la mano y permite a las compañías cancelar rutas y agrupar vuelos para ahorrar combustible.
Dado el contexto, Iberia comunica este miércoles que no prevé sufrir interrupciones de suministro de combustible este verano, por lo que mantiene con normalidad la planificación de sus operaciones. "Los clientes que hayan reservado con Iberia o que prevean hacerlo pueden tener la tranquilidad de que los planes de la compañía no contemplan cancelaciones este verano por la subida de los precios del jet fuel", destaca la compañía.
Asimismo, Iberia garantiza que sus clientes no tienen riesgo de que les sean aplicados cargos adicionales después de haber comprado sus billetes como estan haciendo otras aerolíneas. En España, por ejemplo, lo está haciendo Volotea, que ha anunciado suplementos de hasta 14 por billete ante la subida del precio de petróleo. Fuera de Europa, también se ha visto en las dos mayores aerolíneas de Japon, tanto Japon Airlines como ANA, que aplican desde la semana pasada un recargo.
Sin embargo, desde Iberia explican que "ante la fuerte subida del precio del jet fuel, la compañía ha tomado rigurosas medidas de ahorro de costes para amortiguar el impacto en el precio de los billetes".
En la misma línea, Vueling quiere trasladar un mensaje de tranquilidad y confianza a todos sus clientes de cara a la temporada de verano y asegura hoy que la aerolínea está operando su programa de vuelos según lo previsto y no prevé interrupciones en el suministro de combustible para este verano.
Vueling también garantiza que el precio confirmado en el momento de la reserva es el precio final del billete y, en ningún caso, se aplicarán recargos adicionales, aunque incremente el coste del combustible.
La compañía aérea, lider en Barcelona en vuelos de corto radio, cuenta con un amplio programa de vuelos a más de 100 destinos, con múltiples opciones de horarios en cada ruta. "Esto permite ofrecer alternativas a los clientes ante cualquier improbable ajuste o incidencia en su plan de vuelo. En caso de que ninguna opción se adapte a sus necesidades, podrán solicitar el reembolso".
Desde Level, pese a hacer algunos ajustes en su oferta de vuelos, aseguran que el precio está garantizado y no prevén incidencias en el suministro de combustible este verano.
La crisis del combustible se expande por Europa
En Europa, el ajuste más grande hasta la fecha lo ha hecho el grupo Lufthansa. La compañía alemana ha comunicado la cancelación de 20.000 vuelos de corto radio en su aerolínea regional Lufthansa CityLine, lo que equivale a aproximadamente 40.000 toneladas métricas de combustible para aviones, cuyo precio se ha duplicado desde el inicio del conflicto con Irán a finales del mes de febrero.
Las lowcost Ryanair y easyJet habían sembrado dudas sobre si subirían precios o cancelarían vuelos. Ayer, la británica easyJet confirmó que no recortará su operativa durante la temporada de verano, al contrario de lo que están haciendo otras aerolíneas ante el encarecimiento del combustible y la incertidumbre de suministro derivada del conflicto en Irán.
Desde Ryanair siguen estudiando la situación y han advertido que, si el conflicto se prolonga y el estrecho de Ormuz sigue cerrado, podría haber subidas de precios. Aunque de momento, descartan cancelar vuelos y de hecho mantienen su previsón de crecer en pasajeros este 2026.
