La Cambra de Comerç de Barcelona ha elaborado un decálogo de 20 medidas para afrontar la crisis de la vivienda en Catalunya, más concretamente en Barcelona y su área metropolitana. Dado que en los próximos cinco años será necesario dar respuesta a más de 180.000 nuevas necesidades de vivienda, una parte muy significativa de las cuales corresponden a vivienda asequible y social, la entidad insta a la administración a reformular normativas como el aumento de la densidad residencial o la obligación de reservar el 30% de una nueva promoción a vivienda protegida, entre otras.

Para debatir, consensuar y argumentar las diferentes medidas que plantea, la Cambra ha creado el Observatorio de la Vivienda. Este observatorio quiere ser también una herramienta de propuesta de nuevas medidas y políticas a disposición de las administraciones, desde la colaboración público-privada, según ha informado este miércoles. La propuesta parte de la constatación de que la falta de vivienda se ha convertido en uno de los principales retos sociales y económicos del país, con un impacto directo sobre la cohesión social, la competitividad territorial y la capacidad de atracción y retención de talento.

Las 20 medidas propuestas por la Cambra en materia de vivienda:

  1. Reducir los plazos de concesión de licencias a lo que se ha establecido por la ley.
  2. Reformar la Ley del Suelo para agilizar modificaciones de planeamiento, entre otras.
  3. Facilitar los cambios de uso (oficinas y locales vacíos a vivienda) y ampliar las comunicaciones previas.
  4. Densificar los ámbitos 20a/10, que permite dividir viviendas unifamiliares por plantas.
  5. Promover la construcción industrializada para reducir plazos y mejorar la sostenibilidad.
  6. Garantizar la estabilidad de las políticas de vivienda a largo plazo.
  7. Asegurar seguridad jurídica en el mercado del alquiler, evitando cambios constantes.
  8. Asegurar seguridad jurídica en el mercado de venta, evitando que se desincentive la inversión.
  9. Revisar la obligación del 30% de vivienda protegida en Barcelona, introduciendo flexibilidad e incentivos.
  10. Impulsar un pacto de estado por la Vivienda con objetivos e instrumentos estables a largo plazo.
  11. Reducir la fiscalidad en la construcción de vivienda asequible.
  12. Incentivar fiscalmente a los inversores que pongan vivienda de alquiler en zonas tensionadas.
  13. Facilitar el acceso a la primera vivienda, especialmente para jóvenes y rentas medias y bajas.
  14. Ampliar líneas de crédito bonificado (ICO, ICF) para promoción de vivienda asequible.
  15. Aumentar el gasto público en vivienda hasta aproximarse a los estándares europeos.
  16. Crear financiación específica para rehabilitación y conversión de espacios en vivienda.
  17. Garantizar un equilibrio entre vivienda libre, asequible y social, con implicación del sector privado.
  18. Impulsar mecanismos ágiles de colaboración público-privada, con procedimientos simplificados.
  19. Permuta en concursos públicos de vivienda social para hacerlos viables económicamente.
  20. Profesionalizar la gestión del parque público de vivienda.

La Cambra ha desarrollado las medidas más inmediatas a reclamar a las administraciones. Así, expone que es necesaria la reducción efectiva de los plazos de concesión de licencias, la reforma de la legislación urbanística, para agilizar la modificación de los planes y evitar anulaciones totales por defectos formales subsanables, así como una mayor flexibilidad en los cambios de uso de locales y oficinas vacías hacia vivienda.

La Cambra considera necesario impulsar medidas que permitan aumentar la densidad residencial sin comprometer la calidad urbana, aprovechando mejor el suelo ya urbanizado y el parque edificado existente.

Asimismo, es necesario revisar instrumentos como la obligación del 30% de vivienda protegida en Barcelona para hacerlos más eficientes y compatibles con la promoción de obra nueva.

En cuanto a la fiscalidad, se apuesta por reducciones impositivas para la promoción de vivienda asequible, incentivos fiscales para fomentar el mercado de alquiler en zonas tensionadas y medidas
específicas para facilitar el acceso a la primera vivienda, especialmente para jóvenes y familias con rentas medias y bajas.

En materia de financiación, se aboga por la ampliación de líneas de crédito bonificado a través del ICO y el ICF, el incremento progresivo del gasto público en vivienda hasta homologarlo con la media europea y el apoyo específico a proyectos de rehabilitación y regeneración urbana.

Menos burocracia y ventanilla única

La Cambra de Comerç de Barcelona también pone su objetivo en la eliminación o reducción drástica de la complejidad administrativa, la fragmentación competencial y la duración excesiva de los procedimientos como uno de los principales frenos a la producción de vivienda y subraya que el incremento de la oferta de vivienda pasa necesariamente por una simplificación de los trámites urbanísticos y ambientales.

Por este motivo, se propone "avanzar hacia modelos de ventanilla única, expedientes integrados y tramitación simultánea de informes, reforzar el uso de comunicaciones previas y declaraciones responsables para actuaciones de bajo impacto, e impulsar decididamente la digitalización de los procesos", según ha explicado en un comunicado.

La Cambra remarca que la simplificación administrativa no debe implicar una reducción de garantías, sino una mejor organización del control público, basada en el principio de proporcionalidad, la seguridad jurídica y la responsabilidad técnica. En este sentido, se plantea un papel más relevante para los profesionales y entidades acreditadas en la verificación previa de proyectos, combinado con un refuerzo de la función inspectora a posteriori por parte de la Administración.