Marc Armengol toma el relevo de César González-Bueno y debuta este miércoles como consejero delegado del Sabadell, un banco donde lleva más de 25 años. Hasta ahora al frente de TSB, la filial británica que el grupo ha vendido al Santander y que ahora desaparece de su perímetro para centrarse en el negocio doméstico. El directivo catalán toma las riendas de la entidad en un momento clave para el sector, marcado por profundos cambios tecnológicos y una creciente competencia.

El nuevo CEO afronta su etapa con un objetivo claro: continuar la transformación del banco sin perder su esencia. “El principal reto será acompañar la evolución del sector y de la relación de los clientes con la banca, manteniéndonos fieles a lo que somos”, señaló Armengol en un encuentro con periodistas previo a la junta de accionistas que ratificará hoy su nombramiento.

En este contexto, subrayó la importancia de mirar tanto hacia dentro como hacia fuera. Por un lado, impulsando la transformación del modelo operativo; por otro, entendiendo mejor las necesidades de los clientes para ofrecer un servicio adaptado a un entorno en constante cambio.

Armengol recoge el testigo de César González-Bueno, quien en los últimos cinco años lideró un proceso centrado en la digitalización, la reducción de costes y la mejora de la eficiencia. Ahora, el foco se desplaza hacia nuevos desafíos, como la integración de la inteligencia artificial y la creciente presión competitiva derivada de la irrupción de los neobancos.

Armengol mantendrá el plan estratégico, pero deja la puerta abierta a hacer algunos ajustes

“Estamos en un momento de cambio”, reconoció el nuevo consejero delegado, quien destacó que, tras la venta de TSB, el Sabadell debe reforzar su perfil como banco doméstico y cercano al cliente. “A futuro, pondremos el acento en lo que mejor sabemos hacer: la relación con nuestros clientes”, añadió.

Pese al nuevo contexto, Armengol descartó cambios sustanciales en el plan estratégico vigente para el periodo 2025-2027, aunque dejó la puerta abierta a ajustes puntuales en función de la evolución del sector.

En el negocio minorista, el banco continuará profundizando en la transformación iniciada hace cinco años por González-Bueno y que ha logrado que, si en 2020 el banco apenas realizara ventas digitales, actualmente el 60% de las nuevas cuentas se abren a través de canales online. “Seguiremos introduciendo mejoras que pronto serán visibles en el ámbito retail”, avanzó.

En cuanto a la banca de empresas, el directivo subrayó el liderazgo de la entidad y su intención de consolidarlo en los próximos años. Tanto en particulares como en corporativo, la inteligencia artificial se perfila como uno de los grandes retos transversales para el Sabadell. En este sentido, Armengol aseguró que el banco ya trabaja en incorporar esta tecnología tanto en sus procesos internos como en la mejora de la experiencia del cliente, para adaptarse a un modelo de negocio que está en permanente evolución.