Iberdrola ha cerrado el primer trimestre del año con un beneficio neto de 1.711 millones de euros, cifra que supone una caída del 14,6% en comparación con los 2.004 millones de euros del mismo período del año anterior. El resultado bruto de explotación de la compañía entre enero y marzo ha alcanzado los 4.067 millones de euros, con un descenso del 9,7% respecto al año pasado. En términos ajustados, el Ebitda ha aumentado un 2,4%, y el negocio de redes ha sido el principal impulsor. El incremento del 8,6% del Ebitda de redes ajustado, hasta los 2.047,5 millones de euros, se explica por el aumento de la base de activos regulados, que ha crecido un 8%, y por las tarifas más altas.

El Reino Unido ha sido uno de los mercados con mejor comportamiento, impulsado por el incremento de las inversiones y la consolidación de ENW, mientras que el resto de geografías también ha registrado una evolución positiva. Por el contrario, la contribución del negocio de generación renovable y clientes ha caído un 3,2%, hasta los 2.022 millones de euros. Aunque la producción en el Reino Unido ha aumentado un 41% y en Europa continental un 26%, estos incrementos no han sido suficientes para compensar el impacto no recurrente de los mayores costes por servicios auxiliares en la Península Ibérica. Además, el crecimiento en Estados Unidos se ha visto condicionado por los impactos positivos no recurrentes registrados en el primer trimestre del año pasado. Los ingresos totales del grupo en este primer trimestre han ascendido a 12.017,6 millones de euros, un 4,5% menos que en el mismo período del 2025.

Mejora de las previsiones

La compañía dirigida por Ignacio Sánchez Galán ha aprovechado la presentación de resultados para mejorar sus previsiones para el ejercicio en curso. Iberdrola prevé ahora un crecimiento superior al 8% en el beneficio neto ajustado, sin incluir las plusvalías por rotación de activos. La empresa apunta a nuevas oportunidades de crecimiento a medio y largo plazo gracias a dos factores clave: la electrificación de la economía y el desarrollo de la inteligencia artificial. En este sentido, la compañía señala que son necesarias más inversiones en redes eléctricas en todas las áreas geográficas. En cuanto a la IA, Iberdrola prevé que acelere el crecimiento de la demanda y transforme los procesos de negocio, y ya tiene 300 proyectos en marcha.

A pesar de la crisis abierta en Oriente Medio con la guerra de Irán, Iberdrola ha querido enviar un mensaje de tranquilidad a los inversores. La eléctrica ha indicado que no espera impactos financieros relevantes derivados del contexto geopolítico actual. La empresa asegura que ya tiene el 100% de la producción asegurada para 2026, más del 80% para 2027 y el 75% para 2028. Además, el 93% de sus compras de equipos estratégicos está asegurado hasta 2028, sin afectación por la situación en el estrecho de Ormuz. Iberdrola también subraya que no tiene dependencia de combustibles fósiles ni exposición a materias primas energéticas, un factor diferencial en un contexto de volatilidad de los precios.

Inversiones superiores a los 14.500 millones

En cuanto a las inversiones, Iberdrola ha destinado 2.698 millones de euros en el primer trimestre, con más del 50% concentrado en el Reino Unido y en Estados Unidos. En los últimos doce meses, la cifra acumulada supera los 14.500 millones de euros. En el negocio de redes, las inversiones han alcanzado los 1.461 millones de euros, con un tercio destinado al transporte, lo cual ha impulsado la base de activos regulados un 8%, hasta casi los 53.000 millones de euros. El grupo ha incorporado 3.300 megavatios de nueva capacidad de generación en los últimos doce meses, de los cuales casi el 60% corresponden a energía eólica terrestre y marina.

La deuda de Iberdrola se situaba en los 50.300 millones de euros tras el cierre de la operación en México, con la venta al grupo Cox por 4.000 millones de dólares (unos 3.414 millones de euros) cerrada la semana pasada, y la adquisición de minoritarios de Neoenergia en Brasil. La liquidez de la compañía alcanza los 21.400 millones de euros a cierre del primer trimestre, con unas ratios financieras mejoradas y un nivel compatible con la calificación BBB+. El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, ha destacado que los resultados del primer trimestre "ponen de manifiesto los efectos positivos de la estrategia centrada en los negocios regulados en países con calificación A, especialmente Estados Unidos y el Reino Unido". "El crecimiento de nuestra base de activos regulados y nuestra capacidad de generación nos permite mejorar hoy nuestra previsión de beneficios para 2026", ha añadido.