A una semana para la junta extraordinaria de Parlem, y mientras se negocia el plan de reestructuración, la guerra en la empresa catalana de telecomunicaciones sube un nivel más. El juez ha cesado a la empresa experta en reestructuraciones que asesoraba a Parlem en este proceso y da cinco días hábiles, desde la notificación del auto, a la dirección y los acreedores para darle tres nombres de empresas para cubrir esta plaza.

Según ha comunicado la empresa que preside Ernest Pérez-Mas, el juez mercantil de Barcelona que monitoriza la reestructuración de Parlem ha cesado a AGM Administradores Concursales y Reestructuraciones como experto en reestructuración de la sociedad "a instancia de determinados acreedores". Esta firma había sido elegida por Pérez-Mas y le asesoraba en el proceso de negociación de la deuda.

Aunque no ha trascendido el nombre del acreedor que ha forzado el cambio, hace meses que la dirección de la teleco y el fondo Inveready mantienen una guerra por el control de la compañía. Este fondo es el cuarto accionista de Parlem, con el 11,5% de las acciones, pero quiere reconvertir la deuda que tiene contraída la empresa, de 17,5 millones de euros, en acciones, de manera que se convertiría en primer accionista con alrededor del 50%. La familia andaluza Domínguez, primeros accionistas de Parlem con el 19%, podría apoyar a Inveready, que ha reclamado cuatro sillas en el consejo de administración de la teleco.

La guerra en Parlem es, pues, total. Inveready y Global Portfolio Investments, el vehículo inversor de los Domínguez, ya forzaron en el consejo de administración de principios de julio la convocatoria de una junta de accionistas extraordinaria el 7 de agosto. En esta junta, se votará una ampliación de capital para compensar préstamos por importe de 17,5 millones de euros, la cifra que aportó Inveready, y convertir así la deuda en capital, como quiere el fondo. Además, se votará otra ampliación, en este caso dineraria, de 7,95 millones, con derecho de suscripción preferente para los accionistas actuales.

El hecho de forzar un cambio en el experto en reestructuraciones es una nueva prueba de que las posiciones llegan totalmente divididas a la junta. El juez quiere que se pongan de acuerdo, como mínimo, en tres nombres de tres empresas para hacer el papel de asesorar a la dirección en la negociación de la deuda. Pero los cinco días hábiles que ha dado a las partes, a partir de la notificación, acabarán después de la junta, ya que agosto se considera inhábil, a menos que las partes soliciten que el mes sea hábil ante la urgencia por negociar la reestructuración. El proceso, sin embargo, puede quedar resuelto en la misma junta si los accionistas votan capitalizar la deuda.

Los problemas en Parlem forzaron un cambio en la dirección a finales de marzo, cuando se anunció la salida del consejero delegado, Xavier Capellades, y la vuelta a la dirección de Ernest Pérez-Mas, que ya era presidente. Paralelamente, la compañía rompió las negociaciones de fusión con Avatel, que habría supuesto la pérdida efectiva de control por parte de sus accionistas. Y supuso también una ruptura con Inveready, el único accionista importante que se opuso a romper las negociaciones porque era accionista también de Avatel.