Dedicada a las láminas de protección solar, seguridad y fabricación de cortinas técnicas, la marca Solarcheck será uno de los proveedores de uno de los proyectos arquitectónicos más relevantes del continente africano: la construcción de la Tour F de Abiyán, en Costa de Marfil, que se convertirá en el rascacielos más alto del continente africano.

La compañía suministrará cerca de 7.000 sistemas de cortina técnica motorizados para la Tour F, un rascacielos de 421 metros de altura y 76 plantas. La torre, impulsada por el Estado en Abiyán, diseñada por el arquitecto libanés-marfileño Pierre Fakhoury y desarrollada por PFO África, superará los 140.000 m² de superficie construida.

La construcción de la torre recae en la empresa Besix. El rasgo más distintivo del edificio es una compleja fachada acristalada de doble piel, formada por 16.000 paneles de vidrio dispuestos simétricamente para evocar la silueta de una máscara tradicional africana. Ubicada en el distrito financiero de Le Plateau, en la capital, está prevista su inauguración a finales de 2026.

La contribución de Solarcheck, ubicada en Sant Boi de Llobregat (Barcelona), tiene en cuenta que, al tratarse de un edificio corporativo ubicado en un clima tropical de alta radiación, la gestión de la luz y el control solar resultan indispensables. En un entorno diseñado para la alta actividad empresarial, la propuesta arquitectónica añade un tercer factor clave: garantizar la privacidad y el control de la visibilidad en los espacios interiores. La elección estratégica de las cortinas motorizadas de esta marca responde a una triple necesidad técnica en la envolvente: privacidad, confort térmico y visual, y automatización a gran escala, asegura la compañía.

El grupo valora especialmente el impacto de los sistemas de cortina técnica en la sostenibilidad corporativa. Al actuar como una barrera térmica eficaz, estas soluciones reducen notablemente la demanda de climatización. Como resultado, los edificios de oficinas optimizan sus costes operativos y disminuyen de forma significativa su huella de carbono. Este aspecto es importante puesto que el edificio ha obtenido la certificación ecológica internacional EDGE, promovida por el Banco Mundial.

Un grupo y marca con proyección internacional

Este macroproyecto consolida la trayectoria internacional de Solarcheck, una empresa que ha creado marca a escala internacional. Los orígenes de la firma se remontan a 1986, cuando el joven emprendedor leonés José López fundó el embrión de lo que hoy es DTI Solar Protection Solutions, un grupo global con una facturación en torno a los 7 millones de euros anuales.

López consiguió introducir en España las láminas adhesivas de protección solar y ahorro energético tras un viaje clave a Estados Unidos a los 24 años. La compañía logró consolidarse en un mercado inexistente mediante acuerdos estratégicos con Saint-Gobain para su distribución en España, Portugal, Italia y Francia, superando grandes retos normativos y formativos.

En octubre de 1992, DTI es la primera empresa que consigue autorización por parte de la Generalitat de Catalunya para instalar láminas para automóvil y, posteriormente, en 2001 consigue las homologaciones a nivel nacional por parte del Ministerio. En 2012, dieron un paso estratégico hacia la diversificación al incorporar la fabricación, distribución e instalación de cortina técnica y sistemas Coverglass. Actualmente, el grupo tiene otras tres empresas: NTI Integrated Solutions, DTI Solar Control y Meyclima.