Foment del Treball ha decidido salir al paso de las dudas sobre el futuro de SEAT y enviar un mensaje directo a Volkswagen: pase lo que pase con la marca, "Catalunya debe seguir fabricando automóviles, incorporando nuevos modelos y nuevas tecnologías y generando empleo industrial de calidad", afirman en un comunicado difundido este domingo, solo dos días después de que SEAT admitiera que el futuro de la marca "se sigue analizando" y que "todas las opciones están abiertas". "Martorell y su capacidad de fabricar vehículos deben seguir formando parte del futuro industrial de Catalunya", han añadido. La patronal catalana defiende la continuidad de la marca SEAT, pero sitúa su auténtica línea roja en el futuro industrial de la compañía, el empleo y la llegada de nuevos modelos a Catalunya. "Lo que debe quedar absolutamente garantizado es el futuro industrial", sostiene Foment en el comunicado.
El presidente de la patronal, Josep Sánchez Llibre, en declaraciones a la ACN, ha ido un paso más allá y ha concretado qué espera del Grupo Volkswagen. "Estamos incondicionalmente al lado de SEAT", ha afirmado, convencido de que Martorell tiene capacidad para asumir nuevas plataformas que permitan que a partir de 2029 se fabriquen nuevos modelos y se garanticen tanto la producción como los puestos de trabajo. "Martorell está preparada para el futuro", ha sentenciado.
La marca puede estar en discusión, la fábrica no
La intervención de Foment llega en un momento especialmente delicado. SEAT ha reconocido que todavía no está decidido qué papel tendrá la marca dentro del futuro mapa comercial de Volkswagen. Pero la patronal catalana intenta separar dos cuestiones que a menudo se confunden: una cosa es el futuro de la marca SEAT y otra el de SEAT S.A. como gran estructura industrial. Foment defiende que la marca siga existiendo, vinculada como está a la historia industrial catalana y española, pero asume que Volkswagen puede modificar su arquitectura de marcas durante los próximos años. Por eso concentra la presión en otro terreno. Cualquier transformación estratégica del grupo alemán, dice, debe servir para reforzar el papel industrial de SEAT S.A. "Más allá de la evolución que pueda tener la marca, lo que debe quedar absolutamente garantizado es el futuro industrial de SEAT S.A., de Martorell y del conjunto de sus plantas en Catalunya", afirma la patronal en el comunicado.
13.000 puestos de trabajo y mucho más detrás
La preocupación de Foment va mucho más allá de la plantilla directa. Seat, recuerda la patronal, da empleo a más de 13.000 personas en Catalunya, repartidas principalmente entre Martorell, el Prat de Llobregat y Barcelona. Pero alrededor de la automovilística hay también una extensa red de proveedores, empresas auxiliares y miles de puestos de trabajo indirectos que convierten cualquier decisión de Volkswagen en una cuestión de país.
"Su dimensión supera ampliamente los límites de la propia compañía y constituye uno de los grandes pilares de la industria catalana y española", defiende la patronal. Foment también recuerda, además, que SEAT forma parte del "corazón industrial catalán" desde 1950 y considera que su relación con Catalunya no es solo histórica, sino también "referencial y cargada de futuro".
Foment recuerda que SEAT S.A. ha protagonizado en los últimos años una de las transformaciones industriales más profundas de su historia. El proyecto Future: Fast Forward, impulsado por el Grupo Volkswagen y SEAT S.A. conjuntamente con sus socios, ha movilizado una inversión anunciada de 10.000 millones de euros para acelerar la electrificación de España. La patronal destaca que este esfuerzo inversor, junto con las inversiones realizadas en Martorell, constituye una apuesta de largo plazo que debe tener continuidad y permitir situar a Catalunya en el centro de la nueva industria europea del automóvil
Para Foment, cualquier transformación estratégica del Grupo Volkswagen debe tener como objetivo reforzar el papel industrial de SEAT S.A. dentro del grupo y preservar su capacidad de generar empleo, inversión, innovación y actividad económica en Catalunya. Más allá de las declaraciones de apoyo, la batalla que se abre ahora es esencialmente industrial: conseguir que Volkswagen adjudique a Martorell nuevas plataformas y modelos después del actual ciclo de electrificación.
Sánchez Llibre sitúa el 2029 como un horizonte clave. Si la planta catalana obtiene nuevos proyectos a partir de ese momento, podrá garantizar carga de trabajo durante la década siguiente. Si no, el riesgo no sería solo para la marca SEAT, sino para el conjunto del ecosistema automovilístico catalán. La patronal apoya también los mensajes de confianza de la dirección de SEAT S.A. y Volkswagen y la posición de Matías Carnero, presidente del comité intercentros y miembro del consejo de supervisión del grupo alemán, que ha insistido estos días en la necesidad de conseguir nuevos modelos para garantizar el futuro de Martorell.