El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama ha citado a declarar para el próximo jueves al fundador de la firma de análisis Gotham City, Daniel Yu, en calidad de investigado dentro de la causa abierta por presuntamente haber difundido información engañosa sobre la compañía farmacéutica Grifols con la intención de hacer bajar el precio de sus acciones. La citación se enmarca en una investigación que busca aclarar si determinadas actuaciones en los mercados financieros pudieron vulnerar la legislación vigente para obtener beneficios económicos a costa del valor de la compañía catalana, uno de los principales grupos farmacéuticos europeos especializados en productos hemoderivados.
El magistrado ha reservado la jornada del jueves para tomar declaración a Yu, aunque ha previsto la posibilidad de continuar con la comparecencia al día siguiente en caso de que la complejidad de las cuestiones a tratar lo requiera. Dada la elevada dificultad técnica de las materias sobre las que versará el interrogatorio, relacionadas con el análisis financiero, los mecanismos de creación de informes sobre compañías cotizadas y el funcionamiento de los mercados de valores, el juez ha dispuesto la presencia de un traductor especializado en el ámbito económico financiero con el fin de garantizar la correcta comprensión de las preguntas y las respuestas. Esta decisión pone de manifiesto la voluntad del tribunal de asegurar que no se produzcan malentendidos lingüísticos o técnicos que puedan afectar al desarrollo de la investigación.
Además, el día 5 de marzo está citado también como investigado Cyrus de Weck, gerente de General Industrial Partners (GIP), en la misma causa. Ambas citaciones tienen lugar después de que la Fiscalía Anticorrupción presentara una denuncia solicitando la investigación de Gotham City, General Industrial Partners y varios de sus directivos por, presuntamente, haber lanzado al mercado información sesgada y engañosa sobre la credibilidad de Grifols. La denuncia del ministerio público puso el foco en los informes publicados por estas firmas, que cuestionaban la situación financiera y la transparencia contable de la compañía española.
Según el relato de la fiscalía, tanto Yu como De Weck habrían tratado de inducir a los inversores a vender las acciones de la compañía de hemoderivados, que cotiza en la bolsa española y forma parte del Ibex-35. Esta acción habría provocado una caída del precio de los títulos de Grifols, lo que habría generado un beneficio económico para las dos mercantiles denunciadas, que podrían haber tomado posiciones cortas o bajistas sobre el valor anticipándose a la bajada. El ministerio público sostiene que Gotham y GIP habrían actuado de manera coordinada para conseguir este objetivo, aprovechando el impacto que determinadas informaciones negativas pueden tener en la cotización de una empresa cuando son difundidas por firmas con credibilidad en los mercados.
Las investigaciones judiciales
La investigación judicial deberá determinar si las informaciones difundidas por estas compañías respondían a un análisis riguroso y objetivo de la situación de Grifols o si, por el contrario, contenían datos sesgados o falsos destinados a crear una imagen distorsionada de la compañía para favorecer intereses particulares. En este sentido, será clave analizar el contenido de los informes publicados, la metodología empleada para elaborarlos y las fuentes de información utilizadas por los investigados. También deberá aclararse si existió una coordinación previa entre las dos entidades para lanzar los informes de manera simultánea o encadenada para maximizar el impacto en el mercado.
El resultado de estas declaraciones puede resultar clave para definir el rumbo de la instrucción y para aclarar si las actuaciones denunciadas por Anticorrupción pudieron constituir un delito contra el mercado u otra tipología de ilícito penal. En caso de confirmarse las tesis de la fiscalía, nos encontraríamos ante un caso de abuso de mercado que podría tener consecuencias significativas no solo para los investigados, sino también para el conjunto del sector financiero, ya que establecería un precedente sobre los límites del análisis independiente y la responsabilidad de las firmas de investigación en la difusión de información sobre compañías cotizadas.
El caso ha generado un gran interés en los círculos financieros y empresariales, tanto por la relevancia de Grifols en el tejido productivo español como por las implicaciones que puede tener para la regulación de los mercados y la protección de los inversores. La compañía catalana siempre ha defendido la transparencia de su gestión y la solidez de sus cuentas, y ha negado categóricamente las acusaciones contenidas en los informes de Gotham City y GIP. Ahora será la justicia la que deberá determinar si detrás de estos informes había una legítima labor de análisis financiero o unas estratagemas para manipular el mercado en beneficio propio.
