La Fundación Moeve ha reconocido a tres iniciativas centradas en la gestión eficiente del agua y la reducción del desperdicio alimentario en la tercera edición de sus premios a la transición ecológica, una convocatoria que este año ha recibido 340 candidaturas procedentes de España y Portugal. Los galardones, dotados con un total de 120.000 euros, buscan impulsar soluciones con potencial de escalabilidad y capacidad para generar impacto económico, social y ambiental.
Los proyectos premiados han sido DesaLIFE, Fortalece y Fruta Feia, desvela Moeve en un comunicado este lunes. La primera iniciativa ha desarrollado un sistema de desalación marina que utiliza la energía de las olas para producir agua dulce sin emisiones, una tecnología orientada a mejorar la seguridad hídrica en territorios afectados por la escasez de recursos.
Por su parte, Fortalece, promovido por la Universidad de Granada, apuesta por una gestión más sostenible del agua mediante la valorización de los sistemas tradicionales de regadío y el fortalecimiento de las comunidades de regantes en el medio rural.
El tercer proyecto galardonado, la cooperativa portuguesa Fruta Feia, centra su actividad en combatir el desperdicio alimentario mediante la comercialización de frutas y verduras descartadas por motivos estéticos. Su modelo conecta directamente a agricultores y consumidores, contribuyendo a reducir pérdidas económicas en origen y a fomentar patrones de consumo más sostenibles dentro de la cadena agroalimentaria.
Además de la dotación económica, Fundación Moeve ofrecerá a los ganadores un programa de mentoría y acompañamiento especializado para favorecer el crecimiento de las iniciativas y ampliar su alcance. Según la entidad, los tres proyectos destacan por encontrarse ya en fase operativa y por contar con modelos replicables capaces de generar beneficios tanto ambientales como económicos en distintos territorios.
La entrega de premios reunió en Madrid a diez finalistas, seis españoles y cuatro portugueses, seleccionados entre startups, pymes, cooperativas, asociaciones y entidades públicas. Las propuestas presentadas abordaron retos vinculados a la economía circular, la gestión del agua, la regeneración de ecosistemas y la empleabilidad verde, ámbitos que concentran una creciente atención inversora y que se perfilan como sectores estratégicos para el avance de la transición ecológica en la península ibérica.
