El BBVA renueva su cúpula directiva. El banco que preside Carlos Torres y dirige Onur Genç lleva a cabo el mayor cambio organizativo de los últimos años con el objetivo de acelerar su transformación en un momento marcado por el despliegue de la inteligencia artificial (IA) en todo el grupo. Según lo anunciado, ocho altos directivos, Domingo Armengol, María Jesús Arribas, Juan Asúa, Ana Fernández Manrique, Luisa Gómez Bravo, Eduardo Osuna, Jorge Sáenz de Azcúnaga y Paul Tobin, concluyen su etapa ejecutiva en el BBVA.

Mientras que, entre los principales nombramientos, figura el de José Luis Elechiguerra como nuevo máximo responsable de BBVA en México, en sustitución de Eduardo Osuna; o el de Pablo Pastor, que asumirá la dirección global de Riesgos.

Por su parte, Gonzalo Rodríguez será el nuevo director financiero del Grupo; Victoria del Castillo pasará a dirigir Talent & Culture; Roberto Albaladejo asumirá Strategy & M&A; Jacobo de Nicolás se convertirá en responsable global de Legal y Rosario Mirat ocupará la Secretaría General y del Consejo.

La remodelación llega después de que el banco haya dado por cerrada una de las etapas más intensas de su historia reciente: la opa sobre el Sabadell, un proceso que concluyó el pasado mes de noviembre sin éxito para el BBVA, al no prosperar la operación. Superado ese capítulo, la entidad centra ahora sus esfuerzos en impulsar un nuevo ciclo de crecimiento apoyado en la innovación tecnológica, la digitalización y la inteligencia artificial.

Nuevos responsables en México y Colombia

En este contexto, el consejo de administración ha aprobado este miércoles una amplia renovación del primer nivel ejecutivo, con relevos en áreas estratégicas como Riesgos, Finanzas, Asesoría Jurídica, Talento y Cultura, Estrategia o la Secretaría General.

Pero también se producen cambios en la dirección de mercados clave como México, su mayor mercado por beneficios, y Colombia, al tiempo que desaparecen algunas áreas del grupo para simplificar la estructura organizativa y favorecer una mayor integración entre funciones.

Así, José Luis Elechiguerra, actual responsable de Global Risk Management, sustituye a Eduardo Osuna como Country Manager de BBVA en México, quien pasará a ser el presidente del Consejo de Administración de BBVA México. Y Gloria Couceiro, actual responsable global de Planificación Financiera y Gestión de Costes e Inversiones, sustituye a Mario Pardo como Country Manager de BBVA en Colombia.

Los cambios en la cúpula se iniciaron en mayo, cuando el BBVA creó un nuevo área global de IA para acelerar la transformación del banco liderada por Antonio Bravo. Ahora el banco da un paso más y simplifica la estructura, eliminando dos áreas de reporting y manteniendo un equipo de 23 directivos, con 24 direcciones generales. Javier Rodríguez Soler asume dos.

El BBVA apuesta por talento interno

Todos los nuevos responsables proceden del propio Grupo, explica el banco en un comunicado. Se trata de una decisión con la que el BBVA apuesta por el talento interno para liderar la siguiente fase de transformación. La entidad considera que la experiencia acumulada por estos directivos en "innovación, negocio y gestión del cambio será clave" para afrontar un entorno en el que la inteligencia artificial modificará tanto la relación con los clientes como la forma de trabajar dentro de la organización.

"La transformación la construimos entre todos los que formamos parte de BBVA. En un contexto de cambio acelerado, este liderazgo renovado nos sitúa en la mejor posición para impulsar un nuevo ciclo de crecimiento", señala el presidente de la entidad, Carlos Torres. En la misma línea, el consejero delegado, Onur Genç, destaca que la evolución del sector financiero exige adaptar continuamente las organizaciones y subrayó que la inteligencia artificial marcará el futuro de la banca. Según explicó, el nuevo equipo permitirá avanzar en las prioridades estratégicas del grupo manteniendo al cliente en el centro.

La reorganización incluye además la creación de una nueva área global de Institutional Engagement, que concentrará las relaciones institucionales, regulatorias y de políticas públicas del banco, así como la integración de las funciones de cumplimiento normativo y riesgos no financieros dentro del área global de Riesgos.

Con estos cambios, que serán efectivos a partir del 1 de septiembre una vez recibidas las autorizaciones regulatorias correspondientes, el BBVA busca dejar atrás el foco corporativo que marcó los últimos meses y concentrarse en los retos tecnológicos que definirán el futuro del negocio bancario. La inteligencia artificial pasa así a ocupar el centro de la estrategia del grupo, tanto para mejorar la experiencia del cliente como para transformar los procesos internos y reforzar su competitividad en un sector cada vez más digital.