Moeve ha presentado este jueves los resultados correspondientes al primer trimestre del año, con unas cifras que reflejan tanto la solidez de su negocio como la apuesta decidida por la transición energética. El beneficio bruto de explotación ajustado alcanzó los 506 millones de euros, lo cual representa un incremento del 34% respecto al mismo periodo de 2025. Según ha explicado la compañía, estos resultados se han visto favorecidos por un buen rendimiento de las áreas de negocio principales, en un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica y la volatilidad de los mercados energéticos.

En cuanto al beneficio neto ajustado, Moeve obtuvo 147 millones de euros durante el primer trimestre, un 7% más que en el mismo periodo del año anterior. Este incremento, más moderado que el del ebitda, refleja el impacto de las inversiones en proyectos de nueva generación y el encarecimiento de algunos costes operativos. La compañía ha destacado que el flujo de caja de las operaciones alcanzó los 283 millones de euros, una cantidad que le ha permitido mantener el nivel de apalancamiento mientras desplegaba su estrategia de transformación.

El 69% de las inversiones, destinado a proyectos de transición energética

Las inversiones totales del grupo durante el primer trimestre ascendieron a 272 millones de euros. De esta cifra, el 69% se destinó a proyectos relacionados con la transición energética, en línea con la estrategia Positive Motion de la compañía. En los últimos cinco años, Moeve ha invertido 2.085 millones de euros en España para aumentar la eficiencia y la flexibilidad de sus parques energéticos, con el objetivo de reforzar la independencia y la seguridad energética europea. Estas inversiones han permitido a la empresa reducir su huella de carbono y prepararse para el nuevo contexto de demanda de combustibles bajos en emisiones.

Uno de los hitos más destacados del primer trimestre ha sido el anuncio de la decisión de invertir en el Valle Andaluz del Hidrógeno Verde, el proyecto verde más grande del sur de Europa. En una primera fase, el complejo tendrá una capacidad de producción de 300 megavatios y supondrá una inversión de varios cientos de millones de euros. Moeve considera que este proyecto será clave para descarbonizar sectores industriales difíciles de electrificar, como la refinería, el transporte pesado y la producción de fertilizantes. El gobierno andaluz ha apoyado la iniciativa, que se prevé que genere cientos de puestos de trabajo durante la construcción y la operación.

En el ámbito corporativo, Moeve y Galp han anunciado un acuerdo no vinculante para avanzar en conversaciones sobre la posible integración de sus negocios downstream. El objetivo es crear dos plataformas europeas líderes en energía y movilidad en la península Ibérica. Las conversaciones, que se encuentran en una fase inicial, podrían desembocar en un acuerdo vinculante a mediados de 2026. Si se materializa, la operación supondría una reestructuración importante del sector energético en España y Portugal, con sinergias significativas en refinamiento, logística y comercialización de carburantes.

Garantizar la seguridad energética europea

El consejero delegado de Moeve, Maarten Wetselaar, ha valorado positivamente los resultados y ha puesto énfasis en el contexto de incertidumbre geopolítica. Según Wetselaar, "este trimestre subraya la creciente urgencia de conseguir la seguridad y la resiliencia energéticas, y refuerza los argumentos a favor de las moléculas verdes producidas en Europa y para Europa". El directivo también se ha mostrado satisfecho por el avance del Valle Andaluz del Hidrógeno Verde y por las conversaciones con Galp, y ha afirmado que "las inversiones actuales son las bases de una energía limpia, segura e independiente para las próximas décadas".

En respuesta a los altos precios de la energía, Moeve ha reforzado su programa de fidelización para clientes. Los beneficios llegan hasta los 67 céntimos por litro de combustible, lo cual ha permitido a los clientes ahorrar un total de 17 millones de euros hasta la fecha. Esta medida busca fidelizar a la clientela en un entorno de precios elevados y de creciente competencia por parte de estaciones de servicio de bajo coste y de cadenas de gran distribución. La empresa prevé ampliar el programa a otros productos energéticos en los próximos meses.