Josep Vilarasau Salat ha fallecido este martes en Barcelona a la edad de 95 años. Durante casi tres décadas, estuvo al frente de La Caixa, primero como director general y, después, como presidente ejecutivo (1976-2003). Una etapa en la que llegó a colocar presidentes en esta entidad —como Juan Antonio Samaranch— y en la que mantuvo varios pulsos con la Generalitat.
No tuvo la mejor de las relaciones con la burguesía catalana —a pesar de ser primo de Carles Ferrer Salat y compañero de pupitre de Ricard Fornesa— ni con los gobernantes. Fue un banquero con mucho poder.
Como describe Francesc Cabana en sus libros sobre banca, con Vilarasau llegó la "modernización" de La Caixa cuando lo nombraron director general en 1976. Su primer presidente, Narcís de Carreras —que también lo había sido del Barça—, no se metió nunca en su gestión y el segundo presidente, Salvador Millet i Bel, le dio toda la libertad. En realidad, se explica que fue Vilarasau quien impuso a Millet i Bel como presidente en 1980, sin ni siquiera consultar el Govern. Sus relaciones con el Palau de la Generalitat siempre tuvieron un punto de tensión.
En 1987, Vilarasau fue quien propuso al nuevo presidente de La Caixa, Juan Antonio Samaranch Torelló, cuando este ya estaba al frente del Comité Olímpico Internacional y también del español. Según Cabana, "Samaranch era el presidente ideal para Vilarasau: no le haría sombra en los asuntos interiores de La Caixa y le podía dar la mano en los problemas que podían surgir". Y en enero de 1999, Samaranch cedió la presidencia al mismo Vilarasau, momento en que este cargo pasó a ser ejecutivo por primera vez. Entonces, la dirección general pasó a tener dos cabezas: Isidre Fainé, para las actividades estrictamente financieras, y Antoni Brufau, responsable de la cartera de participaciones empresariales.
Durante la etapa de Vilarasau, La Caixa empezó a comprar participaciones en grandes compañías, la mayoría cotizadas: Telefónica, Gas Natural, Repsol, Endesa, Agbar, Saba... Precisamente, Brufau (actual presidente de Repsol) se encargó de las adquisiciones a través de lo que entonces se llamaba Caixa Holding (actualmente CriteriaCaixa).
Vilarasau impulsó la obra social de La Caixa. En 1981 se inauguró el Museo de la Ciencia y, en 1990, empezó la restauración de la fábrica Casaramona, donde se encuentra el espacio sociocultural CaixaFòrum. En 1983 creó la entidad que ahora se conoce como Fundación La Caixa. En la gestión de la obra social también chocó con el Govern de la Generalitat, que buscaba coordinarse en los programas sociales, una cierta complementariedad, pero Vilarasau fue a la suya.
Como subraya Cabana, Vilarasau mantuvo unas relaciones distantes con la burguesía catalana y con la Generalitat de Catalunya. Se jubiló por imperativo legal, por una nueva ley que obligaba a dejar la presidencia al cumplir los 75 años. Hasta el último momento, buscó una solución política que le permitiera continuar en la presidencia, pero no lo consiguió.
Antes de la etapa de La Caixa, Vilarasau, ingeniero industrial de formación, fue un tecnócrata en la administración franquista. En 1958 ganó una oposición de ingeniero del Estado, con destino en Lugo, y en 1966 ya era director general adjunto de Telefónica. En 1969 pasó a director general del Tesoro y Presupuestos, con el ministro Alberto Monreal Luque, y en 1972 fue nombrado director general de Política Financiera del mismo ministerio. Y en 1974 fue nombrado director general de Campsa. En 2012, Vilarasau publicó un libro de memorias en el que aseguraba que él y sus compañeros "éramos intrínsecamente apolíticos y visceralmente liberales".
Josep Vilarasau se casó con la promotora cultural Lola Mitjans Perelló (Barcelona, 1937). Son padres de tres hijos, como ha recordado este martes Isidre Fainé, presidente de La Fundación La Caixa y de CriteriaCaixa, en una nota necrológica. Entre sus pasiones se encontraba la música y, especialmente, la ópera. Por este motivo, se implicó personalmente en la reconstrucción del Liceu. Junto al despacho que tenía en las "torres negras", habilitó una salita donde escuchaba música.