El Gobierno español reordena el Frob dentro de una reforma institucional más amplia que también transformará el organismo encargado de los procesos de resolución bancaria. Según ha detallado este martes, la sociedad BFA Tenedora de Acciones, el vehículo con el que el Estado posee el 18% del capital de CaixaBank, dejará de formar parte del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob) y se situará directamente bajo el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa.

De manera que dicha participación, que hace del Estado español el segundo mayor accionista de CaixaBank, estará gestionada en adelante por el Ministerio que lidera Carlos Cuerpo. La participación, no obstante, seguirá canalizándose a través de BFA Tenedora de Acciones, pero esta sociedad dejará de ser una filial del Frob para convertirse en una sociedad adscrita a Economía. El Ejecutivo asegura que BFA mantendrá su naturaleza de sociedad instrumental y continuará ejerciendo los derechos del Estado como accionista "de la misma forma que hasta ahora".

El Estado español se convirtió en accionista de CaixaBank en 2021, cuando la entidad absorbió Bankia. La participación pública procedía del rescate financiero de Bankia, de cuyo capital era titular el Frob tras la intervención de la entidad durante la crisis financiera. Con la fusión, esa participación se trasladó automáticamente al capital de CaixaBank.

En la actualidad, el Estado controla alrededor del 18% del capital de CaixaBank, lo que le convierte en el segundo mayor accionista de la entidad, solo por detrás de CriteriaCaixa, el holding de la Fundación "la Caixa", que mantiene la primera posición en el accionariado. Pese al cambio organizativo, el Gobierno español subraya que no se modifica la política de desinversión.

De manera que BFA continuará sometida a las obligaciones previstas en la Ley 9/2012, que establece el marco para la venta progresiva de la participación pública. Tampoco cambiará la forma en la que ejercerá los derechos políticos y económicos asociados a las acciones de CaixaBank.

El Frob se transforma

La salida de BFA del perímetro del Frob responde a la profunda transformación del organismo y figura en el anteproyecto de ley de medidas integrales en materia de prevención del blanqueo de capitales, aprobado este martes en primera vuelta por el Consejo de Ministros. Aunque el eje de la norma es la creación de una nueva autoridad independiente para combatir el blanqueo de capitales, el texto introduce una relevante reorganización de la estructura del Estado en el ámbito financiero.

El anteproyecto prevé aprovechar su estructura para crear la futura Autoridad Nacional de Integridad Financiera (ANIFI), una autoridad administrativa independiente que asumirá las funciones de inteligencia financiera, supervisión, inspección y potestad sancionadora en materia de prevención del blanqueo de capitales y financiación del terrorismo.

Al mismo tiempo, el Frob dejará de ejercer las funciones de resolución ejecutiva de entidades financieras. Estas competencias pasarán al Banco de España, en el caso de las entidades de crédito, y a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), para las empresas de servicios de inversión, con el objetivo de simplificar el modelo español de resolución bancaria y alinearlo con las recomendaciones internacionales.

La reorganización también concentrará en BFA la participación del Estado español en Sareb, cuyas acciones serán traspasadas a esta sociedad instrumental, que dependerá ya directamente del Ministerio de Economía. El anteproyecto inicia ahora su trámite de audiencia e información pública antes de regresar al Consejo de Ministros para su aprobación definitiva y posterior remisión a las Cortes.