Freixenet ya es una compañía totalmente de capital alemán. Henkell, que desde 2018 poseía el 50% de esta maca catalana, ha comprado el otro 50% que seguía en manos de la familia Ferrer y de José Luis Bonet, que ha ejercido hasta la fecha de presidente de honor. No han informado del importe de la operación.
En marzo de 2018, la alemana Henkell adquirió el 50,6% de las acciones de Freixenet SA a una parte de las familias propietarias, los Hevia y las hermanas Bonet, aunque los Ferrer y José Luis Bonet continuaron en el capital. Poco después, Henkell y las familias que continuaron en la propiedad igualaron su participación al 50%. Sin embargo, ocho años después, han decidido vender de común acuerdo, según han subrayado en una entrevista a Efe.
Fundada en 1914, Freixenet ha dejado de ser en marzo una empresa con capital catalán. Sin embargo, en un comunicado, la familia Ferrer y José Luis Bonet –miembros de la tercera generación de la familia fundadora– indican que “continuarán activos en la industria vitivinícola española” porque, con el dinero de la venta de su participación en Freixenet, incrementarán las inversiones en el grupo Ferrer Wines, de su propiedad.
El grupo Ferrer Wines, que mantendrá sus alianzas comerciales con Freixenet, cuenta con bodegas como Vionta, Orube, Cavas Hill, Can Sala, Valdubón o Solar Viejo, entre otras.
Pere Ferrer y José Luis Bonet continuarán como presidentes de honor de Freixenet, pero sin participación accionarial en la compañía. En el comunicado que han difundido este martes, Ferrer indica que "la venta de nuestras acciones marca un momento emotivo para nosotros. Como dos empresas familiares que comparten los mismos valores, encontramos en Henkell un socio de confianza que preservará nuestro legado mientras lleva la empresa hacia el futuro. Al mismo tiempo, estoy ilusionado por dar forma al siguiente capítulo de nuestro camino vinícola"
José Lluís Bonet Ferrer, que es también el presidente de la Cámara de Comercio de España, añade que esperan "con ilusión este nuevo capítulo. La adquisición por parte de Henkell no solo dará continuidad a Freixenet, una empresa reconocida por su tradición, sino que también ayudará a mantener su excelencia".
Andreas Brokemper, CEO de Henkell Freixenet -en la imagen superior, junto a Pere Ferrer-, ha dicho que "juntos hemos fortalecido nuestra posición en el mercado internacional, hemos abierto nuevas oportunidades para Freixenet" y ha valorado "la confianza que las familias Ferrer y Bonet han depositado en nosotros".
Después de ocho años de cooperación, la familia Ferrer (42,5% del capital) y José Luis Bonet (7,5%) han vendido las acciones de "mutuo acuerdo" a Henkell Freixenet, como se llama la compañía desde la entrada de los socios alemanes, que han acabado siendo los únicos propietarios. Los detalles financieros de la operación son confidenciales, según indican ambas partes.
En junio del año pasado, Freixenet llevó a cabo un ERE para reducir su plantilla con 154 despidos, 99 de ellos en Freixenet y otros 55 en Segura Viudas. Henkell Freixenet cerró 2024 con unos ingresos de 1.248 millones de euros (excluyendo el impacto de los impuestos especiales) y aún no ha divulgado sus cuentas de 2025.
