La dirección de Nestlé España y los sindicatos UGT y CCOO y con la participación también de CGT, CSIF y USO, han iniciado este miércoles el periodo de consultas de el expediente de regulación de empleo (ERE) para ajustar la plantilla en 301 trabajadores, dentro de un plan mundial que afectará a 16.000 personas. El recorte global corresponde al 7% del total de la plantilla en España.
Los sindicatos han conocido este miércoles que Catalunya se lleva la peor parte con 178 empleados afectados, mayoritariamente en las oficinas centrales de la multinacional suiza en Esplugues de Llobregat (Barcelona).
En esta primera reunión, la dirección ha trasladado el impacto concreto en todos los centros y las oficinas de Nestlé en España. En el caso de Catalunya, la principal afectación se concentra en la oficina central de Esplugues de Llobregat (Barcelona), con 158 empleados afectados, mientras que también hay despidos previstos en Girona (12) y Reus (8). En el conjunto del Estado, la empresa ha detallado afectaciones en diversos centros de trabajo, aunque no ha facilitado ni los nombres ni las posiciones concretas. Nestlé España tiene plantas en Bilbao, Esplugues de Llobregat, Girona, Guadalajara, La Penilla, Las Palmas, Madrid, Miajadas, Pontecesures, Reus, Sevilla, Sevares y Toledo.
Cabe recordar que, a mediados de 2023, la multinacional ya aplicó una regulación de empleo en las oficinas de Esplugues de Llobregat, en aquella ocasión con bajas incentivadas para unos 120 empleados.
La dirección justifica el nuevo ERE por factores como el aumento de la marca blanca, la digitalización y la automatización, así como para garantizar la viabilidad futura de la compañía. Unas razones que no han variado desde el 2023, ya que son las mismas del anterior expediente.
Durante la primera sesión, la dirección de la empresa ha expuesto que el objetivo del expediente es “facilitar el trabajo y la toma de decisiones” mediante una simplificación de la estructura interna, en un contexto marcado por la automatización de los procesos y los cambios en el consumo.
Así, el ERE afectará tanto a personal técnico y administrativo como a plantilla de operarios, en línea con el plan global de la compañía, que ya preveía reducciones de plantilla a escala internacional.
Vulneración del derecho de información y consulta
Los sindicatos han pedido a la dirección de la empresa la retirada del ERE, ya que la Inspección de Trabajo les ha dado la razón a los sindicatos sobre la vulneración del derecho de información y consulta por parte de la multinacional. La semana pasada, CCOO solicitó el amparo de la Administración para activar el protocolo de procedimiento preventivo en proyectos transnacionales de reestructuración al considerar que el inicio del ERE en España, antes de la finalización del proceso de información y consulta a nivel europeo, vulnera el derecho de participación de la representación de las personas trabajadoras.
La Inspección de Trabajo ha concluido que la coincidencia de procesos (europeo y estatal) distorsiona el procedimiento y dificulta el análisis con personas expertas, según información facilitada por CCOO. También limita el derecho de información, consulta y participación. La Inspección también señala que esto impide una coordinación efectiva y puede vulnerar el principio de buena fe negociadora, hecho que perjudica los derechos de las personas trabajadoras.
A principios de 2026, la multinacional del sector alimentario anunció este recorte de empleo, que supone el 6% de la plantilla global, como parte de un plan de ahorro de costes, a pesar de un incremento de ventas. Esta medida coincide con la entrada del austríaco Philipp Navratil como consejero delegado de la multinacional y del español Pablo Isla como presidente.