La carrera de Fórmula 1 en el circuito urbano de Madrid, que se está construyendo alrededor del recinto ferial de IFEMA, debe ultimar todos los detalles antes del fin de semana del 11 al 13 de septiembre. La organización trabaja a un ritmo acelerado para tenerlo todo a punto para el evento, que todavía debe recibir el visto bueno definitivo de la Federación Internacional de Automovilismo y Liberty Media, la empresa promotora del Campeonato del Mundo de la F1.
Uno de los elementos logísticos es la instalación de las lonas publicitarias, uno de los componentes visuales más visibles de cualquier circuito de la máxima competición del motor. Para esta tarea, IFEMA ha adjudicado recientemente un contrato por valor de 548.000 euros a Sundisa, una empresa fundada en el año 1981 y con sede en Hospitalet de Llobregat que está especializada en impresión digital de gran formato, productos visuales y banderolas.
Sundisa, que además de la sede central en el área metropolitana de Barcelona tiene delegaciones en Girona y Madrid, ha sido la escogida para este primer contrato de la carrera en IFEMA, que incluye tanto la edición de este año como la del 2027. La empresa, que también trabaja con ferias y eventos, tiene un historial de colaboración en grandes proyectos como la gala de los Premios Goya, la Copa América de Vela o el festival de música de los Jardines de Pedralbes. Además de su actividad en el ámbito privado, Sundisa ha recibido 1,4 millones de euros en contratos públicos desde el 2020 por encargos de la Generalitat, ayuntamientos y otros organismos públicos.
La carrera de Madrid, que sustituirá el Gran Premio de Catalunya en el calendario de la F1, ha generado expectación entre los aficionados y, a la vez, dudas en algunos ámbitos del entorno político y del ecosistema del motor por las similitudes con el fallido proyecto de Valencia. El evento cuenta con el apoyo de las instituciones madrileñas, que han firmado con Liberty Media un contrato que garantizará la celebración de la prueba de manera permanente hasta el año 2035. Por su parte, Montmeló entrará en un sistema rotatorio que le permitirá celebrar la carrera cada dos años.
Retorno económico y empleo
La última edición del Gran Premio de Fórmula 1 en el Circuit de Catalunya, celebrada el pasado mes de junio, ha dejado datos que confirman el impacto de este evento en el sector turístico de su área de influencia. Según los datos recogidos por la Diputación de Barcelona, los establecimientos del Vallès Occidental alcanzaron una ocupación del 88,3% de las plazas disponibles durante los días de la competición, mientras que en el Vallès Oriental el nivel de ocupación se ha aproximado al 84%.
En el Maresme, la ocupación se ha situado alrededor del 75%. Estas cifras reflejan la capacidad del Circuit de Catalunya para atraer visitantes de fuera del territorio, que llenan los hoteles y establecimientos de alojamiento de la zona. La demanda se ha concentrado en los municipios cercanos al equipamiento, pero también se ha extendido a las comarcas vecinas. La Fórmula 1, junto con el Mundial de MotoGP, es uno de los eventos que genera una movilidad más elevada de visitantes en Catalunya, tanto del Estado como del extranjero.
La actividad habitual del Circuit genera cada año un retorno económico de 500 millones de euros para la economía catalana, así como unos 2.500 puestos de trabajo. Esta cifra incluye el gasto de las empresas proveedoras que apoyan la operativa diaria del equipamiento, así como los picos de ocupación que se concentran en días comprendidos como los de la F1 o MotoGP. El gasto de los visitantes en alojamiento, restauración y comercio también es un factor clave en este retorno económico. Los dos eventos principales atraen a decenas de miles de espectadores y generan un movimiento económico importante en el territorio.
La presencia de público internacional, especialmente en el caso de la F1, incrementa el gasto turístico y contribuye a la proyección internacional de Catalunya como destino deportivo. Además, los días de competición generan puestos de trabajo temporales en sectores como la restauración, la hostelería y los servicios de seguridad y logística. Estos puestos de trabajo, que se añaden a los 2.500 que ya genera la actividad regular del Circuit, contribuyen a la ocupación y al dinamismo económico de la zona.
