El grupo González Byass, conocido sobre todo por el jerez Tío Pepe y el brandy Soberano, ha segregado su negocio de cava catalán con la creación de la empresa Cavas Vilarnau SL, con sede en esta bodega de Sant Sadurní d’Anoia (Barcelona).
González Byass seguirá siendo el propietario del 100% de Caves Vilarnau, si bien a partir de ahora esta actuará como “unidad económica independiente”, según consta en el boletín del Registro Mercantil. Su gerente, Eva Plazas, apunta a ON ECONOMIA que son “una marca clave” del grupo y que no hay ninguna intención de venderla.
En 1982, el grupo andaluz incorporó la bodega Castell de Vilarnau, como se llamaba entonces, pero en 2001 la fusionó con González Byass SA y, precisamente ahora, 25 años después, han decidido que vuelva a funcionar como empresa independiente.
Así lo ha acordado el consejo de administración de González Byass, presidido por Mauricio González-Gordon López de Carrizosa, representante de la quinta generación de la familia fundadora. La nueva empresa Caves Vilarnau tiene como objeto social la explotación de viñedos, así como la elaboración, embotellado y comercialización de vinos y cavas. Además, también se dedicará al enoturismo, la hostelería y la organización de actos vinculados a la actividad vitivinícola.
El primer cava con la etiqueta Vilarnau nació en 1949 en la finca de Can Petit y Les Planes, de Sant Sadurní. Cuando ya era propiedad de González Byass, en 2005 se estrenó una moderna bodega (imagen superior), rodeada por un lago, con interiorismo del difunto diseñador de moda Antonio Miró. En este espacio se programan visitas guiadas. En la finca de Can Petit y Les Planes, de 20 hectáreas, se cultivan las variedades de uva Chardonnay y Pinot Noir, base para la elaboración del cava, y también Macabeu y Xarel·lo.
Vilarnau lidera el proyecto ClimaSeq, cofinanciado por la Unión Europea, para optimizar la gestión del riego agrícola en un contexto de limitada disponibilidad de agua. En este programa también colaboran Gramona y Agrícola Maresme, así como Eurecat y el IRTA, estos dos últimos como centros tecnológicos.
Al frente de Vilarnau está Eva Plazas, que a finales del año pasado relevó como gerente al histórico Damià Deàs, expresidente del Institut del Cava, cuando este se jubiló. Plazas es también la enóloga de Vilarnau desde hace 30 años y preside CavaWomen, el lobby de mujeres del sector del cava.
El pasado octubre, González Byass anunció un plan de reestructuración de sus servicios corporativos y del área de distribución. Lo argumentó en la necesidad de adaptar la estructura de la compañía "a la actual realidad del mercado", afectado por factores económicos y productivos que han provocado una caída del consumo de vinos. En este marco de cambios, han decidido que el negocio de cava vuelva a funcionar como empresa propia. Es la única empresa que poseen con sede en Catalunya.
