Delivery Hero, el grupo alemán propietario de Glovo, ha puesto en duda la capacidad de su filial española para "continuar como empresa en funcionamiento" si se materializan por completo las multas y las exigencias de cotización derivadas de la reclasificación de sus repartidores como asalariados. En sus resultados trimestrales, la compañía advierte de que los más de 450 millones de euros reclamados por la Seguridad Social suponen un riesgo que amenaza la viabilidad operativa de Glovo en España sin su apoyo financiero.

La advertencia queda plasmada en el informe de resultados del primer trimestre de 2025 de Delivery Hero, donde detalla que, a fecha de 31 de julio, las autoridades españolas ya han reclamado a Glovo el pago de aproximadamente 450 millones de euros en concepto de multas y cotizaciones sociales atrasadas. Esta cifra se enmarca en la aplicación de la Ley Rider, que exige que los repartidores de plataformas sean considerados trabajadores por cuenta ajena y no autónomos.

El grupo alemán reconoce que la cifra final de contingencias podría ser muy superior, estimándola entre 562 y 923 millones de euros. Esta horquilla incluye no solo las cotizaciones, sino también recargos, multas e incluso potenciales reclamaciones de IVA. "Si estos riesgos se materializaran de forma integral, dichos pagos no podrían satisfacerse dentro de sus actividades comerciales operativas sin el apoyo financiero adicional de Delivery Hero", señala el informe.

A pesar de la magnitud de las potenciales sanciones, Delivery Hero confirma que no ha constituido ninguna provisión en sus cuentas para hacer frente a estos costes, argumentando que considera "improbable" la reclasificación definitiva de toda su flota de repartidores. La empresa mantiene que "seguirá defendiendo la condición de autónomos" de sus riders a través de "todas las instancias disponibles", aunque afirma que irá cumpliendo con las solicitudes de pago durante la segunda mitad del año.

Contexto legal y un precedente judicial

La compañía alemana alega que la situación jurídica de los repartidores es una "cuestión controvertida" a nivel global, ya que los modelos de plataforma "no se ajustan a las definiciones tradicionales de empleado". Este conflicto se centra principalmente en varios países de Europa y América Latina. En un contexto positivo para Glovo, el texto recuerda que el pasado julio un Juzgado de Barcelona desestimó una demanda de competencia desleal interpuesta por Just Eat, que reclamaba 295 millones argumentando que Glovo contrataba falsos autónomos. El tribunal consideró entonces que la filial de Delivery Hero actuó siempre "dentro de la legalidad".

Paralelamente a este desafío legal, Delivery Hero ha revisado a la baja sus previsiones financieras globales para 2025. Espera ahora un beneficio bruto de explotación (Ebitda) ajustado de entre 900 y 940 millones de euros, frente a los 915-1.025 millones previstos inicialmente. No obstante, la compañía mantiene una previsión de crecimiento de ingresos robusta, que ahora sitúa entre un 22% y un 24%.La incertidumbre sobre el futuro de una de las plataformas de delivery más grandes de España queda así servida, pendiente de la resolución de los múltiples litigios judiciales y administrativos que tiene abiertos en el país.