Los gastos extra de las fiestas a menudo se hacen más llevaderos con la paga doble de Navidad. Pero las azafatas de Iberia de los rangos más bajos (hay hasta 12 franjas salariales) recibieron una desagradable sorpresa este mes de diciembre. Dado que su sueldo base no llega al Salario Mínimo Interprofesional (llegan a él por los complementos que reciben por hora trabajada, comisiones por ventas y otros extras), la empresa paga desde hace unos meses un plus fijo mensual para compensarlo. Una vez hecho el cálculo anual, Iberia ha comprobado que muchos de los trabajadores han recibido más de lo necesario para llegar al SMI y les han descontado de la paga doble la diferencia. 

A principios de diciembre, los trabajadores de los niveles 12, 11, 10 y 9 (unos 1.000 entre el total de 4.000 tripulantes) recibieron un correo en el cual se les aclaraba que habría que "regularizar" el complemento del SMI avanzado de febrero a noviembre de 2025, seguido de una cantidad que varía entre los 100 y los 1.200 euros, con los 800 euros como cuantía más habitual, según explican fuentes sindicales. La empresa da a escoger entre pagar esta "deuda" en la nómina de diciembre y la de abril del año que viene, por la cual a muchos de ellos ya se les ha descontado este mes. 

La situación ha generado una "indignación completa" en la plantilla, explica Gonzalo Penche, portavoz del sindicato Stavla de los Tripulantes de Cabina de Pasajeros (TCP). "Están luchando mes a mes para conseguir llegar al Salario Mínimo Interprofesional y ahora les cae esto", lamenta. 

La batalla por el salario mínimo no es nueva. Desde hace más de un año, un grupo de Telegram de 1.300 azafatas y auxiliares de vuelo comparten su inquietud. Y, entre ellas, tal como avanzó ON ECONOMIA, más de 300 han puesto una denuncia a la empresa por no garantizarles el salario mínimo. Cuando lo hicieron, la empresa todavía pagaba la compensación de manera anual, de forma que muchos trabajadores tenían problemas para pagar el alquiler o los gastos básicos cuando no hacían horas suficientes.

Dado que la tripulación tiene horarios muy variables en función de los vuelos, hay meses que hacen más horas que otros y cobran las horas de vuelo aparte, de forma que dependen mucho de los horarios que tengan para tener unos emolumentos u otros. Las dietas, que no son consideradas como salario, son también unos ingresos que acaban siendo claves, aunque están pensadas para cubrir las comidas en los viajes. Pero la cosa se complica mucho durante las vacaciones o las bajas laborales, cuando hasta hace poco, hasta que se decidió pagar el complemento, podían cobrar 569 euros, que era el salario base. Aunque el pasado mes de mayo los sindicatos Comisiones Obreras y UGT firmaron un nuevo convenio, la mejora no equiparaba el salario base al SMI, por eso se decidió este complemento.

Ahora bien, dado que el complemento es fijo y no se calcula mes a mes, la compañía reclama el retorno de estos cientos de euros pagados de más en los meses anteriores, cuando el conflicto con los trabajadores aún no se ha resuelto. Los tripulantes más nuevos se quejan de la gran diferencia de sueldos entre los más veteranos y ellos, que se ven obligados a hacer horas para tener unos ingresos razonables. "Si tienes una semana con varios vuelos previstos y te encuentras mal, sufres por coger la baja porque, si lo haces, los ingresos son muy bajos", explica Penche.